Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

Sep 2026 - Edición 306

Formar técnicos para un presente que cambia

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

Evelyn Villalobos, Premio LED 2026: “Para aprender hay que estar”

La directora del Colegio Bicentenario Victoria Prieto fue reconocida en la categoría Aprendizaje, Base y Resultados Académicos. Desde que asumió la dirección del establecimiento, en 2022, ha impulsado una estrategia que pone la asistencia escolar en el centro del aprendizaje, junto con el análisis de datos, las altas expectativas y el trabajo con las familias.

Por: Marcela Paz Muñoz I.
Evelyn Villalobos, Premio LED 2026: “Para aprender hay que estar”

“Para aprender hay que estar”. Esa convicción ha orientado parte importante del trabajo de Evelyn Villalobos, directora del Colegio Bicentenario Victoria Prieto, quien recientemente recibió el Premio LED 2026 en la categoría Aprendizaje, Base y Resultados Académicos. El reconocimiento, explica, lleva su nombre, pero representa el esfuerzo de toda la comunidad educativa y de la red de la Corporación Educacional del Arzobispado de Santiago (CEAS).

Ubicado en Santiago Centro, el establecimiento cuenta con 529 estudiantes, un 60% de ellos extranjeros, y presenta un índice de vulnerabilidad de 86%. Cuando Villalobos llegó a la dirección, en 2022, uno de los primeros desafíos fue recuperar la asistencia después de la pandemia. Para ella, antes de implementar cualquier estrategia destinada a mejorar los resultados académicos, existen dos condiciones fundamentales: que los estudiantes estén presentes y que encuentren en el colegio un ambiente seguro y acogedor.

Saber cada día quién falta

En marzo de 2022, el colegio registraba un 88% de asistencia. Frente a esa realidad, el equipo directivo comenzó por una pregunta concreta: ¿dónde están los estudiantes?

El establecimiento implementó llamados diarios a quienes no asistían y creó un registro compartido con docentes y asistentes de la educación. La información permitió conocer las razones detrás de cada ausencia y levantar alertas tempranas frente a situaciones familiares o personales que podían estar dificultando la llegada de los estudiantes al colegio.

A ello se sumaron campañas, reconocimientos a cursos con buenos niveles de asistencia y un trabajo con profesores jefes y apoderados. Con el tiempo, explica Villalobos, estos incentivos dejaron de ser tan necesarios porque asistir regularmente comenzó a instalarse como parte de la cultura escolar. Actualmente, a las diez de la mañana el equipo directivo ya conoce el estado de asistencia del colegio y las razones de las principales ausencias.

Los avances han sido significativos. Durante el primer semestre de 2026, el establecimiento alcanzó un 94% de asistencia, mientras que un 7% de sus estudiantes se encuentra bajo el 85%. A ello se suma un índice de repitencia inferior al 1%.

Estar en clases no es suficiente

Villalobos advierte, sin embargo, que recuperar la asistencia es solo el primer paso. Una vez que los estudiantes están presentes, el desafío es asegurar que efectivamente aprendan.

Por ello, el colegio realiza acompañamiento sistemático a los profesores en el aula, reuniones de análisis de datos y seguimiento de los aprendizajes de cada estudiante, especialmente en áreas fundamentales como la lectura. Paralelamente, ha impulsado una cultura de altas expectativas y un trabajo en convivencia que busca generar mejores condiciones dentro de la sala de clases.

Las familias también son parte de esta estrategia. El colegio mantiene comunicación permanente mediante reuniones, plataformas y comunicados, y ha buscado nuevas maneras de incorporarlas a la vida escolar. El año pasado, por ejemplo, algunos apoderados participaron en el acompañamiento de los recreos, mientras que este año se implementó el Boletín Victoriano, destinado a compartir semanalmente las actividades y experiencias positivas que ocurren en el establecimiento.

Para la directora, el desafío ahora es continuar avanzando y reducir aún más el ausentismo. Desde su experiencia, plantea que la asistencia debería ocupar un lugar prioritario en la discusión educativa nacional.

“Si los alumnos no van a clases, difícilmente pueden aprender”, concluye.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Artículos Relacionados

Inteligencia artificial en educación: qué podemos delegar y qué debemos seguir haciendo nosotros

Ver más →

Fundación La Llave: acompañar para que llegar a la educación superior sea solo el comienzo

Ver más →

Primer semestre 2026: dos de cada tres estudiantes con ausentismo escolar crónico en 2025 repiten esa condición en 2026

Ver más →

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.