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Abr 2021 - Edición 250

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Implementando el aprendizaje basado en Proyectos en Chile

Conocido por la sigla ABP, este método de enseñanza que utiliza la elaboración de proyectos como base de la construcción del conocimiento, está llegando a cada vez más colegios del país. Aquí te mostramos cómo ha sido su puesta en marcha en dos de ellos.

Por: María Salazar
Implementando el aprendizaje basado en Proyectos en Chile

Durante los primeros días de junio, los alumnos del Colegio Diocesano Obispo Labbé  de Iquique, serán parte de una salida a terreno que los llevará a conocer la oficina salitrera de Humberstone con otros ojos. 

Más allá del fenómeno que significó el salitre para la economía chilena desde fines del siglo XIX, lo que pretenden los profesores con esta experiencia es finalizar la enseñanza de los procesos industriales en Chile de la asignatura de Historia de este colegio, a través del conocimiento in situ de cómo funcionaba y era administrada la famosa oficina salitrera en su época de auge.

Desde 2017, el Colegio Diocesano Obispo Labbé ha venido implementando de manera parcial el método Aprendizaje Basado en Proyectos, también conocido como ABP. Tomaron la decisión como parte del objetivo de diversificar sus prácticas pedagógicas en una de sus especialidades, la Electrónica, y algunas asignaturas generales como la de Historia.

Para Mauricio López, coordinador del Área Técnico-Profesional del establecimiento, la experiencia ha sido positiva, no obstante rompe con los paradigmas. “Estábamos acostumbrados a seguir otra metodología, pero lo que hemos podido ver, al menos con los alumnos de cuarto medio que son parte del piloto, es que aprenden de mejor manera y, sobre todo, desarrollan habilidades y competencias ligadas a la investigación, la síntesis y el análisis, que resultaron más fáciles de encontrar y desarrollar gracias a este tema de los proyectos”, explica.

Desde 2015, en Chile se viene implementando esta metodología para que profesores provenientes de las más diversas áreas puedan ayudar a sus alumnos a adquirir conocimientos académicos, pero también desarrollar habilidades cognitivas y socioafectivas, a través de la ejecución de un proyecto investigativo extensible en el tiempo.

En el caso de la Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA Educa), esta se adjudicó el año pasado el proyecto “Modelo Pedagógico ABP para una formación técnica contextualizada”, que consideraba ocho liceos técnico-profesionales de Chile; siete de los cuales pertenecen a la corporación.

Para su directora académica, Marta Estruch, el Aprendizaje Basado en Proyectos es muy importante, pues con él se logra generar un marco de enseñanza colaborativa, creativa y abierta, por medio de la utilización de proyectos o situaciones que tienen sentido para los estudiantes.

“En nuestro afán por mejorar la práctica pedagógica de nuestros profesores, partimos una marcha blanca para instalar la metodología por proyectos como plan piloto de nuestros establecimientos. Para ello, un grupo cercano a los cincuenta colaboradores, conformado por profesores de formación general y de especialidad, más sus líderes pedagógicos; se han especializado con expertos españoles que guían y facilitan la implementación”, cuenta Marta.

Marta Estruch, directora académica de SNA Educa.

Un aprendizaje significativo para los alumnos

En las afueras de Santiago, exactamente en la intersección del Camino a Lonquén con la calle El Oliveto, se encuentra uno de los siete liceos técnico-profesionales que se adjudicaron el proyecto “Modelo Pedagógico ABP para una formación técnica contextualizada” a principios del año pasado.

Es así como, desde abril de 2017 a la fecha, el equipo de docentes del Complejo Educacional Agrícola de Talagante, establecimiento que pertenece a la red de colegios de la Fundación Irarrázaval, ha formado parte tanto de las primeras capacitaciones de trabajo basadas en proyectos realizados durante el primer semestre, como también de las experiencias que, a partir de julio de ese mismo año, han significado el desarrollo de proyectos colaborativos interdisciplinarios. Luego, en enero de este año, tuvieron una nueva capacitación, donde diseñaron estrategias para acercar esta metodología a la comunidad educativa, pudiendo incorporar a cada vez más profesores y cursos.

Para una de las líderes del proyecto ABP del liceo, María Teresa Araos, la implementación del modelo no solo ha tenido un fuerte impacto en la sala de clases, sino también en toda la comunidad educativa. “Entre los docentes, la experiencia de trabajo interdisciplinario fue un desafío muy importante, y permitió a todos adquirir nuevas y mejores experiencias, complementado estrategias didácticas tradicionales que se utilizan en el aula”, explica.

La misma profesional cuenta que el trabajo interdisciplinario constituyó una valiosa experiencia para los estudiantes, “quienes lograron reconocer objetivos en común entre diferentes disciplinas y sus respectivos profesores, hablando un mismo idioma”. Además, en todas las asignaturas se logró elaborar productos tangibles que se vincularon directamente al objetivo del proyecto, poniendo en marcha conceptos tan básicos como el “aprender haciendo”. 

En concreto, María Teresa se refiere al proyecto general que abordó el reciclaje y cuidado del medio ambiente, con los estudiantes de segundo año medio del liceo, quienes pudieron implementar diferentes acciones enfocadas a distintas materias: más allá de concretarse un centro de acopio de materiales reciclables, los alumnos pudieron establecer un convenio con una empresa del rubro que retira periódicamente los productos para su respectiva recuperación y reincorporación a los procesos productivos del país.

Para Marta Estruch, la instalación de la metodología en forma intencional y sistemática dentro de los establecimientos de SNA Educa, ha permitido fortalecer los objetivos de aprendizajes genéricos o competencias transversales y técnicas en los estudiantes, pero también integrar el currículo de profesores. 

Esto, porque la implementación del modelo ha permitido a los docentes aplicar todas las estrategias que buscan lograr más y mejores aprendizajes, y que estos sean significativos para los estudiantes, gracias a la incorporación de diseños colaborativos, prácticas innovadoras en el aula, métodos e instrumentos de evaluación, y seguimiento de los logros de los estudiantes. 

“Principalmente, permite fortalecer acciones concretas para desarrollar habilidades blandas en los estudiantes, implementando variados instrumentos de registro y heteroevaluación, incentivando la autoevaluación y coevaluación, y evaluando equitativamente los objetivos actitudinales, conceptuales y procedimentales en diferentes momentos del proceso de aprendizaje”, puntualiza María Teresa Araos.

Preguntas y Respuestas

¿Qué es ABP? 
Un método de aprendizaje colaborativo, actualmente enmarcado en los modelos de aprendizaje activos, cuyo objetivo es fortalecer la enseñanza de los alumnos. 

¿Cuál es su fundamento?
Trabajo colaborativo interdisciplinario, vertical y horizontal, entre área general y técnicas del curriculum en todos los niveles, no afectando la cobertura curricular. 

¿Dónde pone énfasis?
En centrar el aprendizaje en el estudiante y sus capacidades, mientras que el docente es un guía del proceso. 

¿Cuál es su segundo aporte?
Es una oportunidad para desarrollar habilidades blandas, especialmente el trabajo en equipo para los estudiantes y sus profesores.

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