Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

Nov 2020 - Edición 246

Deserción escolar, todavía estamos a tiempo

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

Los profesores sienten que su mayor debilidad es la falta de estrategias de enseñanza

0

Creen que para ser mejores profesionales requieren actualizar sus metodologías y recursos de aprendizaje. A esto se suma la necesidad de modificar ciertas conductas personales -como ser demasiado estructurados- y tener un mejor sentido del tiempo.  

Por Margherita Cordano. Lunes 30 de noviembre de 2015. de El Mercurio.

«Mi principal debilidad tiene que ver con incorporar dentro de mis clases el uso de recursos lúdicos y concretos, como puzzles o geoplanos, para captar el interés de los niños. Incorporar este tipo de recursos en mis planificaciones serviría para trabajar con mis alumnos que presentan déficit atencional e hiperactividad y para realizar una clase más dinámica». Esta fue la respuesta que entregó una educadora de párvulos cuando se le pidió reflexionar en torno a las debilidades de su práctica docente.

Lo hizo como parte del portafolio que voluntariamente armó tras postular al Programa de Asignación de Excelencia Pedagógica (AEP). La iniciativa retribuye económicamente a los profesores que muestran un rendimiento destacado en las pruebas de conocimiento y evaluaciones curriculares a las que se someten durante este proceso.

Tomando como base 750 comentarios en torno a las debilidades que se explicitaban en esta experiencia voluntaria de evaluación, académicos del Centro de Medición de la Universidad Católica (MIDE UC) elaboraron un estudio en el que identificaron las principales falencias que decían tener los profesores.

Para ello armaron categorías, las que incluyeron carencias en cuanto a estrategias de enseñanza (dificultad para diseñar las clases), gestión de la clase (administrar bien el tiempo), estrategias de evaluación (aplicar instrumentos pertinentes), características personales (rasgos de personalidad), trabajo con otros (desarrollar trabajo interdisciplinario), convivencia (establecer un clima apropiado), conocimiento pedagógico o dominio de la asignatura (falta de conocimiento del currículo), organización del trabajo fuera de la sala de clases (saber organizar el trabajo administrativo) y debilidades externas (falencias de estudiantes, apoderados o el establecimiento).

«La mayor proporción de casos en cuanto a las debilidades identificadas se asocian a la disponibilidad de estrategias para enfrentar la enseñanza, que corresponden al 28% de los evaluados. En segundo lugar están las debilidades propias del ámbito personal (18%) y las dificultades asociadas a la gestión de la clase (17%)», explica Beatriz Rodríguez, psicóloga y directora del proyecto AEP de MIDE UC.

Mientras el caso de la educadora de párvulos corresponde a la dificultad de implementar estrategias, carencias relacionadas al ámbito personal se identifican mediante frases como «soy muy estructurada. Si los alumnos llegan a una dinámica de la clase diferente a la que yo había planificado, intervengo para que esta vuelva a su rumbo. No me arriesgo ni observo la nueva dinámica que podría desarrollarse». Fue planteada por una profesora de Ciencias Sociales de educación media.

«Estimo mal el tiempo (…) La clase la tengo que terminar por el sonido del timbre; eso trae consigo que no exista cierre, que no pueda haber reflexión. Trato de minimizar este problema al inicio de la clase siguiente, lo que implica que la planificación no se cumpla y que esta situación en el tiempo repercuta en el aprendizaje de los estudiantes», comentó un profesor de Lenguaje de segundo ciclo cuyo problema se asocia a la gestión de clases.

«Solo el 7% detecta debilidades a nivel de conocimiento disciplinario y otro 7% señala que estas están en su trabajo con otros. El 5% da señales asociadas al manejo de la convivencia, el 4% habla de debilidades externas y el 2% sugiere la capacidad de organizar tareas administrativas», agrega María Paz Maira, investigadora y analista de instrumentos del Programa AEP.

Mezcla de siglos

Para Alfredo Zelaya, director general de Grupo Educar, no es raro que los docentes sientan que necesitan mejores herramientas para diseñar e implementar sus clases.

«Las estrategias de enseñanza deben ir evolucionando a la par de nuestros alumnos y su entorno. Una frase que resume bien lo anterior es la consabida expresión de que la escuela enseña contenidos del siglo XIX, con profesores del siglo XX a alumnos del siglo XXI. Hoy, para un profesor que tiene un promedio de 39 horas frente a sus estudiantes es difícil tener tiempo para readecuar los contenidos a nuevas estrategias y entregárselas a ellos de modo adecuado», cree Zelaya, profesor de Historia y Geografía, quien no participó en el estudio.

«Creo que sería importante seguir capacitando a los profesores, pero también a sus directivos en áreas como la dirección escolar, liderazgo, convivencia, en la preocupación por las personas, y también en los recursos financieros. Si se tienen claras estas áreas y se consigue armar un buen equipo, se logra focalizar mejor el trabajo», sugiere.

La idea de armar equipos cohesionados es especialmente importante para los profesores de Educación Especial, que con mayor frecuencia distinguen dificultades en su trabajo con otros. «Suelen trabajar de manera individual. Estaba el caso de una profesora que decía que su trabajo ella lo hacía agachada en la sala; su dificultad estaba en coordinarse con la profesora de aula e identificar sus roles», dice Rodríguez.

Otra conclusión del estudio fue que al comparar el tipo de debilidades por dependencia escolar no se observaban diferencias. Lo mismo ocurrió al hacer un análisis según años de experiencia profesional: no se evidencian asociaciones estadísticamente significativas entre alguna categoría de debilidad y algún tramo de experiencia.

«Los docentes cuentan con pocas herramientas teóricas y técnicas para desarrollar prácticas motivadoras, innovadoras y aptas para los distintos ritmos de aprendizaje», Beatriz Rodríguez, MIDE UC.

Deja un comentario

Últimos Artículos

El nuevo giro de Mentor Pro: potenciar la colaboración dentro de la comunidad educativa

Ver más →

Estudio: Cuando la familia marca la diferencia

Ver más →

Conferencia internacional por la diversidad e inclusión en la educación

Ver más →

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.