Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

Sep 2020 - Edición 244

Tecnologías ¿De enemigas a aliadas?

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

Abelardo Núñez y la Enseñanza primaria en chile

Don José Abelardo Núñez (1840-1910) fue un abogado chileno que dedicó gran parte de su vida a la organización de la educación primaria en nuestro país. Los frutos de su trabajo tuvieron una influencia enorme en el desarrollo de este nivel de enseñanza, tanto en lo que se refiere a infraestructura y materiales pedagógicos como a métodos de enseñanza y formación de profesores normalistas.

Por: Paulina Dittborn Cordua

Paulina Dittborn Cordua

En 1878, durante el gobierno de Aníbal Pinto se le encomendó visitar Europa y Estados Unidos para estudiar y elaborar un documento que informara acerca de las prácticas seguidas en diferentes países respecto de la organización y métodos de enseñanza primaria. Como resultado de este viaje, Abelardo Núñez publica su libro Organización de las Escuelas Normales (1883). En él describe lo que vio respecto de la enseñanza de adultos; escuelas de artes y oficios; agrícolas; industriales; de instrucción militar y naval; escuelas en cárceles y, por sobre todo, de las escuelas formadoras de profesores.

Luego de la entrega de su informe acerca de los métodos y la organización de la enseñanza en diversos países, José Abelardo fue designado Inspector General de la Escuelas Normales. En el desempeño de este cargo, redactó y propuso una ley que fue promulgada en 1883, que tuvo por resultado la construcción de escuelas normales con mobiliario y artículos de enseñanza y la contratación de profesores extranjeros y becas para que profesores normalistas chilenos pudieran estudiar en países de Europa y en Estados Unidos. Todo ello supervisado y resuelto personalmente por él. Entre estos becarios que seleccionó, hubo algunos que recogieron no solamente nuevos métodos para la enseñanza de la lectura, escritura y matemáticas, sino que también descubrieron la importancia de la educación física, música y artes que posteriormente fueron, como una innovación, introducidas en el currículo de enseñanza primaria en Chile.

La influencia alemana

Por aquella época se consideraba a Alemania como el país que mejor impartía la enseñanza primaria en Europa, y fue don José Abelardo quien trajo desde allá a muchos docentes, los cuales desde 1885 se desempeñaron en nuestras escuelas normales que a esa fecha eran cinco. Dos en Santiago, una en Chillán y otras en Concepción y La Serena. La fuerza de Alemania en este ámbito se fundamentaba en las teorías y método pedagógico de Johan Friedrich Herbart, quien fue un pedagogo internacionalmente reconocido que introdujo conceptos de psicología del niño para facilitar la enseñanza, otorgando suma importancia al desarrollo de las facultades de observación.

A partir de 1889 publicó don José Abelardo Núñez la Revista de Instrucción Primaria, a la vez que fundó dos bibliotecas. Por ese tiempo también creó premios para fomentar la producción nacional de textos para la enseñanza, todos los cuales tuvieron gran influencia en la formación de nuestros profesores normalistas y en el extraordinario trabajo que ellos realizaron a lo largo de todo el país por décadas frente a nuestros niños.

En el Congreso Nacional Pedagógico, del año 1889, en cuya organización y desarrollo tuvo Abelardo Núñez una participación importante, se reunieron los profesores primarios y normalistas que viajaron desde todas partes del territorio nacional, y se resolvieron asuntos que impactarían por años este nivel de enseñanza en Chile. Se discutió acerca de numerosos asuntos relativos a métodos de enseñanza de diversos tópicos, pero en lo organizacional se volvió sobre el problema de la baja asistencia escolar en el país, cuestión que se consideraba uno de los aspectos que más retrasaban el desarrollo educativo nacional. También se habló de enseñanza rural; escuelas nocturnas; de lo que hoy llamaríamos capacitación docente y, por sobre todo, se debatió apasionadamente acerca de una ley de instrucción primaria obligatoria de duración de cuatro años, entre los seis y diez años, que permitiera atender a todos los niños de Chile.

La obra de José Abelardo Núñez quizás fue tan enorme como la que hizo Claudio Matte, quien al igual que Núñez fue un abogado que dedicó su vida a la organización y dirección de la Sociedad de Instrucción Primaria y fue autor del Silabario Sintético —conocido como el silabario Matte o del ojo—, que en el Congreso de 1889 fue reconocido y recogido como el silabario que usarían oficialmente las escuelas normales hasta 1928, en desmedro del silabario que había escrito Núñez y que se había usado profusamente antes que aquel.

Entre los historiadores que se refieren al tema educacional en Chile hay diversas opiniones acerca de por qué tomó tanto tiempo la consolidación de una enseñanza primaria obligatoria en el país. En 1910, el profesor L.S. Rowe hizo una comparación del progreso de la enseñanza primaria entre Chile y Argentina, señalando que en el país transandino la instrucción primaria fue desarrollada preferentemente, antes que la secundaria y universitaria, todo lo contrario de lo que ocurrió en Chile. Indicaba que, para la fecha en que él escribía esto, Chile sufría “los resultados de ese abandono”. Efectivamente, de entre los muchos “padres” que tiene la educación nacional, como Valentín Letelier y Andrés Bello, la mayoría de ellos en sus escritos y dedicación se inclinaron más por la enseñanza media y superior que por la primaria. Por ese motivo, la figura de José Abelardo Núñez es tan importante cuando hablamos de este nivel de enseñanza en Chile.

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.