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Regístrate y accede a la revistaLa realización de WorldSkills Americas Santiago 2025, en noviembre pasado, permitió contrastar el desempeño de los estudiantes técnico-profesionales con estándares internacionales y abrir una reflexión estratégica sobre formación, empleabilidad y desarrollo productivo. En ese contexto, también se llevó a cabo la Conferencia Internacional de Educación Técnico Profesional, realizada los días 6 y 7 de noviembre en INACAP Renca, que reunió a expertos que compartieron aprendizajes relevantes para proyectar la EMTP.
Que Chile haya sido sede de WorldSkills Americas Santiago 2025 no fue solo un logro organizativo, sino una oportunidad concreta para observar cómo se posiciona la educación técnico-profesional (ETP) del país frente a referentes internacionales. La competencia continental reunió a delegaciones de toda América y, en paralelo, abrió espacios de reflexión estratégica como la Conferencia Internacional de Educación Técnico Profesional, realizada los días 6 y 7 de noviembre en INACAP Renca, instancia que permitió profundizar en los desafíos formativos de la Educación Media Técnico-Profesional (EMTP).
Para Alejandro Weinstein, director de WorldSkills Chile y Board Member WorldSkills International, el principal significado del evento fue demostrar que Chile es capaz de organizar proyectos de alta complejidad cuando existe colaboración entre el Estado, las instituciones educativas y las empresas. Tras varios años en que la competencia continental estuvo detenida, el país asumió el desafío y logró un evento exitoso tanto en lo técnico como en lo organizativo. “Con muy pocos recursos se pudo hacer un gran evento”, afirma, destacando el trabajo conjunto como una señal potente para el sistema educativo.
Juan Pablo Dávila, especialista en Educación y Formación Técnico Profesional y desarrollo sostenible.
La educación y formación técnico-profesional es una herramienta clave para avanzar en el desarrollo sostenible y enfrentar los desafíos productivos.
Desde el punto de vista formativo, Weinstein es enfático en señalar que WorldSkills permitió identificar con claridad las brechas que aún persisten. A su juicio, la principal diferencia entre los estudiantes chilenos y los mejores competidores internacionales no está en el conocimiento técnico, sino en la manera de enfrentar el trabajo. La planificación previa, la precisión en la ejecución y la gestión del tiempo aparecen como factores decisivos. Mientras los competidores más destacados dedican un período prolongado a analizar instrucciones antes de comenzar, los estudiantes locales tienden a avanzar de inmediato y corregir sobre la marcha. “La brecha está en la calidad del trabajo realizado y en el foco sostenido hasta que se acaba el tiempo”, subraya.
Esta lectura adquiere especial relevancia en el contexto del proceso de actualización curricular de la educación técnico-profesional que vive el país. Según plantea Alejandro Weinstein, WorldSkills pone a disposición estándares internacionales concretos que pueden servir como referencia para fortalecer los programas formativos y elevar las expectativas sobre el desempeño de los estudiantes.
En ese mismo marco, durante la Conferencia Internacional de Educación Técnico Profesional realizada en INACAP Renca, Tatiana Matallana, representante del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia, presentó el modelo de esta institución como una experiencia de educación técnica orientada a la empleabilidad juvenil, la innovación y la cohesión social. En su exposición, explicó que el SENA alcanza a más de 1.100 municipios y opera en 118 centros de formación, incluyendo zonas rurales, comunidades indígenas y territorios históricamente excluidos.
Matallana destacó el despliegue de aulas móviles, tecnoacademias y tecnoparques como una estrategia para acercar tecnología, innovación y capacitación a contextos alejados de los centros urbanos. A través de este modelo, señaló, más de 2,3 millones de aprendices de poblaciones vulnerables han accedido a formación técnica en la última década. “El SENA actúa como una institución de cohesión social y de consolidación del Estado en territorios afectados por la pobreza o el conflicto”, afirmó.
También durante la Conferencia Internacional de Educación Técnico Profesional, Juan Pablo Dávila, especialista en Educación y Formación Técnico Profesional (EFTP) y desarrollo sostenible, abordó el vínculo entre esta y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En su presentación, advirtió que el avance hacia estas metas es insuficiente tanto a nivel regional como global, y que la situación de la juventud –marcada por altos niveles de desempleo y exclusión– constituye uno de los principales nudos críticos para el desarrollo.
Tatiana Matallana, representante del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia.
El SENA actúa como una institución de cohesión social y de consolidación del Estado en territorios afectados por la pobreza o el conflicto.
En ese contexto, Dávila planteó que la EFTP cumple un rol estratégico al conectar a los jóvenes con sectores productivos clave, aportando a objetivos vinculados al empleo decente, la innovación industrial, la transición energética y la reducción de desigualdades. Destacó perfiles técnicos asociados a energías renovables, automatización, electromovilidad, construcción, logística y manufactura avanzada como ocupaciones directamente vinculadas al desarrollo sostenible.
Desde el mundo productivo, Luis López, gerente para Asuntos Gubernamentales de 3M para Sudamérica, expuso también durante la Conferencia realizada en INACAP Renca. En su presentación, abordó el desafío del futuro del trabajo desde la experiencia de la compañía, poniendo énfasis en el déficit de competencias que enfrenta la industria y en la necesidad de invertir de manera sostenida en formación técnica, innovación y desarrollo comunitario.

