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May 2026 - Edición 302

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Leer mejor la vida de los alumnos

En Constitución y en Chimbarongo, dos profesores motivan a sus alumnos, para mejorar los indices de lectura. En la primera, aumentaron el número de libros que los niños leen al año; en Las Garzas, crearon una lista de libros por edad de los alumnos.

Por: Marcela Paz Muñoz Illanes
Leer mejor la vida de los alumnos

Desde la ciudad de Constitución, Yuliano Díaz,profesor y ahora director del Colegio Eduardo Martín Abejón, mientras caminaba de regreso a su hogar se preguntaba: “¿Por qué mis estudiantes pueden entender juegos, leer música, resolver los cubos, entender complicados sistemas operativos de teléfonos, tabletas, computadores y, sin embargo, no logran aprender a leer y comprender su propia lengua?

Yuliano Díaz, profesor y director del Colegio Eduardo Martín Abejón

Se decidió a cambiar la vida de sus alumnos. Quería enseñarles a torcer la mano al destino, decía. ¿Cómo? A través de una buena educación y de la implementación del hábito lector.  Asegura que trabajar con alumnos de sectores vulnerables no es nada fácil. El colegio tiene un índice de vulnerabilidad sobre un 85% y se ubica en un sector periférico de la ciudad, “estigmatizado por todos los males de la sociedad actual”.

Como docente, asegura Yuliano Díaz, se inspira en la cotidianeidad, en lo que ocurre en la comunidad, en la contingencia, en el poema del compañero que participó en el concurso de poesía. Hasta en la lectura mensual o en la función de títeres que preparan los niños más pequeños. Todo sirve, dice.

Teniendo esa realidad en consideración, hace más o menos doce años, como colegio enfrentaron la falta de interés por la lectura. “Buscamos cuál sería la estrategia más adecuada para nuestros estudiantes y lo primero que hicimos fue proponernos que en nuestro colegio, todos los niños deben aprender a leer en primer año básico”.

“Establecimos tablas de lectura fluida por curso y nos propusimos una lectura semanal para todo el colegio, buscamos los temas adecuados a la realidad de la comunidad, vimos qué efecto tenían esas lecturas y sistematizamos su aplicación. Con el tiempo, mejoramos las lecturas y logramos que los estudiantes propusieran algunas lecturas de su interés para compartirlas”.

Utilizaron una estrategia novedosa, como la creación de “pasos de la lectura en un papelógrafo”, con el fin de encontrar el sentido de la lectura qué les enseñaba, que les aportaba a su vida. Luego, establecieron un sistema de evaluación, con preguntas que activan las operaciones del pensamiento       seleccionadas previamente, “y con esto logramos poco a poco que el estudiante cambiara las expectativas, se afianzara el hábito de leer y de expresar su propio punto de vista con respecto a lo leído”.

Confiesa Yuliano que “como colegio, la lectura es fundamental. Los estudiantes chilenos de enseñanza básica leen, más o menos, en sus ocho años de escolaridad, aproximadamente, ochenta lecturas, suponiendo diez libros por año. En cambio, nosotros como colegio estamos empeñados en que nuestros estudiantes deben trabajar al menos 200 lecturas en sus ocho años de escolaridad básica”.

Este trabajo ya ha rendido sus frutos. “ En la actualidad, alrededor de 200 egresados de nuestro colegio que terminaron la enseñanza media están cursando la universidad y algunos ya están titulados, de los cuales varios son profesores”.

UN LIBRO PARA CADA EDAD 

Sergio Jarpa, director de la Escuela Agrícola Las Garzas

Por su parte, Sergio Jarpa, profesor de la Escuela Agrícola Las Garzas, creó una lista de textos y orientaciones de acuerdo al nivel y edad de los alumnos. De esta forma, dice, “es posible motivar a quienes comienzan a desarrollar el hábito lector y permitir que el libro se convierta en un gran amigo de los estudiantes”.

Asegura que “los libros nos acompañan en la soledad: ayudan en nuestra intimidad, nuestro dolor. Están siempre como un perro fiel al lado de su amo enfermo. Son amigos como pocos”.

Es un convencido de trabajar y motivar la lectura desde los años iniciales. “No temamos que a los primeros lectores (6 - 7 años de edad) se les pase el tiempo mirando, imaginando u oyendo leer lo que les gusta, lo entiendan o no. Ellos prefieren cuentos de animales que actúan como seres humanos, y son capaces de entenderlos. Requieren de ‘ libros’ con poca letra y mucho dibujo”.

Asegura que luego, entre los 8 y 9 años de edad, “comienzan a disfrutar la lectura espontáneamente, y ya están interesándose en libros de viajes, geografía, épocas y lugares lejanos. Las historietas suelen ser sus ‘ libros’ favoritos”.

Recién, dice el profesor, en torno a los 10 u 11 años es cuando los niños comienzan a desarrollar las técnicas de un pensamiento formal y de un razonamiento lógico apropiado a la lectura. “Al llegar la pubertad, que es cuando necesitan el apoyo y la seguridad de una información correcta y sana, requieren de novelas que den orientaciones honestas para su vida emocional de adolescentes. Por eso los libros que parecen más adecuados son aquellos que les permiten compartir su soledad e intimidad”.

Sobre qué libro recomendar a cada alumno, explica el profesor Jarpa, “un buen libro, interesante y sustancioso, nos ayuda a invertir bien el tiempo, a pasar un buen rato, a aumentar nuestro caudal de ideas y temas de conversación en un grado muy superior a una buena película o juego de computación. Un buen libro despierta la conciencia, llama a procurar el bien y la verdad: llena el alma”.

UNA BUENA LECTURA

  • Desarrolla el lenguaje.
  • Bien guiada, la lectura es un excelente instrumento para enseñar a aprender.
  • Proporciona la materia para la actividad intelectual, puesto que anima el pensamiento reflexivo, clave para habilidades intelectuales de mayor profundidad.
  • Da orientación y apoyo, especialmente al mostrarnos que otros han tenido confusiones o intereses semejantes a los nuestros y que han sabido superar o imitar.
  •  Vigoriza el desarrollo de la imaginación.
  • Aprende a apreciar el presente del mundo en que vive, y prepararse mejor para el futuro.
  • Los libros invitan a tomar decisiones, a enjuiciar ciertas opiniones, brindan oportunidades para adoptar alguna posición respecto a ciertos temas, incentivan para que formulen y argumenten sus propios juicios.
  •  Dan una mejor capacidad para una mayor comprensión del mundo, para expresar mejor las ideas de uno mismo y de otros.

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