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Abr 2021 - Edición 250

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La robótica en el aula

Las ganas de aprender algo nuevo y mejorar la motivación de los alumnos, han hecho del Colegio Nocedal un conocido referente en el tema de la robótica. Su profesor Patricio Acuña ha sido reconocido a nivel internacional por la comunidad educativa y también por sus propios alumnos.

Por: Marcela Paz Muñoz I.
La robótica en el aula

“Me siento tan importante. Soy tan feliz porque me han considerado y estoy aportando o haciendo algo que entrega resulta-dos”, dijo hace algunos años uno de los estudiantes del equipo de robótica, después de haber participado en una de las competencias del rubro, junto al profesor Patricio Acuña Bustamante, docente del Colegio Nocedal y uno de los cinco finalistas de la versión criolla del Global Teacher Prize.

En los primeros años, el profesor Acuña dictaba clases de ciencias, pero, a poco andar, comenzó a motivar a los niños para elaborar proyectos innovadores y creativos que incentivaran el aprendizaje, la motivación y la creatividad de sus alumnos. Uno de los más recordados en el colegio es el proyecto Moscalín, a través del cual los alumnos elaboraron alimento para aves obtenido a partir de moscas y residuos orgánicos frutales que recogían desde los restos de las ferias libres de la comuna.

Fue así como, progresivamente, los estudiantes fueron superando las expectativas y los niveles de logro a los cuales podían llegar, lo que llevó al profesor a motivar y acompañar a los alumnos a participar en diversos encuentros y competencias, incluso, a nivel mundial. El más memorable fue el primer lugar obtenido por los alumnos del Colegio Nocedal en el Mundial de Robótica First Lego League, en el área innovación tecnológica, realizado en el año 2009 en Atlanta, Estados Unidos.

“En general, los alumnos que participan en actividades de robótica y tecnología se tornan muy creativos y proactivos, pues comprenden que todas las problemáticas son oportunidades de crecimiento y desarrollo que se pueden aplicar en todos los ámbitos de la vida como lo es el caso de un exalumno del equipo de robótica de Nocedal, que obtuvo el primer lugar en desarrollo de proyecto en EEUU, quien se recibió de odontólogo y está instalando un restaurante en México, en el que plantea servir platos chilenos asociados a un personaje de la historia de Chile y tener cartas en braille para los que lo requie-ran, además de personas que puedan atender con lenguaje de señas”.

Son más de 17 años que en el Colegio Nocedal, establecimiento que pertenece a la RED de colegios de la Fundación Irarráza-val, se trabaja en robótica. Fue en el año 2001 cuando un equipo de alumnos presentó un dispositivo robótico de cinco dedos articulados y un brazo plegable controlado electrónicamente en la XXXII Feria Científica Juvenil realizada en el Museo Nacional de Historia Natural. A ellos se sumó después, en el IV Congreso Nacional Científico Escolar Explora 2004 realizado en Antofagasta, otro equipo de estudiantes que presentó un vehículo robótico solar que transmitía imágenes y se caracteri-zaba porque se podía controlar mediante radiofrecuencias o por medio de DTMF (Dual Tone Multi-Frequency).

Las presentaciones en distintas ferias significaron que la robótica pasó a formar parte del trabajo y del currículo del colegio. A ello se sumó el ya mencionado triunfo en Atlanta, en 2009.

—Al trabajar en robótica y programación en los colegios se estarían desarrollando los beneficios de las nuevas tecnologías, pero aplicadas al aula.

—Más que coincidir con esa afirmación, para mí la inclusión de la robótica en el aula es una situación que vengo planteando hace bastante tiempo.

Todas las actividades de robótica educativa desde esa época a la fecha se encuentran centradas en eventos de carácter com-petitivo, que si bien es cierto fomentan la investigación y el trabajo en equipo en función a valores, no son de carácter masivo pues participan solo los más interesados. Eso hace que llegue a muy pocos niños, tornándola una actividad de carácter exclusivo porque, por lo general, se realiza bajo la modalidad de talleres.

Esta situación me indujo a profundizar en el tema, debido a que me di cuenta de que estaba frente a una gran herramienta a la cual no se le sacaba todo el potencial, pues no había material de trabajo ni estrategias para utilizarla en las diferentes asignaturas.

