Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online
Regístrate y accede a la revistaUn estudio de Fundación Luksic revela que la falta de información sobre sueldos y empleabilidad está afectando las decisiones de miles de estudiantes de educación técnico-profesional, con consecuencias directas en sus trayectorias educativas y laborales.
El reciente estudio de Fundación Luksic encendió una señal de alerta: más de la mitad de los estudiantes de enseñanza media técnico-profesional declara tener poco o nulo conocimiento sobre sueldos y niveles de empleabilidad de las distintas carreras. En concreto, un 59% de los encuestados —cerca de 48 mil alumnos de cuarto medio a nivel nacional— reconoce manejar escasa información en estos ámbitos.
Para Soledad Ortúzar, directora ejecutiva del Centro de Innovación en Liderazgo Educativo de la Universidad del Desarrollo (CILED), estas cifras son preocupantes, ya que reflejan una brecha persistente en el acceso a información clave para la toma de decisiones.
A esto se suma otro dato relevante levantado por el CILED: solo un 4% de los estudiantes conoce los requisitos para acceder a la gratuidad, lo que evidencia un bajo nivel de conocimiento sobre beneficios y oportunidades en educación superior.
“La información de los estudiantes es muy importante para sus trayectorias educativas, laborales, futuras. Es algo que se debe atender”, advierte la experta.
El desconocimiento no solo limita el acceso a oportunidades, sino que también incide directamente en las decisiones que toman los estudiantes. Según el estudio, muchas veces estas se basan principalmente en intereses personales, más que en información sobre el mercado laboral, lo que puede afectar la pertinencia de sus elecciones formativas.
Además, cerca de un 30% de los estudiantes no ha recibido orientación vocacional ni información sobre el mercado laboral, lo que reduce sus herramientas para proyectar su futuro.
En la educación técnico-profesional, donde la vinculación con el mundo del trabajo es clave, esta falta de información puede impactar directamente en la continuidad de estudios, la elección de especialidades y las oportunidades de empleabilidad.
Frente a este escenario, Ortúzar plantea la necesidad de fortalecer los espacios de acceso a información dentro de las comunidades educativas. Dado que los principales referentes de los estudiantes son sus profesores y orientadores, se abre una oportunidad para potenciar su rol en la entrega de información relevante.
Asimismo, destaca la importancia de avanzar en orientación vocacional temprana, no solo en los últimos años de enseñanza media, sino desde etapas anteriores, mostrando las oportunidades de las distintas especialidades y sus proyecciones.
Otra medida clave es fortalecer la vinculación con el sector productivo, lo que permite actualizar los aprendizajes, mejorar la pertinencia de las especialidades y entregar información concreta sobre el mundo laboral.
Finalmente, la experta subraya la importancia de visibilizar y replicar experiencias exitosas de establecimientos que ya están logrando buenas trayectorias educativas y laborales, a través de prácticas pertinentes, articulación con la educación superior y acceso a información clara y oportuna.
En ese sentido, el desafío no es solo generar más información, sino asegurar que esta llegue de manera efectiva a los estudiantes, permitiéndoles tomar decisiones informadas y construir trayectorias educativas y laborales con mayores oportunidades de desarrollo.
Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.
Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar
Tweets by grupoEducarIngresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.