Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

Ago 2026 - Edición 305

Humanizar la educación

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

El año escolar 2026 ha instalado nuevas urgencias y consolidado otros desafiantes focos de interés: Inteligencia artificial, violencia y relación con padres, grandes retos para directores de colegios

Mientras la IA extiende su uso en la enseñanza superior, también motiva estrategias en los niveles previos de enseñanza: “Es un gran aliado del aprendizaje”, destacan, aunque remarcan que “no puede reemplazar el proceso de pensamiento” de los alumnos.

El año escolar 2026 ha instalado nuevas urgencias y consolidado otros desafiantes focos de interés: Inteligencia artificial, violencia y relación con padres, grandes retos para directores de colegios

JAVIER PENEIRO B. Y MACARENA CERDA M.

“No sabemos cómo será el mundo dentro de 50 o 10 años. Estamos viviendo una de las mayores transformaciones de la historia y nadie conoce todas las respuestas. Pero hay algo que sí sabemos: cada generación enfrenta sus propios desafíos y también sus propias oportunidades”, planteó el video de bienvenida de la 9ª edición de Protagonistas 2030, Summit de Educación Superior organizado por “El Mercurio” el 4 y 5 de agosto.

Los directores de colegios, precisamente, encaran tareas en diversas como complejas. Algunas son permanentes, mientras otras emergen con las nuevas tecnologías o los cambios en la sociedad.

Cómo emplear la inteligencia artificial en el proceso de enseñanza es uno de los desafíos que han irrumpido con fuerza durante el último año. La dimensión ética sobre su uso en una etapa fundamental para el desarrollo de habilidades esenciales, como la comprensión lectora, la necesidad de capacitar a los profesores y convencer al alumno de que la IA no puede sustituir su proceso de pensamiento son ejes clave en dicho ámbito.

Los hechos de violencia son otro foco que los inquieta, que incluye casos con fallecidos (como en Calama o San Bernardo), “punta del iceberg”, según una académica, para un problema que también se configura con episodios de hostigamiento, exclusión de redes sociales y amenazas a docentes y directivos, entre otros.

Y a propósito de las tensiones: la relación entre los colegios y las familias de los estudiantes también es una materia relevante, según los responsables de los establecimientos, que apuntan a la necesidad de que los padres se comprometan con el proyecto educativo.

Aquellos son algunos de los tantos retos que afloran tras compartir con nueve de ellos en el marco de Protagonistas 2030. Otros son, por ejemplo, avanzar en la inclusión de alumnos con Trastorno del Espectro Autista (TEA), lo que requiere tener equipos idóneos; ajustar la preparación para la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), tras un año marcado por el boom de puntajes nacionales en el test de Matemática; o disminuir la carga administrativa con la que los directores y sus colaboradores deben lidiar de forma creciente.

PRESENTES

Alumnos de más de 50 colegios asistieron a Protagonistas 2030 en Espacio Riesco.

La clave de reforzar el vínculo con los apoderados: “Es imposible que salgamos adelante solos”

El rol de las familias es uno de los temas que más preocupan hoy a los directores de colegios. Si bien coinciden en que la formación de los estudiantes comienza en la sala de clases, advierten que el trabajo pierde fuerza cuando no existe un compromiso similar en el hogar. Por ello, varios establecimientos han comenzado a impulsar iniciativas para involucrar más a los padres en el proceso educativo.

Por ejemplo, Constanza Hutt, directora de La Maisonnette, sostiene que “es complejo, pero para nosotros es fundamental. Entonces, un esfuerzo constante que estamos haciendo es trabajar en conjunto con la familia, porque es imposible que salgamos adelante solos ni con el proyecto ni con la formación de sus hijas si no tenemos el compromiso de los padres también”.

Agrega que “lógicamente, las alumnas necesitan cierta estabilidad en su desarrollo y en la parte formativa es fundamental. Si creemos en la formación valórica, no podemos influir positivamente en un desarrollo de una alumna pensando que se la formación es solo de 8 de la mañana a 5 de la tarde. Es permanente y también es a futuro, va con su crecimiento. Entonces, no puede ser que después de la jornada escolar tenga una mirada distinta con los padres”.

