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Regístrate y accede a la revistaHay niños que presentan competencias y/o habilidades superiores a las de sus pares. Son estudiantes que requieren un contexto de enseñanza adecuado que les permita desarrollar su potencial y avanzar a su ritmo.
Hoy nuestro sistema de educación no responde a las necesidades de formación de los alumnos con talento académico. Son niños que presentan un altísimo potencial de aprendizaje, por ende, la exigencia de una clase regular no es suficiente para ellos. Sobre el tema, conversamos con Aníbal Parra, fonoaudiólogo especialista en inclusión escolar y Director Académico de Fundación Mis Talentos, quien forma parte de equipos de atención a la diversidad en establecimientos de la Región Metropolitana.
¿El talento académico es por los especialistas considerado una NEE?
En mi opinión sí, pues no debemos entender las NEE solo como requerimientos propios de estudiantes en situación de discapacidad, sino que cualquier estudiante podría presentar una necesidad educativa especial a lo largo de su trayectoria escolar. En el caso de los niños con talentos académicos, debido a sus características, precisan de una flexibilidad curricular que les permita potenciar su capacidad de aprendizaje; por lo tanto, una adecuación al currículum.
¿Nuestro sistema de educación contempla de manera especial el trabajo con niños “talentosos”?
Actualmente el currículum regular no lo contempla. Nuestro sistema tiende a homogeneizar el potencial de aprendizaje estableciendo un estándar para cada nivel que los estudiantes cursan. Me da la impresión de que existe mayor preocupación por quienes no alcanzan el estándar que por quienes lo sobrepasan.
¿De qué manera un profesor puede identificar a estos alumnos?
El profesor debiese plantearse como objetivo conocer a cada uno de los estudiantes que conforman su curso. Tener un panorama acabado del perfil de cada uno de ellos facilitará muchísimo esta tarea. En relación a las características podríamos considerar la capacidad que el estudiante manifiesta para: integrar contenidos sin necesidad de dedicarles tiempo de estudio, resolver problemas, formular preguntas y establecer asociaciones entre contenidos de diversas materias. Paralelamente a ello podríamos considerar su capacidad de liderazgo, su capacidad de autoaprendizaje y su inquietud por aprender.
—¿Cómo un docente debe abordar el trabajo con estos alumnos en la sala de clases, de manera de no limitar el desarrollo de sus competencias y a la vez responder a las necesidades del resto del curso?
—A partir de este año y en forma paulatina en todos los colegios del país que reciban subvención estatal, comienza a regir el decreto 83 que incorpora como estrategia metodológica el Diseño Universal de Aprendizaje, que a su vez tiene como máxima el principio de accesibilidad universal. De acuerdo a esta normativa, el docente junto con el equipo de aula deberá desarrollar una planificación diversificada que cubra las necesidades del grupo curso, considerando para ello los estilos y ritmos de aprendizaje de cada estudiante. Desde mi perspectiva, esto constituye una oportunidad para que cada estudiante potencie su capacidad de aprendizaje de acuerdo a sus capacidades.
En establecimientos privados me ha tocado observar una variada gama de talleres de diferentes temáticas, en los cuales se fomenta el potencial de quienes asisten a ellos.
Si un estudiante con talento académico no es estimulado y no logra desarrollar sus capacidades, ¿es posible que pierda esta condición?
Me ha tocado observar que niños con talento académico que no son estimulados muestran conductas disruptivas dentro del aula, pues no logran satisfacer sus demandas, la clase no les representa un desafío y deben adaptarse al ritmo de sus pares. Esta situación podría mermar su motivación por aprender y con ello amenazar su condición de “talentosos”.
¿Quiénes tienen talentos académicos?
Muestran un potencial o habilidades excepcionales en relación a sus pares, en una o más áreas del conocimiento.
Aprenden rápidamente, están motivados, procesan el material con mayor profundidad y muestran más energía, imaginación, agudeza intelectual y sensibilidad.
Se sitúan en el 10% superior de su grupo de edad y, dentro de ese porcentaje, existen grados de talento. En consecuencia, el 10% de los estudiantes es talentoso; el 51% está en establecimientos con dependencia municipal, donde urgen las oportunidades de desarrollo.
Fuente: www.pentauc.cl.
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