Encuenta el contenido que necesitas

Ingresa a tu cuenta grupoeducar

May 2026 - Edición 302

Edición Aniversario

Suscríbete a nuestra revista y podrás leer el contenido exclusivo online

Regístrate y accede a la revista

Claves para mantener un buen desempeño

Mantener la efectividad en los procesos educativos no es fácil, más aún si hablamos de establecimientos escolares que educan a niños de escasos recursos. Pero sí es posible.

Por: Angélica Cabezas Torres
Claves para mantener un buen desempeño

Cristián Bellei, investigador del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile y coautor del libro “Nadie dijo que era fácil. Escuelas efectivas en sectores de pobreza, diez años después”, ahonda sobre los factores y procesos que hacen que esos colegios logren aprendizajes por sobre la media y cómo es posible que mantengan buenos resultados en el tiempo.

El estudio realizado por Bellei junto a Liliana Morawietz, Juan Pablo Valenzuela y Xavier Vanni –todos investigadores del CIAE–, se desarrolló en 14 escuelas de escasos recursos cuyos destacados resultados las hicieron objeto de un estudio financiado por la Unicef hace 10 años, titulado “Escuelas efectivas en sectores de pobreza ¿Quién dijo que no se puede?”.

Esta vez, los investigadores volvieron a los establecimientos estudiados para conocer y comprender la evolución que experimentaron a lo largo de la década; de ellos, poco más de la mitad mantuvo su desempeño. “Entrevistamos a todos los actores de las escuelas y las observamos en sus dinámicas particulares para tener una mirada comprensiva de la situación”.

—¿Cuál es la importancia de esta investigación?

—Una preocupación importante de todos los países es que las escuelas mejoren su desempeño, pero sostenidamente en el tiempo. No basta con que alguna vez tengan un buen resultado. El objetivo es que los niños tengan oportunidades de aprendizaje y que desarrollen su potencial a lo largo del tiempo y que todas las generaciones tengan esas mismas oportunidades.

Miramos el desempeño de los alumnos en esta década y también los procesos que enfrentaron los colegios en este tiempo. Analizamos estos dos aspectos en conjunto e identificamos que más o menos la mitad, con vicisitudes y acontecimientos, han logrado mantener cierto nivel y esa sustentabilidad se explica por procesos de mejoramiento y de buen trabajo.

  • ¿En qué ámbitos están insertos esos procesos de mejoramiento que han hecho que el nivel de logro de estos establecimientos se mantenga en el tiempo?

Un factor determinante son los cambios sociales y económicos que experimentan las comunidades. En Chile ha habido transformaciones, y las escuelas que trabajan en sectores de pobreza en particular se han visto expuestas a muchas innovaciones, y las que tuvieron más éxito son las que fueron capaces de hacer frente a los nuevos desafíos. 

Un sello distintivo de los establecimientos efectivos es la disciplina y la motivación de los estudiantes por estudiar y la capacidad de organizarse y tener un buen trabajo en su interior. Eso tiene mucho que ver con la mística y la capacidad de socializar a las nuevas familias y estudiantes.

—¿Qué otro aspecto se debe considerar?

Incluir a los nuevos profesores y transmitirles el conocimiento acumulado por los antiguos docentes y facilitarles recursos. El trabajo en los colegios es muy intensivo en recurso humano, el hecho que las personas vayan envejeciendo y haya que renovarlas en su trayectoria laboral es un factor importante. Los profesores son la escuela. Lo que es estable es el cuerpo profesional docente, la familia y los niños van pasando.

El saber profesional docente es muy importante, las escuelas no son máquinas que se puedan replicar unas con otras, por lo que acabo de decir: el contexto, las familias y los niños son distintos. Los proyectos educativos requieren docentes atentos a esas diferencias y para eso el capital profesional que ellos van desarrollando es una experiencia irremplazable.

