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May 2026 - Edición 302

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Los avances en materia de inclusión

Empezamos un año con cambios. Los primeros pasos ya se habían dado en 2015, cuando se aprobó el decreto número 83 que establecía criterios y orientaciones de adecuación curricular para estudiantes con necesidades educativas especiales (NEE). Y ahora, este 2017, será obligatorio instalar en los niveles de educación parvularia y primero y segundo básico estas nuevas orientaciones, cuyo objetivo es garantizar el acceso de los estudiantes al currículum nacional.

Por: Marcela Paz Muñoz I.
Los avances en materia de inclusión

Los avances en materia de inclusión ya empiezan a notarse. A juicio de Maritza Rivera, directora del programa de Psicopedagogía de la UDD, el decreto 83, que se firmó el año 2015, fijó las orientaciones para dar una respuesta pedagógica ajustada a las Necesidades Educativas Especiales (NEE) de los estudiantes que así lo requieren o, en palabras declaradas en el propio decreto, “aprueba los criterios y orientaciones de adecuación curricular para los estudiantes con NEE en educación parvularia y educación básica”. 

Maritza Rivera, Directora del programa de Psicopedagogía de la UDD 
"La principal queja de los profesores es la falta de tiempo para mejorar sus prácticas pedagógicas e implementar cambios para atender la diversidad, eso implica mejorar los mecanismos de adecuación curricular, sistemas de evaluación diferenciados. Las principales dificultades surgen cuando el docente de aula regular no conoce cuáles son en realidad las necesidades de apoyo educativo especial de un estudiante, dado su perfil y cuando existe desconocimiento también en las familias que pueden querer fijar su demanda exclusivamente en la escuela”
Se trata de una medida de alto valor, “porque brinda la posibilidad de transformar las prácticas pedagógicas entendiendo que la norma de las aulas en Chile es la ‘diversidad’ y, por tanto, partimos de la base de que debemos planificar en Diseño Universal de Aprendizaje (DUA) para todos los estudiantes, teniendo presente que aquellos cuyas necesidades educativas no puedan cubrirse bajo este mecanismo, deberían recibir un trato en el aula por la vía de las adecuaciones curriculares, ya sean estas de acceso o de objetivos de aprendizaje”, explica Maritza Rivera.

Bajo este contexto, indica Ricardo Rosas, jefe del Programa de Doctorado de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica de Chile y director del Centro de Desarrollo de Tecnologías de Inclusión (Cedeti), “los centros educativos que imparten educación especial y Programas de Integración (PIE) deberán ir de modo creciente implementando estas medidas. De esta forma, durante este año será obligatorio instalarlas en los niveles de educación parvularia y primero y segundo básico. Durante el 2018 deben sumarse tercero y cuarto básico, para finalizar el 2019 con quinto básico y niveles superiores”. 

Ricardo Rosas, Jefe del Programa de Doctorado, Escuela de Psicología de la Universidad Católica de Chile y director del Centro de Desarrollo de Tecnologías de Inclusión (Cedeti) 
"El problema es la falta de un sistema de apoyos adicionales por parte de las instituciones a los estudiantes, y también la rigidez del currículo nacional, que se traduce en un sistema educativo poco inclusivo. Lo otro es que el sistema de evaluación de la calidad está enfocado en resultados, no en progresos o procesos, sistemas o procedimientos. Sumado a esto, están las barreras intangibles asociadas a las creencias y prejuicios, que solo perpetúan la exclusión y segregación de los estudiantes con NEE”.

Sin embargo, es clave mencionar que el aludido decreto Nº 83 se aprobó con la resistencia de diversos actores educativos,fundamentalmente sostenedores y el gremio de los docentes. “La complejidad radica en que no se han instalado programas de capacitación para los docentes que ya están en el sistema; no obstante, estos debieran realizarse en paralelo a la aplicación de dicho decreto. A su vez, todas las escuelas de pedagogía deben incluir en sus programas de pregrado el DUA, ya que este posibilita más y mejores aprendizajes para todos los estudiantes, independiente de sus características”, indica Ricardo Rosas.

“En un nuevo escenario con la implementación del decreto 83 en marcha, tendremos claridad sobre el itinerario de formación de un estudiante con NEE permanentes, esto nos permitirá visibilizarlo como escuela y comprometernos responsablemente junto a él y su familia, sobre la educación que le podemos brindar. En ese sentido, a través de un Programa de Adecuación Curricular Individualizado podremos definir los mecanismos de adaptación del currículum que permitirán el acceso y el progreso a los aprendizajes a todos los estudiantes en igualdad de condiciones y oportunidades”, agrega Maritza Rivera. 

