Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online
Regístrate y accede a la revistaEl vicedecano de Educación de la Universidad del Desarrollo, Mauricio Bravo, analizó en el podcast Educar Conectados los resultados del módulo Teacher Knowledge Survey (TKS) de TALIS 2024. El académico destacó los avances que ha tenido Chile en la profesionalización docente, pero advirtió que persisten importantes desafíos para fortalecer el conocimiento pedagógico, reducir las brechas entre establecimientos y potenciar el liderazgo escolar.
El conocimiento disciplinar ya no basta para asegurar una enseñanza de calidad. Saber cómo aprenden los estudiantes, planificar clases, evaluar, gestionar el aula y adaptar las estrategias pedagógicas constituye hoy un conjunto de competencias fundamentales para el ejercicio docente. Precisamente esos aspectos fueron evaluados por primera vez en Chile a través del módulo Teacher Knowledge Survey (TKS) del estudio internacional TALIS 2024, cuyos resultados muestran que el país se ubica por debajo del promedio de la OCDE en conocimiento pedagógico.
En una nueva edición del podcast Educar Conectados, Mauricio Bravo, vicedecano de Educación de la Universidad del Desarrollo, analizó estos resultados y explicó que el estudio entrega una señal importante sobre el estado actual del sistema educativo chileno. «Chile ha avanzado en profesionalizar la docencia, pero todavía presenta debilidades en el conocimiento especializado que permite transformar los contenidos curriculares en experiencias efectivas de aprendizaje», señaló.
Un diagnóstico que invita a fortalecer el desarrollo profesional
Para Bravo, el estudio no debe interpretarse como una descalificación al trabajo de los profesores, sino como una oportunidad para fortalecer el sistema.
Explicó que el conocimiento pedagógico incluye capacidades como comprender cómo aprenden los estudiantes, planificar la enseñanza, evaluar los aprendizajes, gestionar el aula y responder a la diversidad presente en las salas de clases. Si bien destacó que existe un grupo importante de docentes con prácticas pedagógicas sólidas, advirtió que estas capacidades no se distribuyen de manera homogénea entre los establecimientos.
En ese contexto, sostuvo que las políticas públicas deberían poner un mayor énfasis en el acompañamiento profesional al interior de las escuelas. «Chile ha tendido a concentrar buena parte de su política docente en credenciales, certificaciones y capacitaciones, pero debe poner mayor intensidad en lo que ocurre durante la formación y el acompañamiento profesional dentro de las salas de clases», afirmó.
La brecha entre establecimientos
Otro de los aspectos abordados durante la conversación fue la diferencia observada entre docentes de establecimientos públicos y particulares.
Según explicó el académico, esta brecha responde a múltiples factores, entre ellos los procesos de selección y retención de profesores, las oportunidades de desarrollo profesional, la estabilidad de los equipos, el tiempo destinado a la planificación colaborativa, las condiciones de trabajo y el liderazgo escolar. A ello se suma que los establecimientos públicos suelen enfrentar contextos más complejos y heterogéneos, lo que exige mayores capacidades pedagógicas, muchas veces con menos recursos disponibles.
Liderazgo escolar y convivencia: factores clave
El académico destacó que solo un 17,3% de los docentes chilenos alcanza un nivel avanzado de conocimiento pedagógico, porcentaje inferior al registrado por los países de la OCDE participantes en la medición. A su juicio, esto tiene efectos directos en la calidad de los aprendizajes.
Asimismo, explicó que los sistemas educativos con mejores resultados dedican más tiempo efectivo a enseñar y aprender, mientras que en Chile una parte importante de la jornada se destina al manejo de la disciplina y la convivencia escolar. «En Chile dedicamos mucho tiempo a mantener el orden y sacrificamos tiempo para la enseñanza y el aprendizaje», señaló.
En este escenario, Bravo subrayó el papel que desempeñan los equipos directivos en la mejora de la enseñanza. A su juicio, un liderazgo pedagógico efectivo genera las condiciones necesarias para que los docentes desplieguen todo su potencial profesional.
Entre las acciones que considera fundamentales mencionó proteger los tiempos de planificación, promover la observación de clases entre pares, utilizar evidencia para la toma de decisiones y desarrollar programas de mentoría para los profesores, especialmente para quienes inician su carrera docente.
Avances en la carrera docente
Finalmente, el especialista valoró los avances que ha experimentado Chile en materia de desarrollo profesional docente a partir de la implementación de la Carrera Docente, la que ha permitido establecer una trayectoria de crecimiento profesional basada en evaluaciones, estándares y apoyos para los profesores.
Sin embargo, enfatizó que el desafío sigue siendo fortalecer el acompañamiento pedagógico permanente al interior de los establecimientos, de modo que todos los docentes cuenten con oportunidades reales para mejorar su práctica y, con ello, favorecer mejores aprendizajes para sus estudiantes.
Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.
Deja un comentario