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Regístrate y accede a la revistaEn un nuevo episodio del podcast Educar Conectados, Rodrigo Fábrega, presidente de Fundación Cruzando, analizó la decisión del gobierno francés de restringir el acceso a redes sociales para menores de 15 años. El experto abordó los alcances de esta medida, su relación con la nueva ley chilena sobre celulares en los colegios y el desafío de formar estudiantes capaces de desenvolverse responsablemente en el mundo digital.
La decisión de Francia de restringir el acceso a redes sociales para menores de 15 años volvió a instalar el debate sobre cómo proteger a niños y adolescentes frente a los riesgos del entorno digital. ¿Es suficiente prohibir o el verdadero desafío está en educar para un uso responsable de la tecnología?
Ese fue el eje del más reciente episodio del podcast Educar Conectados, en que conversamos con Rodrigo Fábrega, presidente de Fundación Cruzando, quien sostuvo que la medida francesa responde al principio de precaución, ante las crecientes evidencias sobre los efectos que las redes sociales pueden tener en la salud mental, el sueño, la comparación social y el ciberacoso entre los adolescentes.
Sin embargo, el especialista advirtió que las prohibiciones, por sí solas, difícilmente resuelven el problema. «Cuando nosotros ya estamos prohibiendo algo es porque ya estamos llegando tarde», afirmó, agregando que la clave está en enseñar a los jóvenes a desarrollar criterio para utilizar estas herramientas y no solo en impedir su acceso.
El rol de la escuela
Durante la conversación, Fábrega destacó que el desafío de los establecimientos educacionales no consiste únicamente en custodiar el uso de la tecnología, sino, sobre todo, en formar a los estudiantes para comprender cómo funcionan las plataformas digitales y los algoritmos que buscan captar permanentemente su atención.
En ese sentido, propuso que la educación digital vaya más allá del aprendizaje técnico e incorpore aspectos como:
Asimismo, planteó que las escuelas deberían aprovechar contenidos reales que circulan en internet para analizarlos críticamente junto a los estudiantes y promover que ellos mismos generen contenido con sentido, transformándose en creadores y no solo en consumidores digitales.
Más que prohibir, formar
El especialista también vinculó este debate con la Ley N.º 21.801, vigente en Chile desde este año, que regula el uso de celulares en los establecimientos educacionales. A su juicio, ambas iniciativas apuntan en la misma dirección, pero recordó que las restricciones deben ir acompañadas de procesos formativos.
«Si vamos a prohibir algo, también tenemos que decir qué vamos a promover», señaló, enfatizando la importancia de recuperar espacios de juego, fortalecer la vida comunitaria y generar experiencias que permitan desarrollar el autocontrol y la convivencia.
La oportunidad que plantea Magnifica Humanitas
En la parte final del episodio, Fábrega se refirió a la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, destacando que su principal aporte es recordar que la educación debe seguir poniendo a la persona en el centro, incluso en un contexto marcado por la inteligencia artificial.
A su juicio, el documento invita a comprender que el desafío actual no es únicamente tecnológico, sino profundamente humano y educativo. «La escuela juega un rol insustituible en esto», afirmó, llamando a formar personas capaces de discernir, colaborar y utilizar responsablemente las nuevas tecnologías.
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