Germán Gómez, director general de la Alianza Francesa de Curicó, dice que este es un tema que también les preocupa: “Hemos adoptado una iniciativa de hacer coloquios con padres sobre los tópicos que inciden en una buena crianza, que tienen que ver con cómo ayudar a los niños en la frustración, cómo se entiende la excelencia académica, qué implica, cuáles son los efectos”.

Cuestiona, además, que hoy “hay una ausencia de responsabilidad parental y una afectación a la autoridad docente. Y ocurre en simultáneo. Entonces, es un problema complejo, difícil de abordar”.

Amenazas y crisis de autoridad: “Lo de las pistolas (…) es la punta de un iceberg”

El homicidio de una inspectora en Calama en marzo pasado, las amenazas de tiroteos registradas en distintos colegios y otros hechos de violencia han marcado las discusiones de este año en torno a la convivencia escolar. Directores consultados coinciden en que estos episodios son la expresión más visible de un problema más profundo, una crisis de autoridad que, aseguran, está presionando el trabajo de los establecimientos.

La vicerrectora del Instituto Alonso de Ercilla, Paula Callejón, comenta que “el caso de Calama tuvo mucho impacto en nuestra comunidad educativa. La inspectora que falleció era tía de dos de nuestros estudiantes, uno de 3° medio y otro de 2° medio (…), y eso motivó una reflexión bien potente”.

Además, recuerda que, al igual que cientos de otros colegios, “tuvimos luego esto del letrero en el baño, de (la amenaza de) tiroteo. Tuvimos conversaciones en las horas de consejo de curso y tutorías muy orientadas a (…) qué significa hacer una broma de ese tipo (…). La comunidad estaba muy afectada”.

A modo general, Carola Reyes, directora del Colegio Huelén, dice que en el sistema escolar “hay profesores que no quieren ser jefes de curso por amenazas, comentarios o faltas de respeto. Tiene que ver con papás desalineados con el proyecto. A veces los profesores dicen: ‘No sé cómo defenderme, me están tirando cosas (…)’. Y caminas todo el rato por el filo de la posibilidad de terminar en tribunales. Y eso también es muy violento y una camisa de fuerza terrible para la educación de hoy, en general. Porque la autoridad de los padres es trasladada al colegio, pero a la hora de los quibos se cuestiona la autoridad del colegio”.

Agrega que “lo de las pistolas son casos muy grandes, relevantes y graves, pero son la punta de un iceberg mucho más grande, que tiene que ver con el garabato, el portazo, la desautorización del profesor en la sala, respaldada por papás”.

Francisca Fonk, directora del Colegio Santa Úrsula, señala que “la crisis de autoridad ha ido generando una violencia que además la copian de lo que ven en videos, de lo que ocurre afuera, con cero pensamiento crítico. Cuando uno tiene un papá que no está adherido al proyecto educativo y que no está en la línea formativa del colegio, es muy difícil trabajar”.

Y subraya: “Una niña, en su formación de identidad, cuando normalmente tiene problemas es desde 6° o 7° básico, cuando tiene dos mundos: su casa y su colegio. Y cuando su familia tira para un lado y su colegio para otro, el gran dañado es el alumno”.

Las rectoras Ana María Tomassini (Verbo Divino), Loreto Jullian (Villa María) y Marcela Carrillo (Amanda Labarca) durante Protagonistas 2030.

Cómo convencer de que la IA “no puede reemplazar el proceso de pensamiento” de los alumnos

En una etapa clave para el desarrollo del pensamiento crítico, la creatividad, la autonomía y otras habilidades fundamentales para la vida, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha significado un nuevo desafío para los colegios. Y es que, según un reciente estudio de Common Sense Media, el 86% de los niños y adolescentes de entre 9 y 17 años ya utiliza estas herramientas y casi uno de cada cuatro lo hace a diario.

Ante esta nueva realidad, los establecimientos apuntan a aprovechar su potencial como apoyo al aprendizaje, sin que termine reemplazando los procesos de reflexión, análisis y construcción del conocimiento que precisamente deben fortalecerse durante la etapa escolar.

