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Sep 2020 - Edición 244

Tecnologías ¿De enemigas a aliadas?

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María José Castro: “Mis amigas del colegio son amigas de la vida hasta el día de hoy”

Se le nota su pasión y amor por lo que hace. El cuidado de los niños más pequeños, para la subsecretaria de Educación Parvularia, María José Castro, es su bandera de lucha. Ahora, nos adentramos en sus años de colegio y los mejores recuerdos que guarda de esa época.

Por: Marcela Muñoz I.
María José Castro: “Mis amigas del colegio son amigas de la vida hasta el día de hoy”

Estuvo interna de chica en las Ursulinas de Maipú y luego, a los ocho años, llegó al colegio Huelén, que estaba recién en formación y eran muy pocas alumnas. Recuerda a su directora y algunos chascarros de esos años.

–¿Qué memorias tienes de tu época escolar?

–Tengo los mejores recuerdos; primero, de las Ursulinas de Maipú donde estuve interna. La rutina diaria, desde la levantada hasta la comida, con un horario muy determinado que se cumplía fielmente, que incluía hasta el horario para lustrarse los zapatos. Éramos como 20 internas y dormíamos todas juntas en un gran dormitorio.

A los 8 llegué a tercero básico al que considero mi colegio, el Colegio Huelén, éramos muy pocas alumnas porque recién estaba en su segundo año de formación, y por supuesto, nos conocíamos entre todas. Todos los días en la entrada estaba la directora esperando para saludarnos una a una, nos conocía por el nombre y aprovechaba de hacer la revisión del uniforme… muchas veces me iba mal en esa pasada.

–¿Algún chascarro o anécdota de esos tiempos?

–Teníamos una directora muy exigente a la que todas, incluso las profesoras, le teníamos un respeto reverencial. Me acuerdo de la sensación de que el solo oír su taconeo por los pasillos hacía que nos calláramos. Más de alguna vez estaba en la puerta de la sala esperando a la profesora que venía unos minutos tarde. Una vez nos castigó a un grupo grande por haber dejado desordenada la sala y el castigo fue que nos quedamos a hacer el aseo del colegio una tarde.

–¿Y las amigas del colegio?

–Éramos un solo curso, mis amigas del colegio son amigas de la vida hasta el día de hoy. Yo creo que se produce una complicidad y conocimiento muy profundo con las amigas de colegio. No hay secretos, pasar y vivir juntas tantas etapas de la vida crea lazos casi indestructibles.

Tengo muchos recuerdos de cada una de mis amigas, peleas, conversaciones largas, tardes eternas en el campo jugando cartas, conversaciones largas por teléfono al llegar del colegio, donde más de alguna vez algún hermano estaba oyendo por el otro teléfono de la casa ¡y se armaba el caos mundial!

–¿Alguna materia que te costaba más? ¿Eras una estudiante disciplinada?

–Era una alumna desordenada y conversadora, pero me encantaba el colegio, lo pasaba bien, me gustaba mucho aprender, me fascinaba la historia, la filosofía, la literatura, matemáticas… no me gustaba y me costaba Ciencias Naturales, ¡a la profesora le tenía terror!

Siempre he asociado el gusto por las asignaturas a profesoras que te transmitían con pasión lo suyo. Teníamos un muy buen grupo de profesoras.

–¿Recuerdas a alguna profesora en particular?

–Me acuerdo de muchas, sería muy injusto nombrar algunas. Tal vez una de las que más me marcaron fue una profesora jefe que tuvimos en cuarto o quinto básico. Era también profesora de Matemática, me acuerdo especialmente de lo exigente que fue conmigo, al mismo tiempo de lo mucho que creía en mí, siempre me decía con mucho cariño que yo podía mucho más y que el talento que no se aprovechaba se perdía.

Tengo recuerdo de muchas profesoras que me marcaron, otra importante que voy a nombrar, porque se murió hace algunos años, fue la Paulina Lobos, de Castellano –así se llamaba en esa época–, que sin subir el tono de voz nos mantenía en silencio y ella nos leía algún clásico, que después comentábamos. Poesías de Gustavo Adolfo Bécquer o algún pasaje del Quijote.

–Tan distintos aquellos días más tranquilos, a diferencia de lo que hoy viven alumnos de todo Chile. ¿Cómo ayudar a los padres a sobrellevar la cuarentena en casa?

–Hoy más que nunca el afecto y la contención tienen que ser la prioridad con los niños. Aquello tan sencillo como abrazarlos, acurrucarlos para que se sientan seguros y tranquilos.

Sin duda, hoy los papás están enfrentando un difícil momento estando en casa, teniendo que trabajar y cuidar a los niños, enseñarles y estar expuestos a un ambiente tan incierto como lo que estamos viviendo hoy. A ellos me gustaría decirles que sean flexibles, que no se sobreexijan, que aprovechen de tener tiempo de calidad con los niños. No solo haciendo tareas y ejercicios, sino que cocinando, conversando, escuchándolos y dándoles toda la seguridad que ellos necesitan.

En pocas palabras

  • Educación: apasionante, mucho por hacer. Agradecida de tener la vocación y privilegiada por poder llevarla a cabo.
  • Educación preescolar: es donde todo parte, por lo que no podemos perder ni un minuto más en Chile para que todos nuestros niños puedan acceder a ella. Después es tarde y no se puede recuperar.
  • Recreos: donde el juego y la amistad cobran vida y en nuestra memoria de adulto estarán grandes recuerdos para siempre.
  • Desafíos de la educación en Chile: convertir la educación parvularia en el primer y más importante nivel de la trayectoria educativa. Mejorar la calidad de los profesores. Generar el proceso educativo en un espacio de trabajo cooperativo.
  • Inclusión en la escuela: la escuela es y debe ser un espacio diverso, un tremendo desafío que nuestras escuelas se transformen en espacios totalmente inclusivos.

La subsecretaria en su último año de colegio, junto a sus “amigas de la vida”.

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