Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

Jul 2019 - Edición 232

Técnicos Profesionales, el futuro que Chile necesita

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

¿Cómo podría ayudar el yoga en tu sala de clases?

Niños más tranquilos, más concentrados, y más creativos serían los beneficios de esta disciplina. Con todo eso, las clases serían más fáciles de realizar ya que las energías estarían mejor canalizadas, y los niños menos ansiosos. Habría que evaluar la posibilidad de realizar pequeñas prácticas en la mañana, y ver los resultados. Especialistas señalan que los efectos son solo positivos.

Por: Ivette Arriagada
¿Cómo podría ayudar el yoga en tu sala de clases?

Se dice que para que un niño aprenda de manera efectiva, se hacen necesarias varias condiciones: buena alimentación, buena calidad del sueño, ambientes tranquilos y un sinfín de cosas que los expertos definen como esenciales. Entre ellas encontramos la tranquilidad y armonía de los niños.

Para eso, el yoga se ha vuelto una opción cada vez más usada, ya que tiene beneficios en el desarrollo físico y psíquico. El yoga para niños puede ser una buena opción para unir juego con relajación, concentración y equilibrio.

Los expertos coinciden que la mejor edad para que el niño se adentre en los ejercicios del yoga es a partir de los 4 años. A esa edad los pequeños ya saben perfectamente lo que se puede esperar y se quiere de ellos y ya tienen la capacidad de realizar y controlar ciertos movimientos del cuerpo.

Tanto para el niño inquieto o activo como para el tímido o vergonzoso, el yoga ayuda a canalizar su energía y reafirmar su autoestima. Ayudará a los más activos a aprender a relajarse y concentrarse más, mientras que también fomentará que los niños más callados pierdan su miedo ante los demás y se abran al universo que les rodea.

Matilde Saavedra, profesora de Yoga del centro Plaza y Sol, señala que el beneficio que se puede ver desde la primera clase es que “…mejora la concentración, la memoria y aprenden a respetar y a escuchar a los demás”. Matilde asegura que con la práctica de yoga, “se forman niños más conscientes y armoniosos, además de niños más agradecidos de los papas y de las oportunidades que se les dan”.

Matilde trabaja el yoga a través del juego, ya que sus alumnos son niños de entre 4 y 8 años, por lo que necesitan mantenerse entretenidos, entonces trabaja las diferentes posturas de yoga, jugando a imitar. Explica que evita gritar o alzar la voz, “espero que ellos se callen para yo hablar, y les hago ver que son niños inteligentes y que pueden y necesitan escuchar”.

La profesora de yoga, basada en su experiencia, recomienda que en colegios se practique esta disciplina, que ojalá se hiciera un tiempo en los establecimientos para que los niños se relajen y tengan un día más conectados con las emociones propias y la de los demás. Es más, sería bueno que los profesores practiquen esta yoga lúdica con sus alumnos, eso les permitiría conocer mejor a sus alumnos y en ocasiones encontrar explicaciones a comportamientos disruptivos, que tienen base en emociones no expresadas. “Los niños observan y tienen reflexiones muy profundas de la vida y de lo que les toca vivir, es bueno que los profesores se den el tiempo para escucharlos” señala la profesora de yoga. 

Si quieres inscribirte en talleres de yoga ingresa a http://www.plazaysol.cl/

Deja un comentario

Últimos Artículos

Experta en inclusión escolar de Universidad de Harvard visitará Chile

Ver más →

El complejo mundo de enseñar, adquirir y evaluar habilidades blandas

Ver más →

La adicción a la información y su impacto en el aprendizaje

Ver más →

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.