Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

Nov 2020 - Edición 246

Deserción escolar, todavía estamos a tiempo

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

El sentido de la escuela

Por: María Ester Roblero

¿Qué es lo que hace que una escuela sea una escuela? ¿En qué consiste lo escolar? ¿Qué y
cómo se hace escuela? ¿Qué y quién hace la escuela? ¿Qué significa ir y estar en la escuela? En
el ciclo “El sentido de la escuela”, en que participaron expertos de Iberoamérica, se analizó
este profundo tema. Aquí, algunos extractos de lo expresado:

Han hecho falta solo unos días para darnos cuenta de lo importante que son las escuelas en
nuestra vida. Solo unos días para visibilizar las enormes consecuencias (para los aprendizajes
evidentemente, pero también para el desarrollo de las personas, el bienestar, la salud, la
integridad física, la convivencia y la conciliación) que conlleva el cierre de las escuelas.

La escuela nos da aire. Justo el aire que tanto echamos hoy de menos en esta escuela
confinada. Paradójicamente, el aislamiento que nos protege de respirar el virus, nos impide
respirar juntos. Si algo nos da la escuela es la posibilidad de respirar junto a otros. En esta
escuela confinada, nos está faltando el oxígeno de la escuela.

No vamos a la escuela solo para adquirir los aprendizajes establecidos en el currículo. La
instrucción es solo una pequeña parte, o al menos eso debiera ser, de todo lo que sucede en
los centros escolares. La escuela no es solo lo que sucede en el aula. De hecho, la socialización
y la gestión de los conflictos son los grandes aprendizajes que se dan en el ámbito escolar y,
lógicamente, en este contexto no es fácil que se den.

Nos han hecho falta solo unos días para comprender la imposibilidad de escolarizar los
hogares. Ha sido suficiente que pasáramos unas semanas sin ir a la escuela para darnos cuenta
de lo importante que es ir a la escuela. Para caer en la cuenta, que no se trata de inventar otra
escuela, sino de volver a pensar, una y otra vez, qué es la escuela, y qué hay que hacer para
defenderla. Que no se trata de acabar con la escuela, sino de preguntarnos más que nunca,
¿qué es lo que hace que una escuela sea una escuela? ¿en qué consiste lo escolar? ¿qué y
cómo se hace escuela? ¿qué y quién hace la escuela? ¿qué significa ir y estar en la escuela?.

Repensemos la escuela todo lo que sea necesario, pero no olvidemos que si algo caracteriza a
la escuela (scholè) es que ofrece tiempo libre, que transforma los conocimientos y destrezas en
bienes comunes y que tiene el potencial para proporcionar a cada cual, independientemente
de sus antecedentes, de su aptitud o de su talento natural, el tiempo y el espacio para
abandonar su entorno conocido, para alzarse sobre sí mismo y para renovar el mundo (para
cambiarlo de un modo impredecible). Que sea cual sea el futuro de la escuela, éste debe
garantizar que la escuela siga siendo un lugar para construir lo común.

El futuro de la escuela es, más que nunca, un asunto público. El futuro de la escuela no está
escrito. Nos pertenece a todos. Pensar el futuro nos exige ser generosos con nuestro presente
y plurales con el pasado. Queremos invitaros a repensar con nosotros el futuro de la escuela.
Queremos invitaros a reflexionar sobre el sentido de la escuela. Sobre la escuela que viene. La
escuela de lo difícil, pero importante.


Texto completo, con notas y referencias bibliográficas en:
https://laescuelaqueviene.org/ciclo-sentido-de-la-escuela/

¿Eres docente?

Comparte tu material de apoyo a la comunidad

Compartir →

¿Fue útil? Califica este material

¡Gracias, hemos recibido tu calificación!

Últimos Materiales

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.