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Sep 2020 - Edición 244

Tecnologías ¿De enemigas a aliadas?

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“Necesitamos padres y profesores capacitados en el fomento de la lectura”

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Entrevista a Gonzalo Oyarzún, subdirector del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas de la Dibam.


Por Angélica Cabezas T.

“Para modificar la conducta de lectura que existe en el país, necesitamos enfocarnos en la primera infancia, pero para trabajar con ella, requerimos padres y profesores capacitados en este ámbito”.

Tajantes fueron los resultados del Estudio sobre el Comportamiento Lector, publicado a fines de 2011: el 84% de los chilenos no comprende lo que lee. El panorama no es nada alentador, sin embargo este estudio es parte del Plan Nacional de Fomento de la Lectura, “Lee Chile Lee”, impulsado por el Ministerio de Educación, la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Ellos se han fijado como meta garantizar y generalizar el acceso a la lectura, mejorando el nivel educativo de todos los chilenos, permitiendo así la entrada al conocimiento, el desarrollo de la creatividad, como también el ejercicio de los derechos ciudadanos y los valores democráticos.

Sobre “Lee Chile Lee”, conversamos con Gonzalo Oyarzún, subdirector del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas de la Dibam. La medición del comportamiento lector se realizará cada dos años, pero Oyarzún asegura que aunque necesitan la medición “los comportamientos de una sociedad no varían en un período tan corto. Los planes deben ser a veinte años. Ahí deberíamos ver cambios sustantivos”.

¿Se esperaban estos resultados del Estudio de Comportamiento Lector?

Más allá de que hay datos que se podrían discutir, creo que nos comprueba la realidad: la gente que ha leído un libro es cerca de la mitad de la población, pero es importante contar con estudios de este tipo. Hoy las personas tienen la opción de leer y escribir como nunca antes. Cuando se habla de leer no se trata sólo de libros, si yo miro una revista, mi mail, un informe etc., estoy leyendo. Ese es un ejercicio de lectoescritura muy potente que hay que aprovechar.

Hemos crecido en el número de bibliotecas, de ejemplares de libros que se editan, de puntos de préstamo, en el acceso a internet. Sólo por la presencia de estos números, mi opinión es que se lee poco, pero antes se leía menos.

¿En qué hemos fallado para llegar a esta situación crítica?

No hemos fallado. Se han tomado las medidas correctas, en términos globales, se han creado más escuelas, se ha aumentado la escolaridad, ha crecido la atención de Educación Preescolar, se ha incrementado el número de bibliotecas escolares, de 3.000 a 9.000, y de bibliotecas públicas, hace quince años eran 300 hoy son 450 más los puntos del Bibliometro, pero no es suficiente.

Cuando lleguemos a decir que Chile es un país desarrollado, será porque habrá alcanzado altos estándares en educación y será un territorio donde se acceda libremente a la información, a la cultura y a la recreación.

¿Cuándo nace el Plan Nacional de Fomento a la Lectura “Lee Chile Lee”?

El Plan existe desde 2006, estaba radicado exclusivamente en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, específicamente en el Consejo del Libro, y entre 2010 y 2011 se hizo un esfuerzo por replantearlo, dándole un matiz diferente. Ahora participan el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, la Dibam y el Mineduc. Estamos trabajando en conjunto, porque somos los principales estimuladores, mediadores y fomentadores de la lectura en el Estado.

¿Qué acciones realizarán este año?

Instalaremos un programa integral de Bibliotecas Públicas, que mejorará la calidad de las bibliotecas existentes, queremos renovar la infraestructura, el espacio interior, las colecciones y capacitar al personal. Asimismo, impulsaremos la creación de una red de servicios móviles o bibliobuses. Hoy existen cerca de cincuenta buses a lo largo de todo Chile, pero no están coordinados, la idea es que trabajen en conjunto y puedan compartir información. Hoy estamos desperdiciando un gran capital humano y social.

También inauguraremos un programa, en conjunto con el Ministerio de Planificación, que consiste en crear pequeñas bibliotecas en hospitales donde hay niños de primera infancia y lanzar la campaña de difusión del Plan, entre otras importantes acciones.

¿Cuál será el enfoque de la campaña de difusión?

Queremos una campaña dirigida a un amplio público, especialmente adulto. Para modificar la conducta de lectura que existe en el país, necesitamos enfocarnos en la primera infancia, pero para trabajar con ella, requerimos padres y profesores capacitados en el fomento de la lectura, que sean mediadores.

A la vez, esta campaña pretende acercarse al público que no va a la biblioteca. Tenemos que hacerle ver que son lugares entretenidos. Debemos potenciar lo que existe y difundirlo, a través de una campaña que diga: “Venga a pasarlo bien, la biblioteca la lleva”.

 


Los profesores y la lectura

“Cuando hablamos del rol del profesor, hablamos del de cualquier asignatura, no sólo del de lenguaje. La lectura no es meramente literaria. Es fundamental qué y cómo le damos de leer a nuestros niños, si el docente no es lector no está haciendo su trabajo.

Algunos dirán, ‘pero yo no puedo leer, ¿en qué minuto? Debo preparar las pruebas, las clases, no tengo tiempo’. Eso es como si un médico dijera ‘sólo voy a estudiar el hueso y el sistema sanguíneo, porque no me alcanza el tiempo’. ¿Alguien se operaría con ese doctor? Los niños están siendo educados por profesores, padres, bibliotecarios que no hacen su trabajo completo. Parte de la labor del docente es estar leyendo y actualizándose.

No basta con haber leído en la Universidad y repasar la lista de títulos obligatorios. Hay algunos que, francamente, son un castigo para los niños. ¿Por qué no incluir otros si se trata de incentivar la lectura? En general durante la primera infancia los chicos no leen en forma directa, pero les encantan los libros, que les cuenten cuentos…. Sin embargo, pasa algo raro, después comienzan a detestar la lectura. ¿No será acaso que nosotros no somos buenos mediadores de la lectura? Abramos las ventanas, ventilemos la lectura, tenemos que tener profesores que vibren con lo que hacen”.

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