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Sep 2021 - Edición 255

La tecnología, ¿Cambió la forma de enseñar o no?

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En materia educacional: ¿Qué debemos adaptar de los modelos extranjeros?

Seleccionamos 4 modelos educativos que lo han hecho bien y que exhiben buenos resultados: Corea del Sur, Finlandia, Singapur y Canadá. Coinciden en un denominador común: la calidad de sus profesores, alto prestigio de la profesión y buenos salarios.

“Lo que no se mide, no se mejora”, dijo recientemente el subsecretario Fernando Rojas cuando le preguntaron cómo reformar la educación. Siempre se ha dicho que afuera, existen naciones líderes con altísimos puntajes en las pruebas internacionales, sostenidos en el tiempo, y con altos niveles de inversión. Sin embargo, quisimos averiguar ¿qué podemos replicar de esos modelos? y ¿cuáles metodologías de trabajo sí es posible implementar en Chile?

A excepción de Canadá, esas naciones, no cuentan con recursos naturales y ven en la formación académica una de las pocas posibilidades que tienen de progreso y desarrollo económico. Por ello, no es de extrañar que allí se valora a los profesores, tienen buenos salarios y obtienen incentivos económicos cuando resultan bien evaluados.

Corea del Sur

Es un país que en poco tiempo pasó de ser desconocido a un líder en materia educacional. Actualmente exhibe altísimos resultados en las pruebas internacionales; resultó el primero en Lectura y cuarto lugar en Matemática (PISA 2006). Como el objetivo que persiguen es ser líderes y lograr que la totalidad de sus alumnos ingrese a la universidad, una gran parte del presupuesto de la nación lo destinan a educación (aproximadamente 36.000 millones de dólares, lo que equivale al 13.3% del PIB).

La educación en Corea es un valor fundamental, es como una “gran fortuna”, cuenta el agregado cultural de ese país en Chile, Sun Tae Park. “Para los jóvenes, los padres y la sociedad entera el éxito es lograr una buena formación, lo contrario es un fracaso. Se trata de un valor que trasciende toda la sociedad coreana: “La formación es vista como la vía imprescindible para el progreso individual y nacional, lo que desemboca en una dedicación exhaustiva de los alumnos y una gran competitividad para, llegado el momento, acceder a las mejores universidades, y luego, a un buen matrimonio”. Matemática, Ciencias, Lengua Coreana e inglés son consideradas las asignaturas más importantes.

Tal como ocurre en materia de industrialización, dice el especialista británico y actual Honorary Senior Research Fellow in Sociology & Modern Korea de la Universidad Leeds (Reino Unido), Aidan Foster-Carter, “Corea se ha convertido en una súper potencia, debido a la gran expansión de la educación terciaria en ese país y a los altos puntajes en la prueba PISA”.

El salto cualitativo que han dado en esa materia es importante. Por ejemplo, “en 1945, cuando la península coreana se liberó de 40 años de colonialismo japonés, solo el 22% de los adultos sabía leer y escribir. En las décadas de 1950, 1960 y 1970, los sucesivos gobiernos surcoreanos dieron gran importancia a la educación, conscientes de que había que compensar la falta de recursos naturales con capital humano. En los sesenta, la riqueza media de Corea del Sur era comparable a la de Afganistán. Pero, para finales de los ochenta, uno de cada tres surcoreanos que finalizaba el colegio proseguía estudios superiores, más que en Reino Unido en aquel momento”, asegura Aidan Foster-Carter.

¿Qué podríamos adaptar en Chile?

Destinan recursos, además de una rigurosa planificación en escoger a los mejores docentes: “Tienen buenos salarios, asisten a una universidad estatal gratuita, están obligados a capacitarse periódicamente, y reciben importantes incentivos económicos si resultan bien evaluados, por el director de la escuela, pero también por los propios alumnos, los padres y por la comunidad educativa en su conjunto”, explica el agregado cultural coreano.

