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May 2026 - Edición 302

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Ad portas de un nuevo Marco para la Buena Enseñanza

Luego de finalizado el proceso de consultas, Jaime Veas, director del CPEIP, señaló que en dos años más estará operativo el nuevo marco para la buena enseñanza. Allí, dijo, se enmarcan las principales orientaciones, y dentro de ellas, “ el liderazgo efectivo” . En tanto, Rodrigo López, gerente general de Aptus Chile, sostuvo que “ para que ese niño logre aprendizajes relevantes en su vida escolar no basta que unos pocos profesores sean sobresalientes; se necesita que todos sean consistentemente buenos”

Por: Marcela Paz Muñoz Illanes
Ad portas de un nuevo Marco para la Buena Enseñanza

La primera versión del Marco para la Buena Enseñanza se publicó el 2004, doce años atrás. Recientemente culminó el proceso participativo para su actualización, liderado por el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), en el cual participaron cerca de 150 mil educadores. “ Este marco, en dos años más, luego de su aprobación por parte del Consejo Nacional de Educación, será un criterio de referencia para el ejercicio de la docencia. En ese contexto, el liderazgo efectivo en las escuelas representa un importante desafío para nosotros” , explicó Jaime Veas, director del CPEIP.

 

Rodrigo López, gerente general de Aptus Chile

En esa línea, Rodrigo López (RL), gerente general de Aptus Chile, advierte que la investigación y estudios realizados revelan que si no se cuenta con un director efectivo, las escuelas tienen pocas probabilidades de poseer una cultura con altas expectativas o de esforzarse en pos de la mejora continua. “ Esto es cierto para cualquier organización de trabajo, tanto dentro como fuera del mundo de la educación. Las actitudes que el jefe ejemplifica al hacer su trabajo y las decisiones que toma, tienen una influencia enorme en la cultura organizacional. Probablemente todos hemos tenido la experiencia de que hemos sido más o menos esforzados y productivos dependiendo de nuestro jefe: algunos jefes logran motivarnos, convencernos de lo importante de nuestro trabajo, desafiarnos con tareas y metas ambiciosas, en cambio en otras situaciones nos hemos visto cumpliendo con lo justo para que el jefe no nos moleste o para no meternos en problemas” .

“ Un buen jefe y líder logra atraer y retener personas talentosas y comprometidas y logra articular el trabajo de todos en pos de la meta común. En el caso de las escuelas, el director, junto con su equipo directivo, tiene un rol clave en la construcción de una cultura organizacional potente, basada en la creencia de que todos los niños pueden aprender y donde sin excusas se trabaje para lograrlo” , dice Rodrigo López.


Sin embargo, advierte Rodrigo López, “ existe una noción popular basada en la investigación en efectividad escolar que dice que lo más influyente en los aprendizajes de los alumnos es la calidad de los profesores y en segundo lugar los líderes escolares. Mi lectura de la evidencia es que esa noción está errada: yo afirmaría que quienes más impactan son los líderes escolares. Todo depende del nivel de análisis: si miramos los resultados en una asignatura, en un curso, en un año en particular (como suelen hacer esos estudios), sin duda en un análisis de regresión el mayor tamaño de efecto lo va a tener la calidad de ese profesor específico.

Sin embargo, si pensamos en el proceso educativo de un niño desde prekínder a cuarto medio, ese niño va a pasar por muchos profesores en una misma escuela. Para que ese niño logre aprendizajes relevantes en su vida escolar no basta con que unos pocos de esos profesores sean sobresalientes; se necesita que todos sean consistentemente buenos. ¿De quién depende esto? Depende del equipo directivo y de su capacidad de atraer, seleccionar, formar, desarrollar profesionalmente, articular, motivar y en ocasiones desvincular profesores” .

—Entonces, ¿cuáles son los efectos, tanto directos como indirectos, del liderazgo directivo sobre el aprendizaje de los alumnos?

—(RL) Sin duda, el aprendizaje de los niños se juega principalmente en las salas de clases, por lo que en gran medida el impacto de los líderes escolares es indirecto, a través de los docentes. En este sentido, el rol de los directivos es asegurar que cada día, en cada sala de clases, se esté haciendo una clase que sea excelente y que esas clases sean cada vez mejores; en otras palabras, que sus profesores estén siempre mejorando.

Para lograr esto, los líderes efectivos ponen mucha atención a qué profesores permiten que hagan clases en sus establecimientos y crean sistemas que favorezcan la ejecución de buenas clases, la medición constante de aprendizajes (no importa lo que se enseña, sino lo que se aprende) y la mejora permanente de los docentes. Acciones clave para aquello son asegurar que cada clase esté planificada en detalle, tener sistemas de medición efectivos que arrojen información detallada y oportuna, y contar con un sistema de observación y retroalimentación de aula de alta frecuencia para todos los docentes focalizado no en evaluar y castigar, sino en ayudarlos a mejorar su práctica.

Los efectos directos, en cambio, tienen que ver principalmente con la interacción del equipo directivo con sus estudiantes. Si bien en los aprendizajes cognitivos estas interacciones son limitadas, en lo formativo tienen un gran impacto a través de las acciones que van moldeando la cultura escolar. Elementos como definir qué tipo de rutinas, símbolos y ceremonias se utilizan en la escuela, qué valores éticos se ejemplifican en estas rutinas, la forma en que se hacen o no respetar las reglas de convivencia, la forma de trato por parte del equipo directivo a la comunidad, etc., son todos mecanismos directos en que los directivos impactan en los aprendizajes de sus alumnos.

—¿Por qué el liderazgo hace una diferencia importante en la calidad y los resultados del proceso escolar?

—(RL) En general, el tamaño de efecto o impacto de la escuela en los aprendizajes de los alumnos suele ser mayor en sectores vulnerables. La razón detrás de esto es que los estudiantes de sectores más acomodados,  tienen mayor acceso a diversas oportunidades educativas. En cambio, en sectores vulnerables, muchas veces ocurre que si la escuela falla en enseñar algo, los estudiantes no cuentan con otros espacios donde aprender esas materias y los alumnos quedan en desventaja respecto del aprendizaje .

 

Jaime Veas, director del CPEIP

La opinión del MINEDUC

Jaime Veas señala que como Ministerio de Educación están conscientes del efecto clave de un director con liderazgo. “Para nosotros, el buen ejercicio de la docencia tiene que ver directamente con el liderazgo pedagógico. De hecho, si contamos con equipos directivos que centran su quehacer en lo que es la práctica pedagógica, observan sus clases y retroalimentan a los profesores, el aprendizaje de los alumnos termina siendo exitoso. De esa forma estamos favoreciendo e impulsando ese crecimiento pedagógico con liderazgo”.


A través de una práctica educativa que se desarrolla en el contexto de cada escuela, la comunidad y el equipo directivo ejercen su liderazgo. “En el proyecto que crea la nueva educación pública se les darán mayores atribuciones efectivas a los directores de escuela. Es un acto de confianza en la dirección escolar para que efectivamente tengan mayores atribuciones y espacios de gestión para que puedan implementar las innovaciones que esperamos”, afirma el director del CPEIP.

 

 

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