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Abr 2024 - Edición 281

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CAE y colegios TP: Una relación sumamente fructífera

Cuando sucede una vinculación entre la Educación Media Técnico Profesional y la empresa se produce una sinergia que impacta positivamente en la formación y desempeño de los alumnos durante esta etapa, como también en sus trayectorias laborales futuras.

Por: Marcela Paz Muñoz I.
CAE y colegios TP: Una relación sumamente fructífera

“La empresa tiene un rol fundamental en la educación técnico profesional, ya que es el horizonte hacia el cual está enfocada la formación TP y, por eso, no se entiende si no es de la mano con el sector productivo”, señala Paulina Moreno, gerente general de la Corporación Empresas del Maipo (CEM). “Es allí donde nacen los requerimientos de las especialidades que imparten los liceos. Por lo tanto, para la empresa debe ser importante vincularse con el sector educativo, porque es donde encontrará a sus futuros colaboradores, que aportarán al desarrollo del país”. 

Paulina Moreno, Gerente general de la Corporación Empresas del Maipo (CEM).

“Tenemos la convicción de que nuestro mayor aporte es vincular (a los alumnos) tempranamente con el sector productivo. Por eso, seguimos fortaleciendo nuestro quehacer, priorizando la formación por alternancia como línea de trabajo, desafiándonos a seguir sumando más empresas de la zona del Maipo que adhieran a esta misión”.

Tan importante es ese vínculo, que el Mineduc, para facilitar este acercamiento virtuoso, estableció la normativa de formación por alternancia. Se trata de una estrategia educativa que busca la apertura de las empresas como centros de formación que reciban a los estudiantes promoviendo los aprendizajes esperados. 

“Y esos aprendizajes abarcan tanto lo técnico como las habilidades sociolaborales que demanda la empresa. Por eso, la aproximación temprana de jóvenes en formación hacia su sector productivo permite poner en práctica no solo su especialidad, sino que están enfocados en habilidades transversales que toda persona que ingresa al mundo del trabajo necesita; como lo es pertenecer a un equipo de trabajo, responsabilidad, compromiso, comunicación efectiva y un sinfín de aspectos que son importantes de desarrollar”, explica Paulina Moreno.

De hecho, una forma de aterrizar este diálogo entre las empresas y los liceos son los Consejos Asesores Empresariales (CAE) porque promueven una comunicación constante, una vinculación y compromiso con las actividades que se hacen en común, actualizando y ajustando las mallas curriculares y perfiles de egreso, acortando las brechas que el sector productivo demanda. Por lo tanto, hoy su rol es fundamental para cumplir objetivos en común.

Roberto Pinto, Presidente del Consejo Asesor de la Escuela Agrícola de San Felipe.

“Los CAE han impactado el aprendizaje de los estudiantes, transmitiendo una formación integral, promoviendo la modernización de los programas de estudio y la infraestructura necesaria para facilitar los aprendizajes”. 

Sucede que, tal como advierte Roberto Pinto, presidente del Consejo Asesor de la Escuela Agrícola de San Felipe, cuando ocurre esa vinculación, “la empresa conoce las necesidades del mundo laboral, razón por la cual necesariamente tiene que influir en los diferentes parámetros educacionales, y permitir que los egresados de la Enseñanza Media Técnico Profesional estén en sintonía con los requerimientos laborales del mundo empresarial”.

Asimismo, agrega Andrés Santa Cruz, consejero y presidente del consejo asesor del Liceo Agrícola Superior de Molina desde 1989, que “es un deber de todos visualizar cómo contribuimos al bienestar y desarrollo del país y a conseguir que todos tengan oportunidades. Por ello, vincularse con el mundo de la EMTP no solo beneficia a las empresas, sino también en forma importante al sector TP, puesto que brinda orientaciones acerca de lo que el mundo empresarial está demandando y, de esta forma, permite contar a futuro con personas íntegras y con competencias que les permitan a todos, en conjunto, crecer y desarrollarse”. 

Por ello, dice Roberto Pinto que la labor de los CAE “es colaborar activamente en el buen desempeño y actualización de los programas educacionales, como también optimizar los recursos materiales disponibles para que el proceso educativo se realice de la mejor manera posible”.

En concreto, cuenta Andrés Santa Cruz: “El rol de los CAE es múltiple. Por una parte, contribuyen con su capacidad y competencias a lograr que el manejo de los recursos con que cuenta el establecimiento educacional sea lo más eficiente posible y que estos vayan dirigidos a la calidad de la educación. Por otra, posibilitan la vinculación del colegio TP de este con el entorno empresarial, ayudan a conseguir prácticas para los alumnos y, sin duda, orientan las competencias y habilidades que debieran tener los estudiantes para desarrollarse humana y profesionalmente y, por qué no, como futuros empresarios”.

En el caso del CEM, quienes han podido observar cómo se implementan los CAE y el impacto que tienen sobre los estudiantes, explica Paulina: “Luego de dialogar con estudiantes, visitarlos en las empresas, y revisando encuestas de evaluación de actividades de alternancia, podemos ver un aumento en su motivación por la especialidad, manifestándonos que se sorprenden al ver en la práctica cómo esta supera lo que habían aprendido en la teoría”. 

Reitera Santa Cruz la importancia del CAE en los colegios TP: “El contar con Consejos Empresariales posibilita no solo una mayor inserción en la comunidad y el saber la demanda presente y futura de las competencias que necesitarán los alumnos, sino también en que haya un manejo eficiente y profesional de los recursos, lo que posibilita poder mejorar infraestructura educacional y, lo más importante, tener más y mejores profesores y profesionales de la educación”. 