La profesión docente, aseguran en el libro “La Buena Educación” (Rosita Camhi, Rodrigo Troncoso y María Paz Arzola) “es muy popular en ese país. Cuentan con seguridad laboral, salario atractivo, buenas vacaciones y prestigio social. Y debido a que los cursos son algo más grandes que en el resto de los países, los profesores reciben un pago mayor (1,2 veces el PIB per cápita al comienzo, y 3,4 veces en el punto más alto de su profesión)”.

Finlandia

Los resultados en Finlandia son más que sorprendentes. En Matemática son los mejores entre los países de la OCDE y en Comprensión Lectora, en segundo lugar desde el año 2000”, nos contó la experta en educación de este país, Emilia Ahvenjärvi.

“La formación es el reflejo del sistema social. Enfrentamos cambios sociales y económicos durante el siglo pasado significativos: después de la segunda guerra mundial, se nos obligó a pagar indemnizaciones de guerra muy costosas a la ex Unión Soviética, lo que significó en diez años desarrollar una fuerte industrialización”.

¿Qué podemos imitar?

A los niños no se les exige ingresar a una enseñanza formal escolarizada antes de los siete años, edad en la que aprenden rápido porque ya tienen las capacidades y las habilidades motoras. Antes, a los seis, tienen la posibilidad de ingresar a un curso preparatorio (jardín infantil), que no es obligatorio. “Usan metodologías como juegos y experiencias concretas aptas para su edad, pero no ingresan a un sistema de evaluación formal”, dice la experta.

La carrera de pedagogía es una de las más solicitadas, con un elevado prestigio social. Sólo entre el 10 a 15% de los estudiantes que postulan puede entrar a estudiar esa profesión. Además, la enseñanza debe incluir la práctica docente y todos los maestros de nivel básico están obligados a contar con un grado académico superior, como por ejemplo un magíster. Un docente no puede ejercer si no tiene esos estudios”.

Otra de las claves es la lectura: como los alumnos ingresan a la educación formal más tarde, poseen un nivel de madurez mayor lo que les permite leer y comprender los textos que se les entregan. Por ejemplo, por disposición municipal, todas las escuelas deben incluir en sus dependencias una biblioteca pública que posea una sección para adultos y otra para niños. “Por nuestro clima e idiosincrasia -contamos con inviernos más largos- estamos acostumbrados a leer mucho”, dice la finlandesa. De hecho, según los datos oficiales de la embajada, alrededor del 80% de los finlandeses usa regularmente los servicios de las bibliotecas.

Respecto a la metodología, se favorece la interacción entre los alumnos. Cada docente los motiva a aprender de sus propias experiencias y a no ser simplemente sujetos pasivos que reciben información y conocimientos. Todo eso es posible gracias a que las salas de clases no superan los veinte estudiantes. En caso que se manifiesten problemas de aprendizaje o de conducta, en cada una de las aulas, existen profesores de atención especial.

Singapur

En una de sus visitas al país, el coach internacional en educación y que ha pasado gran parte de su vida en Singapur, Pablo Menichetti, dijo que “es posible aplicar ese método de aprendizaje y metodologías en Chile”. Se trata nada menos de devolver el crédito a los profesores y hacer “partícipes a los apoderados de la formación académica de sus hijos”.

Son los mejores del mundo en la prueba TIMSS, aunque hace 20 años, Singapur tenía un sistema educativo que no brillaba demasiado a nivel internacional. Hasta que realizaron una importante reforma que convirtió a sus estudiantes en los mejores del mundo, en Ciencia y Matemática.

Pese a que se trata de una nación que invierte cerca del 20% de su presupuesto en educación, y que el ingreso per cápita de sus habitantes es mucho más alto que el de los chilenos, es factible realizar algunas de las transformaciones que ellos ya realizaron. “Respecto a la metodología, en el aula se prioriza más la interacción con los alumnos y el eje está ahora en los estudiantes más que en el profesor. El docente pasa ahora a ser un guía que invita a los alumnos a la interacción”.

¿Cómo lo hicieron?

Basaron el modelo de enseñanza, por ejemplo en Matemática, en el desarrollo de habilidades y no en memorizar materia o aprender a hacer cálculos.

Prestan especial atención a los profesores, quienes son muy valorados y respetados por la sociedad en general. En ese país, existe un alto grado de competitividad en la comunidad entera, y por tanto también en el sistema escolar.