Afirma la experta de la UDD que para aquello se necesita no solo la preparación en el desarrollo de herramientas para los profesionales de aula regular y una intensificación del trabajo colaborativo con los equipos del proyecto de integración de cada establecimiento, sino también la voluntad de sumar tareas a la gestión de los docentes. “Aunar estas tareas supone un cambio en la visión y valoración del profesorado chileno sobre su rol en la atención a la diversidad y sobre sus prácticas para conseguir la calidad en educación, puesto que necesariamente estamos implicando ser profesores preparados con las herramientas suficientes para ejercer la inclusión en el aula. Disponernos al cambio no solo suma posibilidades a nuestros niños, sino también nos integra al profesionalismo docente”.

Es indudable que la instalación de este decreto será un proceso que poco a poco permitirá internalizar el DUA como un marco curricular que permita comprender cómo entendemos los aprendizajes de los alumnos. “Lo anterior implica repensar varias estructuras al interior de las escuelas que hoy no se soportan en el sistema educativo, dada la homogeneización de los procesos y las mediciones. Para eso es necesaria mayor formación docente y  trabajo colaborativo, porque finalmente si ello ocurre, y se implementa de acuerdo a la ley, los aprendizajes de las futuras generaciones no sólo serán más robustos a nivel cognitivo, sino además a nivel emocional”, asegura Ricardo Rosas.

Aportes para la diversidad 

Cuenta Débora Gálvez, psicóloga de Cedeti y directora del Diplomado en Educación Inclusiva y Discapacidad de la Universidad Católica de Chile, que la Ley de Subvención Escolar Preferencial (N° 20.248) fue concebida con el objetivo de incentivar acciones dentro de un plan de mejoramiento institucional que favorezcan la calidad integral de la educación. Este conjunto de mejoras en los ámbitos de gestión del currículum, liderazgo escolar, convivencia escolar y gestión de recursos es financiado por el Estado mediante el traspaso de recursos adicionales asociados a la cantidad de estudiantes atendidos bajo condición de vulnerabilidad socioeconómica, que es establecida anualmente por el Mineduc. “Por tanto, la Ley SEP no tiene su énfasis en las NEE, dado que esta variable estaría cubierta por subvención especial, entregada a los establecimientos con proyectos de integración (PIE)”.

Débora Gálvez psicóloga de Cedeti y directora del Diplomado en Educación Inclusiva y Discapacidad
"La Ley de Inclusión no innova en la modalidad de la educación especial, solo señala que los sostenedores de los establecimientos deben elaborar sistemas de acceso. Por tanto, no existe claridad de cómo será la inclusión de los estudiantes en situación de discapacidad en supuestos contextos de educación inclusiva”.

En este sentido, los recursos por concepto de la Ley SEP, si bien tienen su foco en los alumnos vulnerables, deben destinarse a acciones y estrategias que se desprenden del plan de mejoramiento institucional con el objetivo de complementar el aprendizaje y formación integral del conjunto de estudiantes que conforman la comunidad educativa. “Por tanto,  indirectamente los aportes llegan de todas formas a estudiantes con NEE como beneficiarios indirectos de los planes de mejoras, pero sigue siendo un acto administrativo informal que depende mucho de la voluntad de la institución ejecutora de la SEP. Como ejemplo, podemos mencionar que esta norma financia acciones en el área de gestión del currículum, tales como fortalecimiento del proyecto educativo, mejoramiento de las prácticas pedagógicas, mejoramiento de los sistemas de evaluación de los alumnos. Sumado a esto, debe articular con las redes de apoyo —los servicios sociales— e instituciones correspondientes, la detección y derivación de NEE en alumnos prioritarios”, subraya Débora Gálvez.    

Asimismo, dice Maritza Rivera, desde que el decreto 170 fue promulgado el año 2009, como parte de la ley 20.201, se fijaron las normas para determinar qué alumnos con necesidades educativas especiales serían beneficiarios de la subvención para educación especial. Esto es: alumnos con NEE de tipo transitorio y con NEE de tipo permanente.

En todo caso, coinciden los expertos que el hecho de que “ya estemos hablando sobre la inclusión es un gran paso. Sin desconocer la importancia del llamado efecto par, en una comunidad diversa, en la cual se mejora el aprendizaje de todos los alumnos, de los más talentosos, de quienes tienen alguna necesidad educativa especial y también de aquellos alumnos regulares”.

La inclusión de alumnos con NEE es un paso significativo, también porque entrega la posibilidad de formar   jóvenes respetuosos de la diversidad y  más tolerantes con las necesidades de sus pares,  asegura Débora Gálvez.  

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