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Sep 2021 - Edición 255

La tecnología, ¿Cambió la forma de enseñar o no?

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El programa Macheo, en Nairobi: Un nuevo amanecer para los adolescentes en Kenia

“Macheo” es un programa de repaso escolar, formación de carácter y tutorías creado el año 2012 en Nairobi, Kenia. De los alumnos de 2019, un 50% obtuvo el puntaje para acceder a una universidad. El director del programa cuenta que el secreto es saber involucrar a los profesores y a las familias, y darles a los jóvenes confianza en sí mismos.

Por: Luz Edwards
El programa Macheo, en Nairobi: Un nuevo amanecer para los adolescentes en Kenia

El proyecto Macheo, que existe desde el año 2012 en la Strathmore University, tomó su nombre de la palabra suajili que significa “amanecer” y busca que estudiantes de secundaria de los barrios más pobres de Nairobi puedan “iluminar” sus vidas. Su director, Luis Borrallo, es un español que vive en Kenia hace más de veinte años y que desde esa casa de estudios ha realizado una intensa labor en el desarrollo de programas para maestros de sectores vulnerables. En entrevista con Revista Educar explica que “creamos Macheo para dar esperanza a esos jóvenes y apoyarlos con herramientas a las que no han tenido acceso dada su realidad. Al principio a algunos de ellos les cuesta confiar en este programa y confiar en sí mismos; pero con el tiempo y a medida que se forma una relación con los maestros y tutores, ellos se abren y comienzan a ser protagonistas de ese proceso”. 

—¿Cómo se pueden iluminar las vidas de jóvenes que viven en contextos crudos o de pobreza y motivarlos con el estudio?

—El futuro de la gente joven, y de todos los que viven en estos barrios, es bastante difícil. Existen los mismos problemas que en otros barrios parecidos en ciudades de todo el mundo: mucho desempleo, crimen, droga, prostitución y un porcentaje alto de embarazos en chicas adolescentes. En sus colegios a menudo no hay agua potable y las casas de sus familias, normalmente, son una habitación de cuatro metros cuadrados donde duerme toda la familia. 

—¿Cuáles son los objetivos específicos del programa?

—Que terminen la escuela secundaria, que las notas en el colegio mejoren junto al interés por su educación y que un 90 por ciento de los alumnos continúe con su educación después del colegio, yendo a la universidad a hacer una carrera o una diplomatura.

—¿Qué influye en que los niños y niñas tengan un plan de vida o que le den sentido al estudio?

—En mi opinión, esta visión del futuro y de la vida viene sobre todo de los padres. Yo los llamaría “los valores que los padres pasan a sus hijos”. En algunos casos, estos vienen también de algún profesor. Nosotros les presentamos esa visión basada en ciertos valores como honradez, trabajo serio, esfuerzo, ayuda a los demás, etc.  La mayoría de los jóvenes que tratamos no tienen esa visión de la vida o si la tienen es muy superficial, como querer imitar a un personaje famoso. Entonces tratamos de que se convenzan de que con esfuerzo ellos pueden pertenecer a ese mundo del conocimiento que les presentamos y que nunca habían visto de cerca. “Si quieres,” les decimos, “tú perteneces a este mundo, pero eso depende sobre todo de ti y de tu esfuerzo”.

—Pensando en que muchas escuelas tienen pocos recursos, ¿cómo motivar a los niños a permanecer en la escuela?

—No conozco los colegios chilenos, pero los nuestros no solo tienen problemas de metodología, sino que a muchos les faltan aulas y muchas otras instalaciones, quizás porque tenemos una población muy joven y siempre nos hacen falta más colegios de los que hay. Por eso, la actitud de la gente aquí es usar lo que está disponible, aunque esté roto o no funcione muy bien. Si esperáramos a que las cosas estén bien, nunca haríamos nada. Nuestro programa se basa en la realidad y aporta algo que está en nuestras manos aportar. 

El secreto del éxito

Para Luis Borrallo, es clave no poner la fe en temas de infraestructura, sino en la parte humana: entregar herramientas para la vida a alumnos, padres y profesores, para que puedan tomar conciencia de su rol y de sus posibilidades. Así se produce una sinergia y actitud positiva; un ambiente más armónico donde todos los actores colaboran y se sienten protagonistas. Enumera tres aspectos que a su juicio son importantes:

- Primero, la educación del carácter de los alumnos. El problema de los jóvenes no es falta de inteligencia, sino algo de complejo de inferioridad, ausencia de ejemplos positivos, familias que no han podido fomentar la reflexión de qué quieren para sus vidas, etc. En Macheo se les muestra que su futuro puede ser bueno si se esfuerzan en mejorar, si no toman la vía del escapismo; se promueve el análisis grupal de su contexto y circunstancias para que ellos mismos descubran cuáles son las claves para lograr cambios.

- Segundo, involucramiento de los padres en el programa. Cada año se realizan tres sesiones para ellos en la Universidad de Strathmore, donde se les explica en detalle de qué trata este programa del que participan sus hijos. Son padres que se sienten algo inseguros de ejercer autoridad porque, en general, su nivel de escolaridad y cultura es menor al de sus hijos y aquí se les recalca que, independiente de eso, ellos son los principales educadores de sus hijos y que el apoyo, consejo y guía que puedan darles es esencial. 

- Tercero, se trabaja con los colegios de los alumnos. Macheo es un programa que se desarrolla los días sábado para jóvenes que tienen su colegio. A esos establecimientos se les apoya con cursos para los directores, se evalúan las necesidades de los profesores y otras posibles aristas en las que se pueda influir de manera positiva. De esta forma no solo se benefician los alumnos que asisten al programa, sino también los otros para quienes no hay cupo. 

Luis Borrallo, educador, es un español que vive en Kenia desde hace más de veinte años y que desde Strathmore University ha realizado una intensa labor en el desarrollo de programas para maestros de sectores vulnerables. Actualmente es el director del proyecto Macheo.

Las convicciones de Macheo

• La mejor manera de abordar la pobreza en Kenia es empoderar a su gente a través de la educación.

• El proyecto Macheo está diseñado específicamente para mejorar las tasas de retención de estos estudiantes desatendidos en el sistema educativo.

• Muchos jóvenes kenianos extraordinariamente brillantes y capaces tienen un rendimiento inferior y no terminan ni siquiera la educación secundaria. En Kenia, solo el 3 por ciento de las personas que se matriculan en la educación primaria llegan a matricularse en el nivel universitario. 

• El proyecto Macheo busca combatir directamente aquellas barreras que sistemáticamente hacen que los estudiantes abandonen o tengan un rendimiento académico inferior. 

• La tutoría proporciona a los estudiantes no solo tutoría académica, orientación moral y consejos estratégicos sólidos, sino también un sentido claro de que hay personas que se preocupan por su bienestar.

• Durante la pandemia debieron hacer un gran esfuerzo por visitar uno a uno a los niños y niñas que asisten a Macheo, para no perder contacto con ellos.

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