«No se les enseña a memorizar a los alumnos fórmulas que pueden encontrar en una calculadora, van más allá que eso: se les ayuda a pensar y razonar. En el fondo, lo que se busca es que desarrollen un raciocinio matemático. Es la única forma de que, en el futuro, sepan resolver problemas que nunca antes han visto», señala el experto.

Canadá

Para el ministro de educación chileno, Harald Beyer, “Canadá es un referente en educación, ciertamente porque exhiben muy buenos resultados en las mediciones internacionales, gracias a que desarrollaron una fuerte política educacional hace algunos años.

Justamente, uno de los gestores de esas políticas es John Kershaw, actual Presidente de 21st Century Learning Associates. Fue nada menos quien trabajó como Vice Ministro del Departamento de Educación de New Brunswick en Canadá (01 de octubre de 2003 al 31 de octubre de 2010), y su objetivo fue “fue complementar el aprendizaje del siglo XXI, incluyendo la integración de las TIC con la pedagogía en la educación pública”.

Además, de los buenos resultados, Canadá es uno de los pocos países en que no existen variaciones entre los logros educacionales de quienes provienen de sectores más vulnerables, respecto a las familias más adineradas.

Para replicar en Chile…

Entregar herramientas de Lectoescritura, Matemática y Ciencias a los alumnos, incluso en los primeros niveles. Para ello, “nosotros creamos estándares de aprendizaje mínimos, que cada profesor debía seguir. Esos estándares fueron claves: “Hasta ahora, muchos de los docentes pensaban que lo estaban haciendo bien en su trabajo, pero una vez que debieron aplicarlos, se percataron que todavía les faltaba mucho por avanzar en lectoescritura. Empezamos desde los niveles iniciales, con apoyo del profesor, guías y trabajo entre los mismos alumnos.”

En segundo lugar, redujeron notoriamente el número de estudiantes por clase, un alumno por cada nivel en cuatro años, “hasta completar 20 alumnos por clase, incluso en kínder”, lo cual les “permitió personalizar el trabajo educativo y mantener una estrecha relación, más directa entre el alumno y el profesor”.

Además, adaptamos los avances tecnológicos a la realidad educativa del país. Implementamos la tecnología en el aula y dotamos a los alumnos de computadores y las salas, de pizarras interactivas, entre otras herramientas. 

 


 

¿Por qué estos países?

Corea del Sur

  • La educación es parte de la idiosincrasia, y el objetivo es que al menos el 90% de los alumnos ingrese a la educación superior.
  • Tiene una tasa de crecimiento anual de su PIB de un 10% y destina cerca del 13% de su PIB a la educación, que es la segunda prioridad del gasto nacional.
  • Los profesores reciben un buen salario, asisten a la universidad estatal por cuatro años.
  • Están obligados a capacitarse y son sometidos a evaluaciones periódicas.

Finlandia:

  • Alta calidad de su profesorado, capacitación continua obligatoria e importante prestigio social.
  • Atención especial para estudiantes con problemas, pero al interior de la sala de clases. Ingreso a la educación formal de los alumnos a los siete años de edad.
  • Sistema público y gratuito de educación, sin distinciones.
  • Educación no orientada a evaluaciones estatales estandarizadas.

Canadá:

  • Alta valoración de sus profesores, quienes son altamente respetados y valorados por la sociedad.
  • Las clases no exceden en promedio los 20 alumnos.
  • Se favorece la interacción entre los estudiantes, quienes utilizan la tecnología en el aula.
  • Los profesores están continuamente capacitándose, en particular en el uso de las tecnologías del siglo XXI.

Singapur

  • Pedagogía centrada en el alumno, los maestros son vistos como guías, entregan apoyo y orientación en vez de criticar.
  • En el aula, el profesor es un guía que busca el trabajo interactivo de sus alumnos.
  • a no se preocupa tanto de los contenidos; les enseña a pensar y a razonar.
  • El trabajo de los padres es clave en la educación de sus hijos, al igual que los profesores son las personas que más influyen en su destino.

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