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Abr 2026 - Edición 301

Formación del carácter

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Formar el carácter: una tarea urgente para la educación

En el podcast Educar Conectados, Joaquín León Parodi advierte sobre la necesidad de volver a poner en el centro la formación en virtudes para enfrentar la crisis de violencia en los establecimientos educacionales.

Por: Marcela Paz Muñoz I.
Formar el carácter: una tarea urgente para la educación

En medio de un contexto marcado por hechos de violencia en las comunidades escolares, surge una pregunta de fondo: ¿qué tipo de persona estamos formando? En conversación en el podcast Educar Conectados, Joaquín León Parodi, doctor en filosofía y académico de la Universidad de los Andes, plantea que, junto con abordar las urgencias, es necesario volver a poner el foco en lo importante: la educación del carácter.

Para el académico, si bien las medidas para frenar la violencia son necesarias, el desafío de fondo es más profundo. “Es urgente que pare la violencia, pero lo importante es qué persona queremos educar”, señala, subrayando que la educación debe proyectarse a largo plazo y no solo responder a contingencias.

¿Qué es el carácter?

León Parodi explica que el carácter se relaciona con la forma en que las personas actúan. No se trata solo de comportamientos puntuales, sino de disposiciones que orientan la conducta de manera habitual. “El carácter es lo que haces cuando nadie te ve”, afirma, destacando que este se expresa especialmente en contextos donde no hay supervisión externa.

Para ilustrarlo, menciona el llamado “Wallet Test”, un estudio en el que se dejaron billeteras en distintos lugares del mundo. El resultado mostró que solo un 56% fueron devueltas, lo que evidencia que las decisiones dependen, en gran medida, de la formación moral de las personas.

La diferencia entre carácter y habilidades socioemocionales

Uno de los puntos centrales de la conversación es la distinción entre educación del carácter y educación socioemocional. Mientras esta última se enfoca en el desarrollo de habilidades para reconocer y regular emociones, la educación del carácter busca la adquisición de virtudes morales orientadas al bien.

“El problema de la educación socioemocional es que puede ser usada para hacer el bien o para hacer el mal”, advierte. A diferencia de las habilidades, las virtudes incorporan una brújula moral que permite distinguir entre lo correcto y lo incorrecto.

Cómo educar el carácter

Respecto de su implementación, León Parodi enfatiza que la clave está en la intencionalidad. La educación del carácter implica, por una parte, desarrollar una disposición interior hacia el bien y, por otra, generar hábitos a través de la repetición de conductas.

Ambos elementos deben integrarse. No basta con repetir acciones correctas si no existe una comprensión del bien que las sustenta. De lo contrario, se desarrollan competencias, pero no virtudes.

Un problema de fondo: la comprensión del ser humano

Para el académico, muchos de los errores educativos actuales tienen su origen en una comprensión incompleta del ser humano. “Todos los errores educativos provienen de un error antropológico previo”, afirma, destacando que entender a la persona es clave para educar correctamente.

Desde esta perspectiva, cuestiona enfoques que fragmentan la formación en distintas áreas, señalando que la verdadera educación integral se logra a través de las virtudes, que integran las distintas dimensiones de la persona.

Mirar a largo plazo

Finalmente, León Parodi plantea que la educación del carácter es una apuesta de largo plazo. “La educación es como correr una maratón, no son 100 metros planos”, afirma, subrayando que los resultados no son inmediatos, pero sí fundamentales para el futuro de la sociedad.

En ese sentido, propone avanzar en la creación de programas, formación docente e investigación en esta área, así como generar acuerdos amplios que permitan proyectar una política educativa sostenida en el tiempo.

Porque, como concluye, formar personas virtuosas no solo impacta en la convivencia escolar, sino también en la formación de ciudadanos, profesionales y comunidades más justas.

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