Loreto Jullian, directora del Colegio Villa María Academy, señala que en su institución han impulsado “un modelo de tecnología educativa que esté al servicio de las alumnas. Y dentro de ese modelo se inserta la IA, para la cual tenemos un protocolo. Sabemos que las estudiantes tienen que aprender a usarla y que los colegios somos responsables de guiarlas en la dimensión ética y humana, para que la tengan como una herramienta que ellas utilicen y no que la IA las utilice a ellas”.

Ignacio Tupper, rector del San Benito, reconoce también el desafío de enseñar cómo utilizar estas herramientas, pero subraya que “la IA es un gran aliado del aprendizaje. Hoy, todos los niños aprenden de manera distinta. Los profesores tienen ciertas competencias para abordar esa diversidad que hay dentro de la sala, pero la IA te puede enseñar de manera unitaria y específica de acuerdo con las características particulares de cada alumno. Y eso es muy valioso en la medida en que sepamos hacerlo”.

Asimismo, también destaca la posibilidad de “reducir la carga administrativa que tienen los docentes, que cada día es mayor” mediante la IA, para que así el profesor “se dedique a enseñar, a formar a una persona humana y a liberarse un poco de una carga que los mismos colegios y las regulaciones les imponen a los profesores”.

La directora del Colegio del Verbo Divino, Ana María Tomassini, relata que “en nuestro caso, estamos insertando un sistema en que la tecnología está incorporada en todas las asignaturas, no solo en aquellas de tecnología o de laboratorio. Y ahí nuestra preocupación es que sentimos que nadie ha dado soluciones —ni universidades ni colegios— al tema de cómo, de alguna manera, convencemos al alumno de que la IA no puede reemplazar su proceso de pensamiento”.

Y acota: “Es muy fácil que les escriban el ensayo, que le pidan a la IA que les resuma los puntos principales de un artículo o un libro. Y eso sentimos que tenemos que resolver. Hacemos que los alumnos tengan que escribir en la clase, pero hay puntos no resueltos. Se nos vino encima la IA casi de un año a otro. Los colegios estaban todavía solucionando el tema de los celulares —nosotros los prohibimos hace tres años en el colegio— y de repente tenemos a la IA encima. Estamos en ese proceso de mucha formación a los profesores”.

Además, otros directores relatan casos de estudiantes que utilizan la IA para responder pruebas o elaborar trabajos, lo que ha obligado a reforzar las tareas presenciales, rediseñar las actividades de aprendizaje y capacitar a los docentes en el uso de estas herramientas.

Marcela Carrillo, del Amanda Labarca, profundiza: “Respecto de los profesores, es muy importante lo que se desarrolla en el aula. Si vamos a hacer un ensayo o ejercicios de matemáticas, hagámoslos en la clase. Eso nos ha dado buenos resultados. Incluso han vuelto a poner la firma en cada guía para que los niños continúen dentro del mismo formato. En los profesores hay distintas líneas: algunos de los más antiguos pueden decirte: ‘No, es que no podemos destruir nuestra profesión’; versus algunos más jóvenes que les dicen: ‘Pero mira: esta misma prueba, evaluación y guía podemos verla (con IA)’, y les contaban distintos ejemplos. Y también están los neutros: que se suben y que no se suben. Es un cambio en que tenemos que abordar a todos los profesores, y es por eso que la capacitación es tan importante para unificar el criterio que queremos darle como institución educacional. Por ejemplo, está el tema de las infografías, que sirven mucho para motivar a los niños; o el mismo material que tienen los profesores hace tanto tiempo y que se puede actualizar. Así que estamos avanzando en esto, dentro de este mundo cambiante y loco, pero viéndolo de forma positiva”.

Así, el consenso es que la discusión ya no pasa por prohibir la IA, sino por enseñar a utilizarla de manera responsable, sin que sustituya el esfuerzo, la reflexión y el desarrollo de habilidades que la escuela busca promover.

Fuente: Diario El Mercurio, 10 de agosto de 2026.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Últimos Artículos

En establecimientos educacionales con subvención del Estado: Apuntan a “sobrediagnóstico”: Alumnos con necesidades especiales llegan a récord de 473 mil

Ver más →

Estudio evidencia brechas en el conocimiento pedagógico de los docentes y plantea desafíos para fortalecer la enseñanza

Ver más →

Lanzan nueva versión del Premio Profesor Bicentenario: Postulaciones estarán abiertas hasta septiembre

Ver más →

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.