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Oct 2020 - Edición 245

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La mejor clase de Claudio

Es ingeniero eléctrico de la Universidad de Santiago, pero desde su época de universitario se sintió cautivado por la docencia. Se trata del profesor Claudio Sáez, ganador 2019 del concurso “Comparte tu Mejor Clase” en la categoría técnico-profesional, cuyo premio obtuvo gracias a un proyecto de alarmas para recuperar los espacios públicos. Este trabajo lo ideó junto a sus estudiantes de Electrónica del Colegio Industrial Las Nieves de Puente Alto.

Por: Paula Elizalde y Angélica Cabezas
La mejor clase de Claudio

No era la primera vez que Claudio Sáez, profesor de la especialidad Electrónica del Colegio Industrial Las Nieves, participaba en este concurso que la Fundación Irarrázaval organiza todos los años para reconocer la creatividad y la innovación dentro de la sala de clases, entre su RED de colegios. En la edición anterior resultó ser uno de los finalistas y en esa oportunidad dijo “sí, puedo ganar y me voy a preparar”. “Resultó y estamos muy contentos con eso, con el reconocimiento, por la difusión que se da y también por el premio. Fue muy bueno”, asegura.

A este profesor puentealtino lo mueve la innovación y también la vinculación con el medio: “Siento que lo que nosotros hacemos es formar profesionales técnicos, que son muy buenos, y eso es ya un gran aporte a la comuna, pero también tiene que haber algo más allá, una retribución de nuestra escuela hacia la comunidad”.

Alarmas Vecinales

Es así como en 2010 desarrolló, junto a sus alumnos, un modelo de alarma para viviendas de la comuna de Puente Alto, donde se ubica el colegio. El proyecto fue aprobado por la Municipalidad e incluso lo llevaron a cabo. Después de esto, Claudio cuenta que: “Quedamos con la idea de hacer algo mejor, como la tecnología va avanzando y había que trabajar en algo nuevo, y ahí fue como se nos ocurrió la idea de hacer un sistema parecido en las plazas”.

Claudio trabajó con su curso de cuarto medio de la especialidad Electrónica: “Ya tienen más conocimientos y están más maduros, están con muchas ganas, más comprometidos”, señala. Realizaron un focus group para saber cuáles eran las problemáticas de seguridad de su comuna. Así surgió la idea de crear un sistema para resguardar la seguridad de las plazas. “Llegamos a este prototipo de una alarma que emitía audios, porque el vecino teme enfrentar al antisocial, al delincuente… por temor a represalias; entonces, la idea fue que lo hiciera un audio a distancia”, relata el profesor.

Después de meses de trabajo desarrollaron una alarma con cuatro audios del siguiente tipo, de menos a más disuasivo: “Los vecinos de la plaza le pedimos por favor que se retire”, “Los vecinos de la plaza le pedimos por favor que se retire; si no, llamaremos a Carabineros”, y así sucesivamente. Le presentaron el proyecto a la Municipalidad y les gustó. “Dijeron ‘hagámoslo’, sacamos cuentas y cobramos los materiales y los muchachos lo desarrollaron. Nos fue súper bien, vimos la factibilidad técnica de cómo instalarlo en las plazas, ya están listos y ya se definió el primer lugar donde instalarlo. Nos encargaron cuatro prototipos”, cuenta Claudio.

El profesor destaca lo significativo que es para el entorno y para los propios estudiantes realizar este tipo de trabajo donde se pone en contexto real lo aprendido en la sala de clases. Dice que lo motiva “poder mostrar nuestro quehacer en el aula, mostrarlo después en la comunidad y ver cómo puede aportar. Y además inculcar en los muchachos el tema del voluntariado, de poder donar de su tiempo, de sus conocimientos, para ser mejores personas”.

Sobre sus alumnos señala que son “muchachos bien buenos, bien motivados”, pues además de las clases, debieron dedicar tiempo extra para sacar adelante este proyecto. También atribuye como fuente de motivación la metodología que en el colegio están utilizando, que es el aprendizaje basado en proyectos, donde los alumnos inmediatamente ponen en práctica el conocimiento que van aprendiendo.

“Ellos tienen que poder trabajar en equipo, eso es importantísimo, sabiendo que son técnicos no pueden tener un trabajo individual, no se da así en la práctica; entonces, saber vincularse entre ellos, saber expresarse bien, es importantísimo”, indica Claudio. Además, un trabajo de este tipo les exige aprender a formular un proyecto, evaluar su viabilidad, presentarlo y finalmente ejecutarlo, conocimiento que les servirá en su vida cotidiana, laboral o incluso en estudios superiores.

Claudio recalca la importancia de contar con el apoyo del propio establecimiento y también destaca la red de intercambio de ideas que genera la Fundación Irarrázaval: “Es un apoyo en todo sentido, me gusta que la Fundación realice reuniones entre los colegios, seminarios, y uno pueda juntarse con profesores de otros colegios en los cuales puede compartir, saber cuál es la realidad de ellos, saber qué están haciendo, porque esas experiencias nos aportan”.

Una pausa necesaria

Le preguntamos a Claudio por qué el recreo es importante y necesario. Esto nos contestó:

“El recreo para ambos, profesores y alumnos, es una instancia de descanso, de pausa, en la cual, luego de haber logrado tiempos de concentración y de mucho trabajo, el recreo es algo necesario. Yo he visto, y lo vivencio con mis alumnos, que muchas veces ellos no salen, sino que se quedan dentro del taller jugando, compartiendo, a veces trabajando, pero siento que el recreo es un descanso, es un tiempo en el cual ellos pueden compartir con sus compañeros de curso, es el momento que tienen para jugar, para alimentarse, para ir al baño”.

“Nosotros, los docentes, lo ocupamos en lo mismo, para relajarnos, para desayunar, para comer alguna colación, pero también son instancias en las cuales podemos conversar con los alumnos, en las cuales se comparte con ellos. Hay colegios en los cuales tienen recreos más programados, que tienen actividades como tal, y otros con actividades más libres, ambas situaciones creo que son buenas y siento que son instancias que se pueden aprovechar de muchas formas”.

“Muchos profesores jefe usan el recreo para conversar con los muchachos, interiorizarse en lo que están viviendo y también son instancias que nosotros los docentes, que no tenemos tanto tiempo, ocupamos para vincularnos con los otros docentes y poder saber la realidad de un curso”.

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