Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online
Regístrate y accede a la revistaEste documento presenta un análisis exhaustivo del estado de las habilidades lectoras en Chile a partir de la ELPI, pruebas SIMCE, PISA y PIAAC, entrevistas con expertos y un mapeo de las políticas públicas existentes. A partir de esta evidencia, realiza propuestas de política pública para mejorar las habilidades lectoras en Chile.
En la primera infancia, la exposición a lectura, cuentos y enseñanza de letras aumenta con el nivel socioeconómico y educativo de los cuidadores.
Un 12% de los niños en hogares de menores ingresos no tiene libros (2% en hogares de mayores ingresos), y mientras solo 2 de cada 10 niños de hogares de menores ingresos posee más de 10 libros, en los hogares de mayores ingresos esta cifra supera los 6 de cada 10.
En 4° básico, los puntajes SIMCE 2024 alcanzaron máximos históricos y se redujeron brechas por género y nivel socioeconómico. Sin embargo, 5 de cada 10 estudiantes no logra el estándar adecuado, y aumentan las brechas entre regiones. Además, es razonable pensar que los puntajes reales sean menores por la menor cobertura de la prueba.
En 6° básico y en II° medio, los resultados del SIMCE permanecen estancados desde hace casi dos décadas. En 6° básico, 7 de cada 10 estudiantes no alcanzan el estándar adecuado, y en II° medio, la proporción asciende a 8 de cada 10.
Los resultados de la prueba PISA 2022 ubican a los jóvenes de Chile por debajo del promedio OCDE, aunque por sobre América Latina. Un tercio de los jóvenes está bajo el Nivel 2 de desempeño (proporción mayor a la OCDE), y la brecha de género tiende a cerrarse, principalmente por la caída en los puntajes de las mujeres.
Los resultados de la prueba PIAAC 2023 de adultos tampoco son alentadores: Chile ocupa el último lugar entre 31 países, con un promedio de 218 puntos frente a 260 de la OCDE. El 53% de los adultos se ubica en el Nivel 1 o inferior, más del doble que el promedio OCDE, con rezagos más marcados en los mayores de 44 años y en quienes no completaron
la educación media.
Las entrevistas a expertos apuntan a múltiples causas. Entre las generales destacan deficiencias en la formación docente inicial, textos escolares poco efectivos en la enseñanza de la decodificación, escasa cultura lectora en los hogares, altas tasas de ausentismo escolar, persistentes brechas socioeconómicas y el uso intensivo de pantallas.
A nivel específico, la mejora en 4° básico se explica por una tendencia ascendente previa, un menor impacto de la pandemia en esa cohorte y la resiliencia de escuelas vulnerables, aunque persisten rezagos significativos en vocabulario y reconocimiento de palabras. El estancamiento en 6° básico y II° medio se relaciona con habilidades iniciales no consolidadas y mayores exigencias de vocabulario e inferencia en pruebas estandarizadas.
En adultos, los bajos resultados se asocian a la baja calidad educativa recibida, ausencia de políticas de educación continua y deterioro cognitivo producto del envejecimiento.
El mapeo de políticas públicas realizado muestra un conjunto de iniciativas impulsadas MINEDUC, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, y del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Estas iniciativas han priorizado el fomento lector por sobre la didáctica de enseñar a leer, y aunque existe cierto grado de articulación interministerial, persisten programas con evaluaciones deficientes, otros que necesitan ser reevaluados y otros que son ineficientes. Con eso, se abre un espacio importante para avanzar hacia un sistema de políticas públicas más articulado y eficiente.
La revisión de experiencias internacionales exitosas en reducir rezagos lectores revela factores replicables en Chile: compromiso político sostenido, formación docente basada en evidencia y presencia de especialistas en lectura, sistemas de evaluación y monitoreo oportunos, enseñanza adaptada al nivel real del estudiante y participación activa de familias y comunidades.
Para enfrentar los desafíos y reducir el rezago lector, se realizan 11 propuestas y recomendaciones: fomentar habilidades pre lectoras tempranas; fortalecer la formación inicial y continua de docentes; incorporar especialistas en lectura en establecimientos; revisar y mejorar textos escolares como Leo Primero; aplicar pruebas oportunas para detectar rezagos lectores; reincorporar el SIMCE de 2o básico; medir motivación lectora en el SIMCE y otras variables de interés; establecer sistemas de monitoreo y evaluación de programas públicos; conformar un sistema de políticas públicas más eficiente; fortalecer el rol de las bibliotecas; y ampliar la educación continua para adultos. En particular, la restructuración de programas con mal desempeño y la fusión de programas permitiría ahorrar aproximadamente $5.500 millones de gasto público que pueden ser redireccionados a financiar las otras propuestas realizadas.
Fuente: https://www.accioneducar.cl/radiografia-a-la-lectura-en-chile-2025-politicas-y-propuestas/
Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.
Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar
Tweets by grupoEducarIngresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.