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Mar 2024 - Edición 280

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Resultados que importan

Tenían serias posibilidades de cerrar el establecimiento por su baja matrícula en el año 2017. Hoy, cinco años después, cuentan con un 50% más de alumnos e interesantes proyectos de innovación y de aprendizaje. Así nos revela el director del Liceo Bicentenario Politécnico América de Los Andes, Walter Arancibia, un colegio TP, donde se imparten las especialidades de Electricidad y de Construcción con mención en Terminaciones de la Construcción.

Por: Marcela paz Muñoz I.
Resultados que importan

Walter Arancibia cuenta que tienen un 96% de titulación en su liceo, “y la mayoría de nuestros alumnos sigue a la educación superior o se integra al mundo laboral”.

En palabras de su director, el Liceo Bicentenario Politécnico América de Los Andes ha mostrado importantes mejoras gracias a un trabajo mancomunado de los docentes, del equipo directivo y de gestión. “Estamos muy orgullosos, ya que hemos logrado aumentar los índices de Desempeño Social y Personal, y con ello, existe otra mirada de los estudiantes y los apoderados hacia la gestión que se está realizando, gracias a la implementación del Modelo Pionero en el establecimiento”.

Actualmente, el colegio cuenta con una matrícula de 260 estudiantes, con postulaciones por sobre los 250 alumnos por el sistema de Admisión Escolar (SAE), porque, explica el director, “entre otras razones, se mejoró la autoestima de los docentes y funcionarios del establecimiento, y al ver que el liceo tomaba nuevos aires y los resultados lo avalaban, la percepción de toda la comunidad también cambia”, explica Walter Arancibia.

Asimismo, se dio un fuerte empuje al trabajo de los docentes, “se creyó en ellos y se les dejó trabajar, permitiendo que desarrollaran los aprendizajes no tan cuadrados en los tiempos, más bien en los resultados con un objetivo definido”.

En el establecimiento desde el año 2016 vienen aplicando la metodología conocida como Modelo Pionero, la cual tiene como objetivo convertir al liceo en un centro de innovación, buscando que los estudiantes sean capaces de abordar fenómenos globales, a través de un enfoque holístico, con formación personalizada, para la generación de proyectos reales y de impacto en sus comunidades.

Cuenta Walter que otro de los resultados obtenidos por el Modelo Pionero en su colegio “fue la transformación del paradigma educativo, cambiando el aula tradicional, de todos mirando la cabeza de su compañero, donde el profesor era quien guiaba la clase, a un nuevo paradigma donde el protagonista del conocimiento pasaba a ser el estudiante, ya no manejando las clases el profesor, sino que siendo un guía, un orientador de la misma, con una mirada de construcción de su aprendizaje por parte del estudiante. Se dio la posibilidad de que los docentes se atrevieran a innovar, a lograr aprendizajes a través de una metodología diferente”.

“Se mejoró la autoestima de los alumnos, al ver que se cambió la metodología tradicional a una más participativa, donde ellos eran el centro de atención”, señala.

Parte de ese trabajo fue también desarrollar proyectos con vinculación con el medio en donde está inserto el liceo, lo que permitió que los estudiantes dieran valor a lo que estaban aprendiendo y se interesaran por ayudar. Por consiguiente, “la percepción de la comunidad Andina fue cambiando respecto de cómo se observaba a los estudiantes del liceo, ya que ahora los veían aportando a la comunidad, desarrollando mejoras en beneficio de sus vecinos”, dice el director.

-¿Cómo han logrado mejorar la escuela para que los alumnos puedan transformar el mundo?

-La escuela se transformó, en primera instancia, al interior. Con nuevos colores, con espacios acogedores para los estudiantes, con salas habilitadas para la vida laboral de ABP, vale decir, con estaciones de trabajo que permiten el trabajo en equipo.

Agregamos salas equipadas con medios informáticos para el trabajo, con uso de tecnología por parte de los docentes y estudiantes para sus presentaciones. Implementamos el uso del celular al interior de la sala de clases para fines educativos y los proyectos de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) se transformaron en salas temáticas, con todos los materiales suficientes para el desarrollo de las diferentes actividades de los estudiantes.

Se construyeron talleres modernos para las especialidades, con equipamiento de última generación y tecnología, como también se creó un FAB LAB para apoyar las estrategias metodológicas a desarrollar en los proyectos.

-¿Mejoraron su relación con la comunidad?

-Cuando se vinculó al liceo con la comunidad, se lograron desarrollar proyectos en beneficio de los vecinos de la comuna. Se fue transformando el pensamiento del estudiante, respecto de que aquello que aprende puede aportar a la sociedad.

-En esa transformación educativa, ¿qué rol ha jugado el CEDCO?

-CEDCO es el Centro Estudiantil de Desarrollo Comunitario, el cual ha desarrollado un rol clave en la vinculación de los estudiantes con el medio. Hace las veces de una municipalidad en pequeño, con capacidad para atender a los vecinos que nos presentan sus proyectos y necesidades de apoyo.

Acá los estudiantes se reúnen con los vecinos, atienden las necesidades y evalúan su implementación, revisando si es viable de desarrollar el proyecto por parte de los alumnos, utilizando las capacidades propias del liceo.

CEDCO, además, tiene vinculación con las instituciones de la comuna, con la finalidad de generar redes de apoyo para el desarrollo de los proyectos que se ejecutan a través de este departamento. 

-Otra de las metodologías implementadas es el uso de los semáforos, ¿de qué se trata aquello?

-Los estudiantes que son parte de CEDCO son apoyados por los docentes guía de cada especialidad, por lo tanto, son alumnos familiarizados con esta metodología. 

El análisis de proyectos a través de la semaforización nos indica que puede tener luz verde una vez analizado, ello considerando que los requerimientos para desarrollar el proyecto, más su viabilidad y materiales, pueden ser aportados por los vecinos, y que existe la capacidad humana y técnica al interior del liceo. Luz amarilla quiere decir que se puede ejecutar con materiales propios de los vecinos y que se requiere apoyo externo, y para ello se contará con las redes de apoyo propias del liceo. Se necesita de una intervención mayor, donde debiese existir una resolución final del trabajo, por ejemplo, lo que se podría gestionar con la dirección de obras del municipio. Y, finalmente, la luz roja sucede cuando no poseemos la capacidad logística, ni técnica para el desarrollo del proyecto. 

Proyectos inspiradores 

• En el año 2018-2019, los estudiantes de las especialidades de Construcción desarrollaron proyectos en beneficio de juntas de vecinos, realizando pavimentaciones y ampliaciones de las dependencias. Posteriormente ingresaron al proyecto los estudiantes de tercero y cuarto medio con las instalaciones eléctricas, bajo el Módulo de Instalaciones Domiciliarias.

• En el año 2022, los estudiantes de cuarto medio y alumnos egresados ganaron el Concurso CREADORES con el Eco Filtro Innovador, el cual rescataba las aguas grises en un 90%. 

• Actualmente, los estudiantes de segundo medio están desarrollando el proyecto Órtesis del Siglo XXI de bajo costo para ayudar a un vecino, quien perdió parte de su pie derecho e izquierdo y requiere de una órtesis para caminar y mejorar su calidad de vida.

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