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Oct 2021 - Edición 256

Gestionar una sana convivencia escolar, más que necesario

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Programa de Alfabetización Emocional para fomentar actitudes positivas y saludables

Por: Paula Elizalde
Programa de Alfabetización Emocional para fomentar actitudes positivas y saludables

Lo que comenzó como una acción concreta para tratar un problema puntual, terminó como un programa específico del plan de trabajo de convivencia escolar, desarrollado por el Liceo Agrícola Superior de Molina. 

Su directora, Claudia Torres, cuenta cómo funciona ese programa y cómo se puede replicar en otros establecimientos. 

Una parte importante del Plan Anual de Trabajo en Convivencia que realizan en el Liceo Agrícola Superior de Molina, es el desarrollo del Programa Alfabetización Emocional, el cual, según cuenta Claudia Torres, directora del establecimiento perteneciente a la RED Irarrázaval, “consiste en la instalación de una serie de prácticas y acciones que, coordinadamente, forman parte de una estrategia global”. 

Claudia agrega que este programa responde a los siguientes propósitos: “Disminuir las situaciones de violencia física y verbal en los distintos ámbitos de la comunidad escolar; fomentar actitudes positivas de parte de los actores involucrados en la comunidad educativa, con el objeto de mejorar los aprendizajes de nuestros estudiantes y promover hábitos saludables y de autocuidado en todos los actores de la comunidad educativa”.

El programa tiene un equipo de liderazgo y coordinación compuesto por Convivencia Escolar y Docencia, pero involucra a todos los actores que forman parte de la comunidad educativa. “Este programa nos permite desarrollar habilidades sociales y estrategias comunicacionales que permitan mejorar la convivencia en la escuela reconociendo nuestras emociones y las de otros”, afirma Claudia. 

En concreto, el plan se lleva a cabo diariamente con una actividad práctica desarrollada en cada curso, pero además se suman actividades complementarias transversales y actividades que se realizan en colaboración con programas externos de apoyo a la comunidad escolar. “El promover habilidades sociales e interpersonales en la comunidad educativa mediante estrategias promocionales y focalizadas basadas en los principios del bienestar integral, conciencia social y los valores trascendentales, es nuestro principal objetivo”, señala la directora. 

Este programa en una primera instancia partió para resolver un par de situaciones puntuales en un curso y, al evaluar los resultados exitosos, se decidió instaurarlo como un programa general. “El programa ya lleva cuatro años de ejecución, luego de un primer año piloto, y como todo programa, hemos realizado modificaciones a medida de los requerimientos y necesidades de la comunidad. Para esto es fundamental una constante evaluación y retroalimentación por parte de los principales ejecutores del programa”, cuenta Claudia. 

“En general, toda la comunidad ha recibido el programa de manera satisfactoria y como un aporte en su desarrollo”, explica la directora. Durante el año se realizan encuestas para evaluar la recepción de la comunidad de los diversos planes que se aplican y éste ha sido muy bien evaluado. “Este programa busca entregar herramientas a largo plazo y contribuir a la formación integral de nuestros estudiantes tal como lo indica nuestro proyecto educativo”, enfatiza Claudia. 

“Este plan es absolutamente replicable”, afirma Torres y agrega que “lo importante es planificarlo bien ya que demanda una labor diaria y constante. Para ello es imprescindible contar con el compromiso de toda la comunidad educativa para lograr ejecutarlo”. 

Sin duda, debe ser visto como una piedra angular dentro del proceso del convivir en comunidad ya que de esta forma se logra llevar a cabo. “Deben considerar capacitarse en el tema ya que uno mismo debe romper barreras frente al tema de expresar y visualizar nuestras emociones, y se debe retroalimentar constantemente de manera de corregir y mejorar las prácticas que se van implementando”.

“Profesores y apoderados agradecen constantemente estas prácticas ya que les facilitan su labor diaria; en especial, en familias vulnerables en donde muchas veces carecen de apoyos y no cuentan con herramientas para una sana y adecuada comunicación”, concluye la directora.

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