Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

Oct 2020 - Edición 245

Educar en el cuidado del medio ambiente

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

Nuevas herramientas para la inclusión

En diciembre pasado, Fundación Complementa lanzó el “Manual de Buenas Prácticas: Herramientas para la inclusión escolar”. Conversamos con Ana María Bustos, directora académica de la Fundación, sobre las múltiples posibilidades del síndrome de Down, si existe una intervención educativa adecuada.

Por: Marcela paz muñoz Illanes
Nuevas herramientas para la inclusión

Hasta el momento no existe tratamiento que suprima el cromosoma 21 extra que poseen los niños con síndrome de Down. Sin embargo, la acción educativa coherente y sistemática hacia la persona con esas características, favorecerán sus habilidades y le abrirán puertas de integración en la sociedad.  

En ese sentido es clave crear al interior de los establecimientos una nueva cultura inclusiva, con un sentido amplio que permita valorar la diversidad, “lo que supone entender que todos los seres humanos somos diferentes y tenemos algo que aportar, no solo el niño con discapacidad, sino también el que es especialmente talentoso”, puntualiza Ana María Bustos, directora académica de la Fundación Complementa. 

¿De qué manera es posible trabajar con toda la comunidad la inclusión en el aula? 

En primer lugar, es fundamental que el equipo directivo del colegio esté plenamente convencido del real valor de la inclusión, puesto que así lo transmitirá  a la comunidad educativa como un pilar importante por el que vale la pena dedicar tiempo, esfuerzo y trabajo. 

Luego, es importante que la cultura escolar se vaya tornando cada vez más consciente y capaz de valorar la diversidad. Cada persona es única y eso conlleva un valor y una riqueza infinita. En la medida en que la comunidad educativa sea capaz de apreciar esto, se pavimentará también el camino para los niños con necesidades educativas especiales. 

¿Qué estrategias concretas son posibles de implementar en el aula?

En lo concreto, se pueden desarrollar diversas medidas que ayuden a visibilizar dentro del colegio el valor de la diferencia y que promuevan la tolerancia y respeto.

Por ejemplo, hacer una “semana de la inclusión” para sensibilizar respecto a la diferencia, implementar una campaña en la que el equipo de integración entregue su proyecto al resto de la comunidad educativa, pedir a cada curso que construya el decálogo de la inclusión, entre otras.

Para lograr una inclusión exitosa es necesario trabajar en equipo, ¿cómo?

Es fundamental definir con gran claridad el objetivo y sentido de la inclusión dentro del colegio para que todos los agentes trabajen en una misma dirección. Junto con ello es necesario aclarar de forma muy explícita cuáles son los roles y responsabilidades de cada uno de los agentes, de modo de facilitar un trabajo colaborativo; sabiendo a quién recurrir en cada caso, evitando duplicación u omisión de tareas y facilitando la comunicación entre los distintos actores. 

¿De qué manera se debe capacitar a los profesores en inclusión? 

Lo más importante es despertar la motivación para que se abran a la nueva experiencia de trabajar con niños con necesidades especiales. Se trata de generar una actitud positiva, que constituye la base para establecer un vínculo con el alumno, que les permitirá aprender, desarrollarse y madurar. Además, una actitud positiva le permitirá al profesor buscar de forma activa información y estrategias que le ayuden a favorecer el aprendizaje del alumno con discapacidad, las que también ayudarán a muchos otros alumnos del curso. Hoy en día hay una gran cantidad de información y material disponible y es el propio profesor quien puede buscar aquello que necesita. 

Una segunda parte de la capacitación tiene que ver con los espacios formales en los que se puedan entregar herramientas y conocimientos específicos, ya sea a través de charlas, seminarios o cursos. Cada vez son más los colegios que destinan recursos y tiempo para formar a sus profesores en estos temas. 

Por último, es necesario ir derribando los mitos que existen en nuestra sociedad respecto a las personas con discapacidad, los cuales generalmente son resultado del desconocimiento. Contar con alumnos con NEE dentro del colegio es una de las mejores formas de derribar esos mitos, pues los profesores aprenden a relacionarse con ellos como con un alumno más y,  a su vez, en la marcha adquieren nuevas herramientas y estrategias que los hacen mejores docentes.  

Una de las variables que inciden de forma directa en el éxito de la inclusión escolar es el grado de ajuste en las expectativas. ¿De qué manera el colegio y la familia pueden lograrlo?

Es necesario que el establecimiento tenga muy claro qué es lo que busca con su programa de integración, cuáles son los alcances que tendrá y qué es lo que le ofrecerá al niño y a su familia. Es recomendable que se consideren todos estos puntos y se elabore un documento que sintetice los objetivos, desafíos y compromisos y también sobre la colaboración que se espera de los apoderados. La buena comunicación con la familia, y los desafíos que se planteen en común favorecerán el desarrollo integral del niño y facilitarán su inclusión.

Descarga  gratis  el Manual de Buenas Prácticas 

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.