Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online
Regístrate y accede a la revistaCon la próxima llegada de abril, mes en que se celebra el Mes del Libro, vuelve a ponerse sobre la mesa uno de los desafíos más importantes del sistema educativo: fortalecer la lectura y la alfabetización en niños y jóvenes. La conversación cobra especial relevancia tras conocerse los resultados del SIMCE 2025, que evidenciaron brechas preocupantes en comprensión lectora entre los estudiantes del país.
Según los datos dados a conocer, el 27% de los alumnos de cuarto básico se ubica en el nivel insuficiente en lectura. En octavo básico la cifra alcanza el 42,3 %, mientras que en segundo medio el porcentaje aumenta considerablemente, llegando al 48% de los estudiantes. Estos resultados vuelven a instalar la urgencia de fortalecer las estrategias de alfabetización y el desarrollo de habilidades lectoras a lo largo de toda la trayectoria escolar.
En este contexto, en Revista Educar conversamos con Pelusa Orellana, Directora Académica del Centro de Investigación e Innovación en Lectura (CIIL) de la Universidad de los Andes, quien ha dedicado gran parte de su trabajo a estudiar cómo se desarrollan las habilidades lectoras y qué estrategias pueden implementar los establecimientos educacionales para mejorar la alfabetización.
Pelusa Orellana explica que la lectura no es solo una habilidad académica más, sino una herramienta fundamental para acceder al conocimiento. “A través de la lectura, los estudiantes pueden comprender mejor el mundo que los rodea, desarrollar pensamiento crítico y participar activamente en la sociedad. Por ello, fortalecer la alfabetización desde los primeros años de escolaridad resulta clave para el desarrollo integral de los estudiantes”.
La especialista advierte que las bajas tasas de lectura no se explican por una sola causa. Factores como el menor contacto con libros, los cambios en los hábitos culturales, el uso intensivo de pantallas y las brechas en las oportunidades de aprendizaje influyen en la forma en que los niños y jóvenes se relacionan con la lectura. Frente a este escenario, la escuela cumple un rol decisivo para generar experiencias lectoras significativas.
En la conversación, la académica comparte también diversas estrategias que los colegios pueden implementar para fortalecer el hábito lector. Entre ellas, destaca la importancia de dedicar tiempo a la lectura dentro de la jornada escolar, seleccionar textos atractivos y adecuados para la edad de los estudiantes, y promover espacios donde leer sea una experiencia compartida y valorada dentro de la comunidad educativa.
Asimismo, subraya el rol fundamental que cumplen los docentes en este proceso. Los profesores no solo enseñan a leer, sino que también pueden convertirse en mediadores que despiertan la curiosidad y el interés por los libros. Cuando la lectura se integra de manera significativa en la vida escolar, es más probable que los estudiantes desarrollen una relación positiva y duradera con los textos.
Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.
Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar
Tweets by grupoEducarIngresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.