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May 2021 - Edición 251

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Centro Educativo Salesianos Alameda: En educación es fundamental estar vinculados a otros

Ser parte de RED de colegios técnicos profesionales de la Fundación Irarrázaval “nos ha brindado la posibilidad de navegar con otros que están en la misma sintonía”, sostienen en esta entrevista Walter Oyarce, Rector y Danny Urtubia, Coordinador Técnico Pedagógico de la Modalidad Técnico Profesional del Centro Educativo Salesianos Alameda.

Por: Angélica Cabezas Torres
Centro Educativo Salesianos Alameda: En educación es fundamental estar vinculados a otros

El Centro Educativo Salesianos Alameda es parte importante de la historia de la Fundación Irarrázaval ya que, según los registros, es el primer colegio que fue apoyado por esta institución, cuya razón de ser es la contribución al desarrollo de la formación técnico-profesional de nivel medio, y que ha logrado formar una RED de 120 establecimientos a lo largo de todo Chile.

La Fundación Irarrázaval se creó en 1920 y en ese tiempo el Centro Educativo Salesianos Alameda, que era una escuela de oficios donde se enseñaba sastrería, zapatería y carpintería, entre otros, y comienza a incluir las nuevas tecnologías incorporando especialidades como electricidad y mecánica.

“Uno tiene que entender que en ese tiempo traer tecnología desde afuera era muy caro. En ese entonces no existían los soportes que el Estado entrega en la actualidad; por lo tanto, el aporte de la Fundación tiene que haber sido muy importante para sostener una obra como ésta”, revela Danny Urtubia, coordinador técnico pedagógico modalidad Técnico Profesional del Centro Educativo Salesianos Alameda, con quien conversamos junto al rector, Walter Oyarce, sobre el valor que implica pertenecer a la red de establecimientos de educación media técnica profesional de la Fundación Irarrázaval.

—¿A qué áreas del colegio contribuye la Fundación Irarrázaval actualmente?
—(Danny): “En el último tiempo, la Fundación nos ha aportado en proyectos de innovación y mejora tecnológica para las distintas especialidades y hasta 2017, un aporte importante para becas de locomoción. Este año la Fundación focalizó su apoyo más bien en innovación e implementación de una nueva oferta educativa que el colegio ejecutó: Mantenimiento Electromecánico.

En el colegio tenemos como política ir mirando cuáles son las necesidades que tienen las especialidades, pero también, las necesidades de desarrollo que nos instala la industria o el mercado laboral para nuestros estudiantes”.

—¿Qué significa para ustedes este aporte en tecnología que entrega la Fundación Irarrázaval?
—(Walter): “Es trascendental, no hay posibilidad de tener renovación tecnológica en el caso nuestro, sin el apoyo de la Fundación. Nosotros estamos todos los años actualizando la tecnología o fortaleciendo ciertas áreas y eso es gracias a la Fundación. Nos veríamos complicados si no tuviésemos ese aporte sustancioso”.

Fotos de los inicios del establecimiento. Este archivo histórico fue recopilado por el Departamento de Historia y Geografía del Colegio

—¿De qué manera ustedes levantan las necesidades para presentar los proyectos a la Fundación?
—(Walter): “Con los años hemos tenido que instalar una metodología de trabajo con los profesores para ir levantando proyectos y detectando necesidades, además de ir involucrándolos. Detrás de cada iniciativa de innovación, no solo está el coordinador pedagógico, sino que están los docentes”.

(Danny): “Nuestro ideal es ir a la vanguardia y eso implica ser creativos a la hora de presentar los proyectos. Muchas de las iniciativas que nosotros llevamos adelante, son visitadas por personas de la misma RED para ver cómo lo hicimos y después envían a la Fundación Irarrázaval un proyecto similar, porque de eso se trata, de 

implementar tecnología de vanguardia y que pueda ser replicable en otros lados. Eso hemos hecho en los últimos años, instalar un laboratorio de domótica, el patio de antenas”.

—¿Cuáles son los beneficios de pertenecer a esta RED de colegios técnico-profesionales?
(Walter): “Es enriquecedor sentir que hay otros que están en la misma perspectiva de lo que nosotros estamos haciendo, es decir innovando, y buscando un mayor nivel de profundización en la formación técnica.

Creo que la oferta que ha hecho la Fundación Irarrázaval en planes de capacitación, en pasantías, en experiencias de formación para profesores y directivos, la apuesta también en el ámbito de formación pastoral, han sido cosas muy positivas. Nosotros hemos recogido estas experiencias, algunas las hemos desarrollado en el colegio y eso nos hace tener más cuerpo, sobre todo en un tiempo en que se habla harto de educación técnico-profesional, pero a la hora de los “quiubos” no pasa mucho.

Los encuentros que hemos tenido con los colegios que forman parte de la RED de la Fundación Irarrázaval han sido muy enriquecedores. Sabemos que hay un grupo de establecimientos que somos parte de la formación técnico-profesional y que, además, tenemos una impronta de carácter religioso, eso nos da más sentido de identidad.

Hoy en día, en educación no se puede navegar si no estás vinculado a otros, y la posibilidad de navegar con otros que están en la misma sintonía, que recogen ciertos elementos carismáticos, sin duda, es destacable”.

Datos colegios

Matrícula:
• Técnico-Profesional: 700 alumnos.
• Científico-Humanista: 900 alumnos.

Especialidades:
• Mecánica Industrial
• Electricidad
• Electrónica
• Telecomunicaciones.

Marcelo O’kuinghttons

“Soy un agradecido de la Fundación Irarrázaval”

Marcelo O’kuinghttons, actual dueño y gerente general de la empresa O’kuinghttons Ingeniería, egresó el año 1991 de la especialidad de Electromecánica del Centro Educativo Salesianos Alameda.

Cuenta que en esa época la situación económica de su madre simplemente no le alcanzaba para que pudieran estudiar él y su hermano. Es así como optan por buscar un colegio industrial y llega a Salesianos Alameda, aquí le cuentan que podía optar a las becas de la Fundación Irarrázaval, beneficio que obtuvo el tiempo que permaneció en este establecimiento.

“Soy un agradecido de la Fundación Irarrázaval, gracias a ellos yo pude egresar del Salesianos Alameda”, dice con convicción. Reconoce que estos estudios fueron el primer paso para forjar una trayectoria laboral y académica que lo llevó a tener hoy su propia empresa de importación de equipos industriales.

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