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Dic 2022 - Edición 269

La pertinencia de las especialidades técnico-profesionales

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Hacer voluntariado: Una escuela de vida

Todos pueden realizar trabajos voluntarios durante la adolescencia, porque solo es necesario tiempo y ganas. La retribución es inmensa: los jóvenes crecen en habilidades, autoestima y solidaridad. Dos españolas dedicadas a promoverlo entre adolescentes enumeran las razones por las que es un complemento a la formación escolar.

Por: Por Luz Edwards S.
Hacer voluntariado: Una escuela de vida

España es un país donde el voluntariado es reconocido como esencial para el crecimiento de la sociedad y una forma de participación muy concreta como ciudadanos. Sin embargo, a pesar de sus múltiples beneficios que complementan la educación en la escuela, todavía es poco común entre menores de edad en ese país. Esto llevó a Fátima Muguiro y Aurina Delgado de Torres a formar HÁLLATE, una empresa social dedicada a promover el voluntariado en jóvenes de 14 a 18 años en Madrid. “Creemos firmemente que el voluntariado enriquece de forma única a las personas, mejor aún si se empieza desde jóvenes”, dice Aurina. Comenzaron con su proyecto en 2020, juntando la experiencia de ambas en educación y en servicios, y motivadas por la pandemia. 

Un ADN voluntario

“El voluntariado fue reconocido por una ley hace pocos años en España, que lo regula y, de esa manera, también lo fomenta. Es un reconocimiento cívico, que define deberes y derechos del voluntariado, con un seguro asociado, entre otros aspectos formales”, explica Aurina.

Esta ley permite a los mayores de 12 años convertirse en voluntarios, teniendo el consentimiento de su padre, madre o tutores legales. Muchos colegios incluyen esta actividad dentro de su proyecto educativo –le llaman también servicio a la comunidad–, pues se considera un valor, tanto por la utilidad de esa entrega como por lo que se crece como persona. 

“Es algo que se palpa de forma evidente: las habilidades que se practican y se forjan haciendo voluntariado están cada vez más reconocidas en el ámbito educativo. Las llamadas soft skills, como empatía, asertividad, comunicación interpersonal, tan necesarias para la vida personal y profesional de hoy día, se desarrollan a través del voluntariado, así como una ética del servicio, prácticas de solidaridad, desarrollo de una mentalidad abierta y reflexiva, que pueden llevar a la persona a mayores niveles de confianza en sí misma y madurez. Además, el voluntario se ve a sí mismo como un ser transformador de la realidad social y que puede contribuir a mejorar la calidad de vida de los demás y de la sociedad en general, y a proteger y conservar el entorno”, declara Aurina.

Es, entonces, un terreno que complementa la arista netamente académica, apuntando a una educación más integral y que se acerca a comprender algo más la gran y compleja sociedad en que vivimos.

La maravilla de buscar qué motiva a cada joven 

Aurina y Fátima, fundadoras de HÁLLATE, están convencidas de que existe un voluntariado para cada adolescente. Gran parte de su labor consiste en entrevistar a los jóvenes para conocer sus motivaciones, personalidad, talentos a través de los cuales les gustaría aportar, sus intereses, gustos y sus tiempos disponibles. Con ese perfil en mano, acuden a la segunda gran parte de su trabajo, que es contar con instituciones “amigas” que necesitan apoyos específicos. HÁLLATE hace el match o el encuentro entre el voluntario y el voluntariado.

“Nuestro reto y objetivo es esa franja de edad de los 14 a los 18 años porque cuando ya eres adulto se te abren más puertas y puedes acceder a todas las plataformas de voluntariado. En Madrid, para los menores de 18 no es simple. Y es la edad en que te estás formando como persona, absorbes tanto, entonces qué mejor que comenzar con el voluntariado”, dice Fátima.

¿Qué ocurre cuando un adolescente se encuentra con el voluntariado adecuado? Magia. En HÁLLATE son testigos del entusiasmo y compromiso que emana de los jóvenes cuando ven que aportan a la sociedad con algo concreto y usando sus habilidades. 

Uniendo a los voluntarios de Chile

La Red Voluntarios de Chile es una organización de articulación de organizaciones, que congrega a aquellas instituciones de la sociedad civil que incorporan de manera parcial o total programas de voluntariado permanente. Su objetivo es ser la red de organizaciones de voluntariado más grande de Chile, para poder ayudar a convocar, desarrollar e implementar soluciones a través de la colaboración ciudadana. Para más información ingresa AQUÍ.

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