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Nov 2020 - Edición 246

Deserción escolar, todavía estamos a tiempo

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¿Cómo aprender de las artes?

No es casualidad que Frutillar haya sido nominada como Ciudad Creativa y que sea ahí también donde Kopernikus Lab, un proyecto desarrollado por la Fundación Kopernikus, realice programas para incentivar el aprendizaje creativo en la zona. Conversamos con Rolf Hitschfeld sobre el tema.

Por: Paula Elizalde
¿Cómo aprender de las artes?

“Hay muchas señales, desde hace un buen tiempo, de que las instituciones educativas deben hacer un esfuerzo importante para poder responder mejor tanto a la necesidad de que los aprendizajes de los estudiantes sean más relevantes y profundos, como también al desarrollo de otras habilidades fundamentales que requiere la sociedad, como la colaboración, la creatividad y la autonomía”, señala Rolf Hitschfeld, director ejecutivo de Kopernikus Lab, proyecto que, junto al Colegio Kopernikus, es realizado por la Fundación Kopernikus y desarrolla programas que permitan aportar a la mejora educativa, tales como cursos de aprendizaje creativo, pasantías, un programa de aprendizaje creativo, un podcast de discusión educativa, entre otras iniciativas para el desarrollo educativo de la ciudad y el entorno.

Aprendizaje de las artes

En Kopernikus Lab desarrollan el aprendizaje creativo el cual, según Rolf, busca dos cosas: “Que los estudiantes puedan aprender de manera profunda lo que el profesor está enseñando y que al mismo tiempo puedan ir desarrollando su creatividad. En ese sentido, el aprendizaje creativo no solo tiene que ver con las artes, porque la creatividad se puede desarrollar a partir de cualquier disciplina. Sin embargo, nosotros vemos que hay disciplinas donde el proceso creativo se hace de manera más consciente, como son las actividades de las industrias creativas, tales como las artes y otras disciplinas de contenido cultural”.

Rolf Hitschfeld, director ejecutivo de Kopernikus Lab

Debido a esto, uno de los programas que realizan para desarrollar el aprendizaje creativo se lleva a cabo a partir de una colaboración entre un profesor y un profesional de las industrias creativas. En ese programa, como explica Hitschfeld, “ellos diseñan y ejecutan clases juntos. De esta manera, los docentes se van apropiando de algunas formas de trabajo que son más propias del mundo artístico y las pueden integrar a su trabajo en las escuelas. Frutillar fue nominada en 2017 como Ciudad Creativa por la Unesco y para nosotros es una gran oportunidad para poder vincular el aprendizaje con las industrias creativas”.

Rolf detalla: “El trabajo que hemos realizado en el programa de aprendizaje creativo, muestra que las instituciones escolares pueden aprender mucho del trabajo que se realiza en las industrias creativas y en las artes. Por ejemplo, la capacidad para tomar riesgos, el pensar la sala de clases como un taller y la costumbre de iterar versiones de un trabajo para perfeccionarlo, son lógicas de las industrias creativas y de las artes que pueden ser de mucho valor cuando son integradas al trabajo escolar. Uno de los efectos importantes que hemos visto en los lugares donde se ha desarrollado el programa de aprendizaje creativo es que los profesores comienzan a reencantarse con su profesión y que los estudiantes se conectan con su aprendizaje. Por otro lado, en colaboración con el Centro de Tecnologías de Inclusión de la Universidad Católica, hemos medido en los estudiantes el desarrollo de tres funciones ejecutivas del cerebro, como son la flexibilidad mental, el control inhibitorio y la memoria de trabajo con resultados muy positivos”.

Hoy: más creativos que nunca

“En estos momentos se ha evidenciado de manera profunda la necesidad que tenemos de ser creativos para responder a eventos inesperados de escala global como ha sido esta pandemia. Probablemente la globalización, el cambio climático y la inteligencia artificial van a seguir presentando desafíos de esta magnitud y complejidad a la humanidad”, enfatiza Rolf.

“En ese sentido, vemos que hay lenguajes que tienen mayor capacidad para lidiar con la incertidumbre y procesar eventos y situaciones difíciles como lo son los lenguajes artísticos y la creación en general. Los procesos creativos nos invitan a reflexionar profunda y críticamente, nos interpelan, nos ayudan a mirar y procesar nuestras emociones, a ponernos en contacto con otros y colaborar, y a buscar soluciones diferentes a problemas desconocidos”, afirma Rolf.

El modelo de creatividad que utilizan “se basa en cinco hábitos de la mente: colaboración, imaginación, curiosidad, disciplina y perseverancia. El que sean hábitos, nos permite aproximarnos a ellos como categorías dinámicas que son ejercitables y, por ende, mejorables. Los lenguajes artísticos son fundamentales para la ejercitación de la creatividad que, a su vez, es esencial para procesar y sobreponerse a situaciones de incertidumbre como la que estamos viviendo”, señala el director ejecutivo.

Hitschfeld es enfático en afirmar que “cualquier profesor puede desarrollar el aprendizaje creativo, ya sea en entornos de educación escolar, así como también en educación superior, talleres extraprogramáticos u otros espacios de educación no formal. Para esto, nosotros vemos que hay entornos que son más fértiles para desarrollar el aprendizaje creativo y otros en los cuales es más difícil”.

El entorno más fértil para el aprendizaje creativo, según cuenta Rolf, es lo que se llama “la clase de alto funcionamiento”. “En esta clase se considera que el aprendizaje se produce mejor y hay más espacio para el desarrollo de la creatividad cuando se toman en cuenta los factores intelectuales de los estudiantes, pero también los emocionales, sociales y del cuerpo: elementos que en los lenguajes creativos están tremendamente presentes y son parte del proceso de creación. Creemos que promover espacios que permitan a los estudiantes vincularse con su aprendizaje desde lugares como las emociones, la conexión con otros y los sentidos promueve la motivación de los estudiantes por aprender, y así da espacio para que ocurran aprendizajes profundos”.

Ejemplos de aprendizaje creativo

Liceo Ignacio Carrera Pinto
3° medio Gastronomía
Profesora Carolina Solís
Agente creativo David Trujillo

Los estudiantes de la especialidad de Gastronomía organizaron una feria gastronómica en el espacio público en la que pusieron en práctica los aprendizajes del año y ejercitaron las habilidades del pensamiento creativo, relacionándose con referentes de la gastronomía y el turismo locales e incursionando en la intervención creativa de recetas.
De esta manera, los estudiantes no solo prepararon las degustaciones que ofrecieron a los visitantes, sino que organizaron la actividad, coordinaron con diversos actores tanto del liceo como externos, realizaron el montaje, explicaron los procesos de cada plato, entre otros.

Liceo Industrial Chileno Alemán
4° medio Electricidad
Proyectos
Profesor Jorge Cancino
Agente creativo Francisca Reitze

Se propuso a los estudiantes el desafío de crear proyectos grupales que recogieran los contenidos curriculares de la asignatura, trabajando en el diseño y ejecución de un proyecto que pudiera transformarse en un emprendimiento vinculando electricidad y sustentabilidad. Entre ellos, se crearon proyectos de iluminación, riego automático, aplicaciones de smartphones para sistemas eléctricos, entre otros. Los estudiantes hicieron prototipos de sus ideas en modelos a escala, ajustando y mejorando sus productos, practicando la comunicación oral, presencia en el escenario, etc.

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