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Sep 2021 - Edición 255

La tecnología, ¿Cambió la forma de enseñar o no?

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Aprender a pensar desde el cuerpo

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Por Mauricio González Vargas,  Académico Pedagogía en Educación Física, Universidad San Sebastián.

La importancia creciente del conocimiento, el aprendizaje permanente en los diferentes ámbitos científicos, la rapidez de las comunicaciones, la globalización, la competitividad, determinan lo que hoy conocemos como sociedad del conocimiento, cuyas demandas exigen un nuevo perfil del profesor de educación física, cuyo rol como agente de cambio entraña una enorme responsabilidad en la formación del carácter y de la mente de las nuevas generaciones.

Las divergencias que surgen en el mundo contemporáneo, que está en continua transformación, implica las exigencias de la persona para adaptarse a nuevos cambios en los estilo de vida, a los cambios culturales, a los cambios en la estructura familiar y adaptarse a las necesidades cognitivas, afectivas, sociales y motrices que eso conlleva.

En general nuestro sistema educativo ha dado prioridad a la dimensión cognitiva por sobre la dimensión afectiva y motriz dando por sentado que ambas dimensiones se van consolidando en la niñez de forma aleatoria con el crecimiento del individuo y en contrapartida nos encontramos con adultos inmaduros en estas dos dimensiones, incapaces de gobernar su existencia y de relacionarse y vivir en sociedad.

El nuevo profesor de Educación Física debe contribuir desde una educación corporal o motriz y relacionar los procesos de intelectualización, transmisión de valores y facilitación de las relaciones sociales del cuerpo, e incluso ser precursor de los aprendizajes escolares de carácter instrumental.

Dentro de esta concepción comunicativa, la Educación Física como lenguaje corporal, se encarga de las manifestaciones verbales y no verbales como instrumentos simbólicos cargados de sentidos y significados y como consecuencia de ello, estaría predispuesta para hacer sentir y hacer pensar a los alumnos con experiencias diferentes, y en todo caso más auténticas que los textos rígidos de los libros. Es decir, a aprender a pensar desde el cuerpo.

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