—¿Qué habilidades y herramientas permiten trabajar la robótica con los alumnos en el aula?

—La robótica educativa como tal es un área en sí misma y, a su vez, una herramienta que permite apoyar los procesos peda-gógicos en el aula. Si analizamos la robótica educativa como área, vemos que posee un componente técnico que comprende el montaje de estructuras y programación, los cuales en su ejercicio desarrollan, entre otros, el pensamiento lógico, la psi-comotricidad, la observación del entorno y la creatividad, pues se requiere mucho ingenio para construir y programar meca-nismos que puedan llevar a cabo operaciones que pueden ir desde arrastrar un objeto a desarrollar complejas rutinas en una pista de trabajo.

Es más, en este sentido la robótica permite tornar lo virtual en algo tangible, pues para que un sistema robótico funcione se debe generar una secuencia de instrucciones en un software que se transforman en acciones concretas en la estructura robótica. Por otra parte, un sistema robótico debe responder a las variables del entorno, lo que hace que lo programado se vea alterado en función al medio, situación que implica considerar otros aspectos para mejorar lo programado, lo que induce a los estudiantes al análisis de las situaciones en función al diálogo, la observación y el cuestionamiento de manera de reali-zar los cambios adecuados que permitan dar solución a las problemáticas que se presentan.

Asimismo, si consideramos la robótica como una herramienta de trabajo en el aula, se potencian los aspectos propios de ella con los elementos de una asignatura en particular, pues además de programar, el sistema robotizado se puede utilizar para simular situaciones o bien realizar ejercicios o actividades concretas frente a una problemática; por ejemplo, trabajar en matemáticas a través de guías diseñadas para ese fin.

El trabajo con este tipo de tecnologías genera aprendizajes altamente significativos, pues se vivencia el aprendizaje en forma lúdica; no obstante, requiere creatividad y desde luego preparación adecuada en el área por parte de los docentes.

—¿De qué manera han debido capacitar a los docentes en robótica?

—Aunque la robótica educativa es un área que se viene desarrollando hace varios años, es muy poco difundida entre los docentes. De hecho, son muy pocos los profesores que la practican, pues existe la tendencia a creer que es algo muy com-plicado, porque se la asocia a una calificación técnica de alta complejidad, hecho que en la realidad no lo es. No obstante, es una barrera inicial en las prácticas de ella, que solo se traspasa al momento de conocerla y practicarla, pues solo en el ejerci-cio se afianza, como cualquier otra disciplina.

En consecuencia, es urgente la creación de espacios adecuados para generar un mayor acercamiento a la robótica educativa. Sin embargo, no basta con aprender a programar, pues se requiere una estructura de trabajo adecuada para lograr su correc-ta inserción.

—¿Se mejoran con la robótica las ganas y motivación?

—La robótica como tal es una actividad de carácter lúdico que tiene además la característica de permitir el ensayo y el error, en que cada traspié es un aprendizaje pues lo que no les fue útil en una circunstancia puede serlo en otra. Los estudiantes investigan y traspasan sus experiencias, porque en la creación se proyectan en el objeto en el cual plasman su creatividad y fortalecen su autoestima.

“Si consideramos la robótica como una herramienta de trabajo en el aula, se potencian los aspectos propios de ella con los elementos de una asigna-tura en particular, pues además de programar, el sistema robotizado se puede utilizar para simular situaciones o bien realizar ejercicios o activi-dades concretas frente a una problemática; por ejemplo, trabajar en ma-temáticas a través de guías diseñadas para ese fin”.

La robótica en la comunidad escolar

Dentro del contexto de difundir la tecnología e integrar a la comunidad, el pasado viernes 19 de octubre, en el Colegio Nocedal en La Pintana se realizó un encuentro de robótica en el que compitieron diferentes colegios.

“Algunos de los colegios participantes se están iniciando en esta área, por ello se realizaron actividades de capacitación en programación a los alumnos y profesores a cargo de los equipos; en algunos casos incluso se les facilitaron los dispositivos robóticos para que pudiesen participar en ese encuentro”. En el certamen los colegios participaron con tres pruebas dife-rentes y se les brindó espacio para preparar sus presentaciones.

Más info: www.colegionocedal.cl

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