El impacto sobre los estudiantes 

Asimismo, también han podido observar cómo el CAE impacta en los estudiantes: “Sucede que, en la mayoría de los alumnos, sus experiencias han sido entretenidas y sienten que les han aportado en su formación profesional. Esta vinculación laboral temprana también les ha ayudado a perder el miedo a equivocarse, se sienten más preparados para enfrentar los desafíos que tendrán al egresar y se comprometen más con su futuro”, cuenta Paulina Moreno.

Si los colegios TP cuentan con CAE, “sus alumnos tienen la posibilidad de participar de procesos productivos que están vinculados con el sector empresarial, lo que permitiría una mejor inserción en su futura vida laboral, tanto del punto de vista valórico como técnico”, agrega Pinto.

Gracias a la vinculación laboral temprana, la formación y el aprendizaje de los alumnos de EMTP se ve muy fortalecida, señala Paulina. Para ella, “los jóvenes se forman según los requerimientos del sector productivo, de la mano de expertos de la empresa
–maestros guías–, utilizando tecnología actual y además vivencian la cultura laboral. Por lo tanto, es un aprendizaje muy pertinente para la formación de los jóvenes que serán próximamente los profesionales que el país demandará”.

Por último, coinciden los entrevistados en que, un liceo TP que se vincula tempranamente con los sectores productivos de sus especialidades, facilita el desarrollo de una inserción laboral temprana. 

Por lo anterior, Paulina Moreno enfatiza que “como consecuencia de esta relación empresa-liceo se pueden implementar actividades como pasantías, visitas técnicas, talleres, charlas, entre otras, y finalizar el proceso con las prácticas profesionales”.

Asimismo, comenta Paulina que “los establecimientos están integrados con su entorno, actualizados con lo que ocurre en la industria y están al tanto de los avances tecnológicos e innovaciones en los espacios productivos, pudiendo transmitir esta información y conocimiento directo a los estudiantes en formación profesional”. 

Un testimonio de cómo vincularse  

Andrés Santa Cruz, CAE Escuela Agrícola de Molina:

“No formamos mano de obra, formamos personas, esa es nuestra finalidad”

  • Hemos creado un grupo de empresarios que, en forma absolutamente gratuita, dedican tiempo a cooperar en la formación de alumnos.
  • Somos muchos en el mundo empresarial a quienes nos importa Chile y su gente y estamos dispuestos y felices de cooperar, contribuyendo con nuestras capacidades a lograr que todos, sin excepción, puedan tener una educación de calidad. 
  • Nuestro establecimiento brinda una educación de calidad enfocada en la persona humana y, para ello, todo el cuerpo de profesores y auxiliares de la educación son fundamentales en nuestro quehacer. Por último, reiterar que el manejo serio y profesional de los recursos permite que se hagan muchas y mejores acciones en favor de los alumnos.

La mirada de un establecimiento TP

Conversamos con Patricio González, jefe del Departamento de Educación de la Fundación Magisterio de la Araucanía, sobre la importancia de vincular a los colegios con las empresas.  

-¿Cuál es el rol del CAE en el colegio?

-La participación de Consejos Asesores Empresariales implica la creación de instancias formales de articulación y colaboración entre establecimientos educacionales técnico profesionales de la Fundación del Magisterio de la Araucanía con instituciones del mundo privado asociadas al sector productivo del territorio; otorgando, por otra parte, la posibilidad de generar vinculación con la educación superior. La creación de alianzas estratégicas con empresas y diferentes casas de estudios constituye una oportunidad orientada a avanzar en el mejoramiento de los procesos de gestión interna, posibilitando, por ejemplo, la adaptación de los perfiles de egreso, la conexión temprana con el mundo laboral y la implementación de experiencias de aprendizaje profundo de los estudiantes.

-¿Cómo impacta en la formación de los alumnos?

-La estrecha y sistemática relación entre las instituciones educativas y el mundo productivo desempeña un papel fundamental en el enriquecimiento del proceso educativo. Se desarrollan vínculos formales con empresas y casas de estudio del entorno, y se crea una plataforma para la transferencia bidireccional de conocimientos y experiencias entre ambas partes.

A través de esta colaboración, las instituciones educacionales tienen la oportunidad de acceder a la experiencia y conocimientos de las empresas en el ámbito laboral. Al compartir necesidades, enfoques y proyecciones del mundo del trabajo, se logra una comprensión más profunda de las demandas y desafíos actuales en el campo laboral.

Este intercambio de información y saberes permite que los equipos directivos de las instituciones educativas tomen decisiones pedagógicas más pertinentes y contextualizadas. Conociendo desde primera fuente las habilidades y competencias requeridas, pueden adaptar los planes de estudio y perfiles de egreso para asegurar que los estudiantes estén adecuadamente preparados para enfrentar las demandas del mundo profesional.

Este enfoque colaborativo se traduce en la existencia de un círculo virtuoso de aprendizaje y crecimiento para ambas partes. La sinergia generada por esta colaboración potencia que los estudiantes desarrollen habilidades y competencias derivadas de experiencias de aprendizaje desafiantes y contextualizadas, facilitando su inserción en el mundo laboral.

-¿Qué sucede cuando los colegios no cuentan con CAE?

-La ausencia de un vínculo cercano entre colegios o instituciones educativas y el mundo productivo reduce las oportunidades de generar experiencias de aprendizaje en los estudiantes, vinculadas a las demandas laborales actuales. Esta situación podría perjudicar su inserción en el mercado del trabajo, a raíz de la desconexión con necesidades sociales y económicas, afectando la contribución al desarrollo local y al bienestar de la sociedad. 

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