Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

Oct 2020 - Edición 245

Educar en el cuidado del medio ambiente

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

En el recreo surgen los vínculos

Además de ser un espacio de descanso y distracción, profesores y encargados de convivencia de distintos colegios, señalan que, finalmente, en el recreo es cuando logran conocer a sus alumnos y saber cómo están y ellos, a su vez, establecen relaciones con sus pares y también con los adultos a cargo.

Por: Paula Elizalde
En el recreo surgen los vínculos

“Para nosotros el recreo es fundamental porque uno tiene la oportunidad de vincularse con las niñas en otro ambiente. Que las niñas te conozcan en un ambiente distinto al aula”, así de claro es Marcelo Zamora, coordinador de Convivencia Escolar del Instituto Politécnico San Miguel Arcángel, establecimiento perteneciente a la Red de colegios de la Fundación Irarrázaval, cuando se le pregunta por la importancia del recreo y recalca: “Para nuestro sistema, que se basa en el sistema preventivo, estar en el patio es esencial, compartir, jugar, conversar, ahí las niñas comparten algunas situaciones en las cuales uno puede intervenir, ayudar, es una buena plataforma para observar distintos comportamientos, chicas que quizás están más aisladas, o en grupos; entonces, para nosotros es fundamental estar presentes en el patio”.

Por su parte, Javiera Saldías, encargada de Convivencia Escolar de 1º básico a 4º medio en el Colegio Parroquial Santa Rosa de Lo Barnechea, también perteneciente a la RED de establecimientos de la Fundación Irarrázaval, complementa que en el recreo “los alumnos pueden aprender a conocer a otros integrantes del colegio, tanto niños como adultos, ya que durante los recreos contamos con inspectores, auxiliares y psicólogos”.

¿Cómo lograr los vínculos?

Marcelo Zamora cuenta que, como equipo de Convivencia Escolar, se despliegan por distintas zonas del colegio. Cada integrante tiene un espacio determinado: “La idea es tratar de conversar con las chiquillas, si ellas no se acercan, nosotros acercarnos, conversar con ellas, preguntarles cómo están, cómo les fue. Tratar de vincularnos”.

“Estar en el patio es esencial, compartir, jugar, conversar, ahí las niñas comparten algunas situaciones en las cuales uno puede intervenir, ayudar, es una buena plataforma para observar distintos comportamientos”. Marcelo Zamora, Coordinador de Convivencia Escolar del Instituto Politécnico San Miguel Arcángel.

De hecho, el equipo de Convivencia Escolar incentiva a los profesores a hacer lo mismo, para así lograr vincularse con las alumnas. Marcelo cuenta que la mayoría de los profesores toma desayuno en el primer recreo, lo que también es necesario para ellos, y “en el segundo, es muy usual verlos en el patio, conversando con las chiquillas. Tratamos de darle esa importancia”.

Camila Salazar, profesora de Inglés y también parte del equipo de Convivencia Escolar del Instituto Politécnico de San Miguel, agrega: “Yo, por mi rol de convivencia escolar, tengo que estar en el patio y las niñas nos dicen ‘me gustaría que el profesor estuviera acá para preguntarle otras cosas’, ellas mismas comentan, preguntan por la vida de uno, se genera otro vínculo”. Añade: “Uno llega a conocer más a las alumnas en el recreo, a interactuar más con ellas, y ellas se sienten en confianza para acercarse y contarte más cosas sobre ellas, lo que les preocupa, cosas que necesitan. A veces, en un espacio de diez minutos, las conversaciones quedan inconclusas, por eso yo estoy totalmente de acuerdo con el recreo, y me gustaría que fuera más extenso. Por esa relación que se da y por ver a las niñas en otro contexto, qué conversan, cómo se desarrollan con sus pares. Ahí el rol del profesor es muy importante, ojalá el profesor pudiera estar siempre en los recreos interactuando con las alumnas”.

Marcelo Zamora junto a javiera saldías, ambos convencidos de la importancia de trabajar la hora de los recreos.

Recreos guiados

Javiera Saldías cuenta que en su establecimiento el recreo es libre, pero los alumnos tienen muchos incentivos: hay sectores de juego (fútbol, básquetbol y vóleibol) y mesas. Además, desde Convivencia Escolar se le entrega a cada curso un juego de paletas de tenis de mesa y dos pelotas de goma. “También contamos con juegos tales como cartas, ludo, dominó, uno, juegos que voluntariamente los usan los alumnos interesados. Algunos niños por decisión propia traen sus juguetes como muñecas, autos, peluches y elásticos; además, el centro de alumnos algunos días nos apoya con música y los niños enganchan bailando o simplemente cantando y disfrutando en grupos”, dice Javiera.

El año 2019, el Colegio Santa Rosa, junto con la Junaeb, desarrolló un proyecto de recreos educativos: “Nos presentaron el proyecto, nos gustó bastante y lo aceptamos, éste consistía en que asistían dos monitores (profesores de Educación Física) quienes les realizaban actividades todos los días a los alumnos de 1º ciclo (1º a 4º básico), a nuestros niños les gustaba bastante, lo pasaban muy bien porque era guiado y siempre realizaban un juego diferente, trabajaban en equipo y compartían con otros alumnos”, cuenta Javiera.

“El recreo es importante porque es el momento de distracción y esparcimiento, donde pueden interactuar con otros alumnos, es una instancia para despejar la mente entre una clase y otra, y donde día a día se descubren sus talentos a través de los juegos y la música”, concluye Javiera.

Deja un comentario

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.