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Abr 2020 - Edición 239

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Ley Sep: Conoce los efectos de la asistencia a clases

“Modificaban mucho la asistencia diaria, a principios de año yo pasaba la lista como se hace normalmente, pero cuando partió el invierno y había muchas inasistencias, a mí no me dejaban pasar la lista en el cuaderno de clases”, señala Andrea Rivera, profesora de la Escuela Libertador Bernardo O’Higgins. ¿Qué sucede con la asistencia y la Ley Sep?

Por: Dafna Ergas
Ley Sep: Conoce los efectos de la asistencia a clases

En el último informe de la OCDE sobre la revisión de recursos escolares en Chile, dicha institución señaló que “la práctica actual de vincular la subvención escolar mensual a la asistencia escolar real impone una carga financiera indebida a los sostenedores escolares. Sería importante reemplazar este mecanismo por uno basado en las matrículas escolares al inicio del año, con un ajuste (posiblemente a mitad del año) para reflejar los abandonos y los traslados entre los establecimientos”.

La Ley SEP en la sala de clases se implementa a través de un plan de mejoramiento (PME) que se elabora en conjunto con el equipo directivo, profesores y estudiantes. Una de las áreas de este plan está destinada a la mejora en el aula y con ello se pueden contratar profesores, recursos didácticos o asesorías y capacitación para los docentes. La subvención asignada permite, por ejemplo, contratar capacitación para mejorar la forma de evaluar de los profesores, comprar data show o algún software de matemática o equipamiento para ciencias, o contratar profesores ayudantes de aula o de laboratorio.

Loreto Jara, investigadora del equipo de política educativa de Educación 2020 “El contar con recursos variables para financiar gastos fijos, es un problema básico de financiamiento que atenta contra la efectividad en el uso de los recursos”.

A su vez, los alumnos participan indirectamente en las encuestas de satisfacción que hacen los establecimientos sobre el servicio educativo o a través de peticiones directas del centro de alumnos, manifestando, por ejemplo, falta de computadores en laboratorio de informática o poca utilización de tecnologías.

La Ley SEP otorga una subvención por parte del Estado a distintos establecimientos educacionales del país. El 99% de los colegios municipales y dos de cada tres colegios particulares subvencionados reciben dinero cuyo fin debe ser el promover la calidad y equidad de la educación en Chile. Este monto es otorgado mensualmente al establecimiento y depende de la asistencia de los alumnos desde prekínder a cuarto medio y que son catalogados como “prioritarios” por parte del Ministerio de Educación. Son alumnos prioritarios todos aquellos cuya situación socioeconómica puede impedirles la posibilidad de acceder a la educación.  

Alguien que coincide con la OCDE es César Gavilán, director del Liceo Bicentenario Minero S.S. Juan Pablo II. Gavilán piensa que la subvención debería ser por matrícula en lugar de asistencia, ya que hay situaciones en las que los estudiantes no pueden acudir a clases y eso genera una disminución en los ingresos por subvención que reciben los colegios. “Los estudiantes se enferman o tiene algún problema familiar, lo que está dentro de las posibilidades, o bien no asisten, porque el invierno es muy crudo u otras circunstancias que no son manejadas por el colegio. Ese porcentaje, aunque sea muy mínimo, incide en los recursos que ingresan al colegio y eso es injusto, pues uno se prepara todos los días para atenderlos a todos”, dice.

Con los datos que entrega la prueba SIMCE, los colegios que han obtenido buenos resultados son clasificados como autónomos y los que han mostrado un desempeño deficiente son catalogados como emergentes. Existe un tercer tipo de establecimiento, el “en recuperación”, el cual ha tenido desempeño absolutamente insuficiente por lo cual debe ser intervenido por el Mineduc.

Respecto a los montos de la subvención, los tres tipos reciben la misma cantidad de recursos, pero son otorgados de distinta manera. Mientras que los autónomos y los emergentes reciben un monto mensual que depende de la asistencia de los últimos tres meses de los alumnos prioritarios, los en recuperación reciben una subvención fija mes a mes durante un año, según la asistencia de los estudiantes prioritarios del año anterior. El monto asignado está medido en valor USE (unidad de subvención educacional), que a la fecha corresponde a $24.578.

Andrea Rivera, profesora de la Escuela Libertador Bernardo O’Higgins, prefiere que la subvención sea según la matrícula en lugar de la asistencia, ya que, según su opinión, “es menos engorroso”.

A nivel de resultados educativos, Carlos Henríquez, secretario ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, indicó que a través de varios estudios se ha visto cómo, desde que se implementó la SEP en la educación básica, los colegios vulnerables han ido mejorando sus desempeños y acortando las brechas con los estudiantes de mayores recursos. “Esto no sucedía antes de la SEP, por lo que ha tenido un impacto positivo que debemos mantener e idealmente aumentar”, sostiene Henríquez.

Por su parte, Loreto Jara, investigadora del equipo de política educativa de Educación 2020, señala que “el contar con recursos variables para financiar gastos fijos, es un problema básico de financiamiento que atenta contra la efectividad en el uso de los recursos y la continuidad de los procesos que quieran implementarse”.

“Modificaban mucho la asistencia diaria, a principios de año yo pasaba la lista como se hace normalmente, pero cuando partió el invierno y había muchas inasistencias, a mí no me dejaban pasar la lista en el cuaderno de clases. Tenía que pasar la asistencia en un papelito y después otra persona se encargaba de pasarla al libro y hacía cosas como copiar la asistencia del día anterior”, indica Andrea Rivera, profesora de la Escuela Libertador Bernardo O’Higgins en Viña del Mar. Es por eso que prefiere que la subvención sea según la matrícula en lugar de la asistencia, ya que, según su opinión, es menos engorroso.

En cambio, Mijal Rosenzweig, profesora del Liceo San José, piensa distinto. “Opino que está bien que sea por asistencia y no por matrícula porque el gran problema de los municipales es la asistencia de los niños, no vienen a clases, hay muchos que hay que ir a buscarlos a la casa o hay que estar llamándolos, faltan demasiado. Si fuera por matrícula, estarían regalando la subvención”, aseguró.

Actualmente, existen más de 8.000 recintos educacionales participando voluntariamente de la Ley SEP, lo que equivale a más del 80% de los establecimientos que cuentan con los requisitos para ser parte de esta ley.

¿Qué es lo que debe hacer el colegio para poder acceder a esta subvención?

  1. Debe firmar un acuerdo llamado Convenio de Igualdad de Oportunidades y Excelencia, el cual dura cuatro años (siendo renovable).
  2. En el Convenio, el sostenedor del establecimiento toma el compromiso de que la subvención será destinada al mejoramiento de la educación y beneficiará en particular a los alumnos prioritarios.
  3. Los establecimientos son evaluados por parte del Ministerio de Educación, siendo uno de los principales criterios, el resultado de la prueba SIMCE.

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