Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

Sep 2020 - Edición 244

Tecnologías ¿De enemigas a aliadas?

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

“Dime en qué colegio estudiaste y te diré qué CI tienes”

0

La fuerte correlación entre nivel socioeconómico, la dependencia del establecimiento educacional y resultados del SIMCE, además de la nula capacidad de selección de las familias más vulnerables son parte de los temas que aborda el recién publicado libro de los académicos de la Escuela de Psicología UC, Ricardo Rosas y Catalina Santa Cruz.

Por Marcela Paz Muñoz Illanes

Un alumno egresado de colegio municipal tiene solo el 4% de probabilidades de ingresar a estudiar Ingeniería en las Universidades de Chile o Católica, y solo un 2% de entrar a Medicina en ambos planteles. Conversamos en exclusiva con los autores de la publicación “Dime en qué colegio estudiaste y te diré qué CI tienes” para conocer lo que develaron sus investigaciones.

¿Por qué señalan que en Chile, los tres sistemas educativos existentes, debida a su extrema homogeneidad socioeconómica, no tienen la posibilidad de desarrollar un capital cognitivo equivalente en sus alumnos?

Nosotros y otros autores partimos de la base en la que el capital cognitivo es consecuencia del capital cultural de las familias y la calidad de la educación recibida. Desde esta perspectiva, en sistemas segregados en los que los estudiantes resultan agrupados tanto por nivel socioeconómico como por calidad de la oferta educativa, la consecuencia es la conformación de tres grupos con características particulares. Estos conjuntos muestran de manera consistente, grandes diferencias en su capital cognitivo y consiguientemente en sus resultados en pruebas estandarizadas para medir conocimientos o habilidades cognitivas.

¿Es cierto que el tipo de educación recibida determina de manera causal el capital cognitivo adquirido después de los 12 años de educación formal?

Luego de realizar un análisis de los resultados de todas las pruebas, tanto nacionales como internacionales, se revela de manera irrebatible la consistencia en la diferencia de rendimiento en los tres subsistemas educativos que hay en Chile. Nuestra tesis es que el capital cognitivo, esto es, la inteligencia, es la resultante de las experiencias educativas recibidas. Y la mejor prueba, es como aumentan estas brechas de capital cognitivo en el tiempo. De ser prácticamente inexistentes al nacimiento, se incrementan a más de una y media desviaciones estándar al terminar la educación formal, valores que se mantienen hasta la edad adulta.

Países como Finlandia han logrado importantes cambios en materia educativa gracias a que mantienen sistemas públicos y gratuitos, de buena calidad, además de profesores de excelencia. ¿Es factible replicar ese modelo en nuestro país?

Es interesante notar que cuando Finlandia comenzó su gran reforma educativa, tenía un sistema parecido al chileno, con un sector importante de educación particular subvencionada. La transformación de su sistema a uno público universal, de excelente calidad fue gradual, y se basa en algunos principios que hay que tener en cuenta a la hora de ver si es posible de ser replicado en Chile.

Estos principios son más o menos los siguientes:

  • Lograr un acuerdo nacional para hacer una inversión en educación que permita mejorar la formación docente y perfeccionar de manera muy significativa las rentas de los profesores. Por ejemplo, en Finlandia todos los profesores cuentan con el grado académico de Magíster;
  • Dar participación real a todos los actores de la educación en la elaboración de la reforma;
  • Dar autonomía a las escuelas para la elaboración de planes, programas y evaluación de los resultados pedagógicos;
  • Hacer mediciones muestrales y no censales para evaluar la marcha del sistema;
  • Dar apoyo de educación especial a todos los alumnos que lo requieran (y cerca del 50% de todos los alumnos finlandeses lo requieren alguna vez en su vida escolar).

¿Cómo entienden la inteligencia y cómo se consigue el aprendizaje real de los alumnos?

Nosotros consideramos el concepto de inteligencia desde una perspectiva opuesta a la anglosajona, la cual gracias a trabajos de autores como Gould y Terman fue decantando en un concepto en el cual la inteligencia es una habilidad única, heredada y básicamente inmutable. Desde nuestra perspectva, ligada a los orígenes de los test de aprendizajes, la inteligencia es absolutamente lo contrario, es decir, una habilidad que no es necesariamente única, depende considerablemente de factores ambientales y claramente se va desarrollando o mutando con el paso del tiempo.

Cuando se sigue un modelo anglosajón de inteligencia, los modelos educacionales sitúan la inteligencia como una variable o factor independiente, el cual predice el tipo de educación recibida. En este sentido, un nivel de inteligencia determina el tipo de educación que recibirás. Por ejemplo, si eres seleccionado como estudiante talentoso, podrás asistir a programas especiales para seguir desarrollando esta habilidad, oportunidad que no tiene una persona con un menor nivel de inteligencia. El modelo al que adherimos, plantea que la inteligencia es dependiente de la educación recibida. Así, si recibes educación de alta calidad, tu inteligencia será mayor y viceversa en cuanto a los alumnos que cuentan con educación de baja calidad.

En el libro señalan que en Chile, los niños nacen iguales luego y en los primeros años exhiben rendimientos cognitivos similares en las pruebas de inteligencia. Sin embargo, luego las brechas se separan, a medida en que avanzan en los años de educación formal. ¿Es cierto que un niño de 11 años de colegio particular es similar en su aprendizaje a un alumno de 16 años de un colegio municipal?

Sí, es correcto que en el rendimiento en pruebas estandarizadas de inteligencia, el niño promedio de un colegio particular pagado tiene un rendimiento parecido al niño promedio de 16 años de un colegio municipal. Pero también es cierto que estas diferencias son muy pequeñas antes de los tres años. Y eso habla de la necesidad de comenzar muy temprano con una educación pública de primera calidad que ayude a emparejar la cancha.

Es factible afirmar que la probabilidad de que un alumno de colegio municipal obtenga más de 600 puntos en la PSU es de 6%. En cambio, esta probabilidad aumenta hasta el 50% cuando se trata de egresados de colegios particulares, ¿por qué?

Es un hecho que las distribuciones de los puntajes de los tres sistemas son significativamente diferentes. Para un estudiante de colegio particular, obtener 600 puntos corresponde obtener el promedio de su grupo, lo cual corresponde al 50% de probabilidad. Para un estudiante de un colegio municipal, llegar a los 600 puntos es obtener un puntaje muy superior al promedio de su propio grupo (que es de 480 puntos). Y esa probabilidad es de solo un 6%. En el libro mostramos que estas diferencias son muy consistentes, también cuando nos comparamos en pruebas internacionales. Nuestro sistema particular pagado obtiene resultados en pruebas TIMSS comparables a países de alto desarrollo, mientras que el sistema municipal solo alcanza resultados comparables a países subdesarrollados.

Deja un comentario

Últimos Artículos

Enseñando en motocicleta por La Tirana

Ver más →

Mineduc mapea a los posibles desertores escolares

Ver más →

Películas y documentales para viajar por Chile

Ver más →

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.