Alejandro Weinstein, director de WorldSkills Chile y Board Member WorldSkills International.
La mayor brecha que observamos no está en el conocimiento técnico, sino en la planificación del trabajo, la precisión y el uso del tiempo; ahí es donde debemos poner el foco si queremos avanzar.
López destacó la importancia de fortalecer alianzas entre empresas, instituciones formativas y comunidades, así como el rol del voluntariado, la formación de instructores y el apoyo directo a estudiantes como mecanismos para desarrollar capital humano pertinente a las necesidades del sector productivo.
Otro de los ejes que se puso sobre la mesa en la Conferencia de WorldSkills Americas fue la persistente brecha de género en las áreas STEM dentro de la Educación Media Técnico-Profesional. Más que una falta de capacidades, el desafío está en las barreras culturales y en estereotipos que se instalan desde edades tempranas y condicionan la construcción de las vocaciones. Tal como se señaló, aún hoy, muchas niñas no se proyectan en la ciencia, la tecnología, la ingeniería o las matemáticas, porque estos campos han sido históricamente asociados a lo masculino, una percepción reforzada por el entorno familiar, social y educativo.
Luis López, gerente para Asuntos Gubernamentales de 3M
El fortalecimiento del talento y la innovación en la educación TP es clave para enfrentar los desafíos del futuro del trabajo y del mercado laboral.
En conjunto, WorldSkills Americas Santiago 2025 dejó aprendizajes claros para la EMTP: la necesidad de elevar estándares, fortalecer la planificación y la precisión en los procesos formativos, además de profundizar la articulación entre educación, sector productivo y desarrollo del país. Tal como plantea Alejandro Weinstein, la experiencia de noviembre pasado no solo permitió compararse con el mundo, sino también identificar con mayor nitidez los desafíos que Chile debe enfrentar para fortalecer su educación técnico-profesional.
Un nuevo documento de CILED-UDD releva la voz de directores y sostenedores TP y propone claves para fortalecer esta modalidad estratégica para el desarrollo y la equidad del país. Conversamos con Soledad Ortúzar, directora ejecutiva del Centro de Innovación en Liderazgo Educativo (CILED), para profundizar en sus principales hallazgos y desafíos.
El documento Cómo proyectar la educación técnico-profesional en Chile. Oportunidades de mejora desde la visión de los líderes TP recoge el trabajo realizado por CILED-UDD junto a 31 directores, sostenedores y actores del ecosistema TP de distintas regiones del país, convocados a una mesa de trabajo cuyo objetivo fue levantar diagnósticos y propuestas desde la experiencia directa de quienes lideran establecimientos técnico-profesionales. A partir de este diálogo, se identifican cinco dimensiones clave para fortalecer la EMTP: marco político y valoración de la modalidad; vínculo con el sector productivo; trayectorias y continuidad educativa; liderazgo y gestión escolar; e inclusión y equidad de género.
Uno de los consensos más relevantes, señala Soledad Ortúzar, que emerge del documento es la necesidad de avanzar hacia una visión de Estado más estable y sostenida para la educación técnico-profesional. Si bien existe acuerdo respecto de su importancia estratégica, los líderes TP advierten que la falta de continuidad en las políticas públicas ha dificultado su fortalecimiento y valoración social. En ese contexto, se plantea la urgencia de contar con políticas diferenciadas que reconozcan las particularidades de esta modalidad y su estrecha relación con el mundo del trabajo.
Soledad Ortúzar, directora ejecutiva de CILED.
“Los directores de liceos TP representan cerca del 11% del total de líderes escolares del país, pero están a cargo de establecimientos que concentran más de un tercio de la matrícula de enseñanza media", dice Soledad Ortúzar.
El vínculo con el sector productivo aparece como otro eje central. Los directores y sostenedores coinciden en que la pertinencia y la calidad de la formación TP dependen en gran medida de una articulación más sistemática con empresas y gremios. En un escenario de acelerados cambios tecnológicos, el documento subraya la necesidad de avanzar hacia procesos de actualización curricular más ágiles, con una participación activa del sector productivo, así como de fortalecer la alternancia y la formación dual como herramientas clave para el aprendizaje.
La investigación también destaca la importancia de fortalecer las trayectorias educativas y la continuidad de estudios. Aunque la EMTP ha dejado de concebirse como una vía final de estudio, persisten desafíos en la orientación vocacional temprana, la articulación con la educación superior técnico-profesional y el reconocimiento de aprendizajes previos. Abordar estos aspectos permitiría ampliar los horizontes formativos de los estudiantes y consolidar trayectorias más flexibles y sostenibles.
El liderazgo escolar ocupa un lugar central en el análisis. “Los directores de liceos TP representan cerca del 11% del total de líderes escolares del país, pero están a cargo de establecimientos que concentran más de un tercio de la matrícula de enseñanza media", dice Soledad. El documento releva la necesidad de desarrollar liderazgos especializados, con formación pertinente a las particularidades de la EMTP, capaces de articular gestión pedagógica, vinculación productiva y apoyo a las trayectorias estudiantiles.
Finalmente, el texto aborda los desafíos de inclusión y equidad de género, evidenciando brechas en la participación femenina en ciertas especialidades, así como dificultades para responder a la diversidad de estudiantes presentes en la EMTP.
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