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Ene 2021 - Edición 248

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“Es fundamental la formación de los profesores en la inclusión como nuevo paradigma educativo”

Juan Ignacio Canales, Rector del Colegio Notre Dame

 

En el Colegio Notre Dame trabajan fuertemente el tema de la integración de alumnos con necesidades educativas especiales (NEE). Parte de ese esfuerzo radica en la capacitación que se entrega al equipo de profesores.

Es conocido en su comuna por el gran trabajo que han venido implementando en el último tiempo con la integración de alumnos con NEE. Se trata del Colegio Notre Dame en la comuna de Peñalolén y a cargo de este proyecto está su Rector, Juan Ignacio Canales.

De hecho, tal como sale escrito en la página de la institución, «desde su fundación en el año 1952, el Padre Polain, se empeñó en formar un Colegio que permitiera el desarrollo de «muchachos distintos y singulares». En esos años, la inclusión no era una posibilidad como la entendemos hoy. Por lo tanto el Notre Dame, «incluyó» siempre a algunos alumnos que no eran aceptados en los colegios tradicionales de la época, por razones conductuales; jóvenes «inquietos» que no se adaptaban a las «reglas del sistema».

¿Qué métodos utilizan en el colegio para la inclusión de alumnos con NEE?
Lo primero es comprender que la inclusión tiene un sustento en la respuesta educativa a la diversidad, presente en la comunidad escolar, particularmente en los alumnos. No se trata sólo del acceso a la educación de los niños y adolescentes con NEE, sino de cómo eliminar o minimizar las barreras que limitan el aprendizaje y la participación de todos los alumnos. Es educar en la diversidad, es búsqueda de equidad para conseguir un mayor desarrollo, una integración social y una cultura de la paz basada en el respeto y valoración de la diferencias.

El camino de la inclusión entonces comienza con entender la diversidad; asumir que existen barreras de aprendizaje y participación como consecuencia del modelo homogeneizador de los sistemas educativos.

La escuela debe declarar esta opción por la diversidad, debe generar una política inclusiva, revisar sus prácticas y generar cultura.

¿Ha sido necesario capacitar a los profesores?
Es fundamental la formación de ellos en la inclusión, como nuevo paradigma educativo. Desde éste, el profesor deja de ser un transmisor de conocimientos, para convertirse en un educador que no percibe la diversidad como problema, sino como riqueza para un aprendizaje más integral. No deja de ser un experto en su saber.

¿Qué sucedió cuando declararon ser «un establecimiento inclusivo»?
Aparecieron un mundo de advertencias para señalar con énfasis que esto «era una locura», o al menos «una falta de responsabilidad». Que «el colegio no estaba preparado», que «no contábamos con los recursos», que «nuestros profesores no sabían cómo trabajar con niños(as) con necesidades educativas especiales». Los más agudos incluso llegaron a decir que esta determinación obedecía a un cálculo económico para paliar la baja de nuestras matrículas y que no íbamos a poder sostener esto en el tiempo, generando falsas expectativas en los Padres y Apoderados involucrados.

En el transcurso de estos años, muchas son las oportunidades en las cuales he sido consultado por padres respecto de si esta inclusión «puede llegar a contagiar a mi hijo». Que «efectos negativos produce al interior de la sala de clase». Si los «niños normales», van a ver perjudicado su trabajo académico como consecuencia de convivir con «otro tipo de niños». Todas preocupaciones tremendamente legítimas que arrancan, en algunos casos de la falta de información y en otros, de la aprensión propia de una época que juzgo, quiere tener «todo bajo control»; olvidando que toda auténtica aventura, siempre implica un cierto riesgo, pues no se puede asegurar el éxito. Sólo podemos asegurar nuestro compromiso.

¿Han podido observar resultados concretos?
Estamos en pleno desarrollo, aún no visualizamos algún tipo de resultado como término de proceso en los alumnos. Sin embargo, podemos decir que avanzamos en nuestras prácticas:

  • Hay un equipo que apoya el desarrollo de una cultura inclusiva.
  • Está definida la cantidad de alumnos por curso a los cuales el colegio considera que puede responder en sus NEE.
  • Fortaleciendo la evaluación diferenciada y adecuación curricular como procedimientos y contextos de trabajo.
  • Implementar un sistema de evaluación y registro de proceso con cada niño que presenta NEE.

A juicio de ustedes ¿qué ventajas permite la inclusión?
La inclusión educativa, como camino para eliminar o aminorar las barreras para el aprendizaje y la participación, es responder a la diversidad, es una riqueza.

Vivir en la diversidad es una conciencia esencial en la formación de la persona, una riqueza social básica.

¿Cuáles son los desafíos que como colegio se plantea en esta área?
Ellos dicen relación con los elementos culturales, aquí es donde están las mayores barreras, pues el contexto educativo actual tiene prioridades que aún siguen enfatizando una cultura escolar de excelencia académica, que la búsqueda de mejor calidad en la educación, a veces, está restringida a resultados cuantitativos.

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