No perder el conocimiento acumulado supone tener dispositivos de inducción para los nuevos profesores y de trabajo colectivo. A veces son formales: hay un periodo de inducción, o informales: hay un buen clima y es fácil acceder a los profesores más experimentados y ellos son generosos en compartir su conocimiento con los más jóvenes. Es ideal que esto esté institucionalizado.

También es importante que el empleador sea sensible a las necesidades particulares de la escuela al contratar a un profesor. No todos los docentes van a funcionar bien en todas las escuelas. Asimismo, cuidar las condiciones contractuales de los profesores. Un docente con contrato permanente y con mejores condiciones de trabajo está más dispuesto a comprometerse con la escuela.

—¿Qué se reveló respecto de los directores?

—El hecho de que es muy importante considerar el proceso de cambio de directores. Ellos hacen la diferencia en términos de generar mística, institucionalizar prácticas de trabajo colectivo, mantener una cultura escolar orientada al logro bajo una buena convivencia. La renovación de un director es crítica y lo mismo que dije de los profesores se aplica para ellos, pero es más sensible: el director es uno solo y el costo de equivocarse es mucho mayor para la institución. De hecho, las escuelas que sostienen sus logros es porque los directores no han cambiado o porque al momento de hacerlo, el sostenedor fue muy cuidadoso en buscar a un nuevo líder, alguien que conoce muy bien la cultura de la escuela. Los cambios bruscos de timón desestabilizan al colegio y provocan conflictos. El director tiene que ser cuidadoso para impulsar transformaciones, y ser capaz de identificar cuáles son los reales desafíos en ese minuto, de manera de tener efectividad en los procesos de cambio.

 

—¿Qué políticas públicas han permitido dar un salto en calidad educativa?

—El último gran factor que ha ayudado a las escuelas a mantener su nivel son las políticas públicas. Durante esta última década se han generado muchas políticas en el área educación, pero según nuestro estudio, las que han generado un mayor impacto son:

  • Jornada Escolar Completa: ha permitido a las escuelas reforzar las áreas más deficitarias de aprendizaje de los estudiantes, trabajar mejor los temas de disciplina, aumentar las horas de contrato de los profesores, entre otros avances.
  • Subvención Escolar Preferencial (SEP): porque le entrega muchos recursos a las escuelas y les mandata que hagan programas de mejoramiento con esos recursos. Chile tenía una larga experiencia en programas de mejoramiento (desde los 90), pero la gran diferencia es que ahora las escuelas tienen recursos para armar sus propios programas, adecuados a su realidad.
  • Programa de Integración Escolar (PIE): pone más profesionales a disposición de los estudiantes con mayores necesidades de aprendizaje.

En las escuelas que sostienen sus resultados, todo esto que acabo de describir es una ventaja, han sabido hacer uso de estos recursos, mientras en las que no, son grandes problemas.

Escuelas investigadas

  • Lucila Godoy Alcayaga, de Coquimbo
  • Escuela Básica de Cuncumén, Salamanca
  • Escuela República de Grecia, de Las Cabras
  • Escuela Particular Melecia Tocornal, de Chimbarongo
  • Amelia Vial de Concha, de Hualañé
  • Escuela Básica Aguada de Cuel, de Los Ángeles
  • Colegio Abel Inostroza Gutiérrez, de Cabrero
  • Escuela República de Grecia, de Chiguayante
  • Escuela Arturo Prat, de Cañete
  • Escuela Básica Emilia Romagna, de Traiguén
  • Colegio de Cultura y Difusión Artística, de La Unión
  • Escuela Diego Portales, de Laguna Blanca (Punta Arenas)
  • Escuela Francisco Ramírez, de San Ramón
  • Colegio Aprender de La Pintana.

Mantengamos la conversación, búscanos en twitter como @grupoEducar

Ingresa a nuestra comunidad en Facebook y profundicemos el debate.

Créate una cuenta en grupoeducar

Revisa nuestro contenido en todas las plataformas desde un teléfono hasta nuestra revista en papel.